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- 07/10/2026 14:42
Maricarmen Abascal, de 87 años, falleció este miércoles en Madrid, semanas después de que su desalojo de la vivienda en la que residió durante aproximadamente 70 años provocara una ola de protestas en defensa del derecho a la vivienda.
El Sindicato de Inquilinas confirmó su muerte y destacó la figura de Abascal como un símbolo de la lucha de los inquilinos frente a los desahucios.
La mujer fue desalojada el pasado 23 de septiembre de su apartamento en el distrito de Retiro, donde había vivido desde mediados de la década de 1950.
El procedimiento puso en el centro del debate la situación de las personas mayores que enfrentan dificultades para conservar sus viviendas.
Abascal llevaba años pagando un alquiler de renta antigua. Según la información difundida sobre su caso, sus gastos mensuales de vivienda y servicios rondaban los 500 euros, una cantidad que podía cubrir con su pensión de aproximadamente 1.400 euros.
El conflicto comenzó varios años atrás, cuando los propietarios le comunicaron que debía abandonar el inmueble. Desde entonces, se produjeron varios intentos de desalojo y se plantearon diferentes alternativas para que pudiera permanecer en la vivienda.
Su salida generó una importante movilización ciudadana. Decenas de organizaciones y manifestantes reclamaron una solución para la mujer y utilizaron su caso para denunciar la situación de miles de personas afectadas por problemas de vivienda.
Maricarmen Abascal falleció sin poder regresar al apartamento que durante décadas fue su hogar, pese a que mientras permanecía hospitalizada se había alcanzado un acuerdo para permitir su regreso mediante un nuevo contrato de alquiler.
Su estado de salud se deterioró tras el desalojo y finalmente no pudo volver a la vivienda. Su caso, sin embargo, trascendió el ámbito personal y se convirtió en uno de los principales símbolos de las protestas por el derecho a la vivienda en España.
La noticia de su muerte fue recibida durante una asamblea en la Puerta del Sol de Madrid, donde los asistentes guardaron un minuto de silencio en su memoria.
El Sindicato de Inquilinas destacó el impacto de las movilizaciones surgidas a raíz de su caso y aseguró que su historia representa un capítulo importante en la lucha contra los desahucios.