26 de Feb de 2020

Nacional

Desatres golpean al sector salud

VULNERABILIDAD SANITARIA. Tras el paso de las tormentas tropicales “Olga” y “Noel” a finales de 2007 gran cantidad de personas ...

VULNERABILIDAD SANITARIA

Tras el paso de las tormentas tropicales “Olga” y “Noel” a finales de 2007 gran cantidad de personas en República Dominicana todavía se encontraban viviendo en precarias condiciones de albergue o de regreso en las áreas de alta vulnerabilidad en casas semidestruidas, sanitariamente inhabitables y en situación de pobreza agravada cuando llegaron los huracanes “Gustav”, “Hanna”, “Ike” y “Josephine”.

Con ello se acentuó la incidencia de infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas y otras de transmisión vectorial. Los suelos de República Dominicana están muy saturados y el alto nivel de los ríos y lagunas hacen que muchas de las comunidades que viven en sus riberas e incluso dentro de los propios cauces, tengan que ser evacuadas con la menor de las lluvias. Con las evacuaciones preventivas se han “ahorrado” muchas vidas, pero a la vez se han generado grandes necesidades logísticas de alojamiento, alimentación y acondicionamiento de los sitios de albergue.

LA TRAGEDIA DE HAITÍ

El impacto del desastre causado por los huracanes no ha hecho más que profundizar la crisis socioeconómica en la que está sumido Haití. De acuerdo a datos proporcionados por el gobierno, 424 personas murieron, entre 850 mil y un millón fueron afectadas en todo el país y más de 150 mil viven en albergues.

El desastre causado por los huracanes, especialmente Gustav y Hanna constituye la cuarta catástrofe más grave que ha ocurrido en Haití desde el inicio del siglo XX.

Fue el departamento de Artibonite con una población de 250 mil personas, especialmente la ciudad de Gonaive, la que llevó la peor parte. Allí unas 50 mil personas quedaron sin casas, carreteras, caminos y puentes resultaron dañados, dificultando y, hasta haciendo imposible, la distribución de ayuda humanitaria. El sistema de salud fue completamente destruido o seriamente dañado. Ningún centro de salud pudo atender a las víctimas porque ellos mismos se habían convertido en víctimas.

EL RETO DE CUBA TRAS EL PASO DE TRES HURACANES

En Cuba “Fay”, “Gustav” e “Ike” desataron inundaciones y sus fuertes lluvias y vientos dejaron siete muertos, 700 mil toneladas de alimentos perdidos y 320 mil viviendas, cultivos e infraestructura energéticas dañadas o destruidas. “Ike” recorrió todo el territorio cubano e hizo que se evacuara el 23% de toda la población. La organización y las evacuaciones oportunas y la preparación de la comunidad permitieron que el número de fallecidos no fuera mayor.

Las pérdidas económicas, incluidas las del sector salud, fueron calculadas inicialmente en 5 mil millones de dólares, es decir 10% del Producto Interno Bruto. Los daños a la agricultura mermaron la producción (a mediano y largo plazo).

Hospitales importantes en Pinar del Río, la Isla de la Juventud, Las Palmas, Gibará sufrieron serios daños, obligando a remitir pacientes a otra entidades y a reacomodarse dentro de la mismas instalaciones. Además, más de 1,400 instalaciones de salud de distinto nivel de complejidad sufrieron algún tipo de afectación.

TERREMOTO DE CHINA

El terremoto del 12 de mayo de 2008 en la provincia china de Sichuan, mató a 69,170 personas, dejó 17,426 desaparecidos, 374,159 heridos y destruyó el 50% de los establecimientos de salud de la provincia de Sichuan. Según datos oficiales, en 2005, la provincia contaba con 23,834 establecimientos de salud.

La capacidad del personal de salud también fue afectada. Al menos, 4,000 de sus miembros fueron víctimas del terremoto entre fallecidos y heridos, situación que exigió el máximo rendimiento del resto del personal para atender a los heridos.

La rápida acción de las autoridades hizo posible la movilización de 94 mil profesionales de salud para la respuesta y el Ejército instaló 24 hospitales de campaña.

La infraestructura de vigilancia epidemiológica, que fue modernizada a raíz de la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo, resultó seriamente dañada.