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10 de Apr de 2020

Nacional

Patrimonio histórico en peligro

CHIRIQUÍ. El incremento de fincas ganaderas de reconocidos terratenientes y la invasión de indígenas de la comunidad naso, la tala indi...

CHIRIQUÍ. El incremento de fincas ganaderas de reconocidos terratenientes y la invasión de indígenas de la comunidad naso, la tala indiscriminada en la cordillera entre Chiriquí y Bocas del Toro pone en peligro uno de los patrimonios de la humanidad declarado por la UNESCO como es el Parque Internacional de La Paz (PILA).

Carlos Alfaro, ambientalista y empresario de Cerro Punta, dijo que unas 30 mil hectáreas de áreas montañosas han sido devastadas por ganaderos que han invadido diversos lugares del PILA.

Estos ganaderos que a su vez tienen propiedades comerciales en Panamá, siguen expandiéndose cada año en donde acaparan más tierras en las montañas de Tierras Altas, afirmó Alfaro.

La construcción de una hidroeléctrica en Bocas del Toro, viene motivando el desplazamiento de indígenas nasos de la comunidad de Palo Seco que tienen sus viviendas en estas áreas, sin que las autoridades nacionales hagan algo para detener esta práctica.

La utilización de unas 100 hectáreas para las hidroeléctricas pone en peligro las especies con los embalses como los peces, animales y aves exóticas propios de estas regiones montañosas.

Los residentes de Guadalupe en Cerro Punta, ambientalistas, autoridades locales, advierten a las autoridades al gobierno del presidente Ricardo Martinelli una investigación sobre este hecho.

ADVERTENCIA

UNESCO ha hecho advertencia a la Autoridad Nacional del Ambiente y al Gobierno Nacional sobre la práctica de la ganadería que se viene incrementando en el PILA, que pone en peligro este patrimonio mundial.

Las áreas devastadas son Valle Libre, Culubre, Nueva Zelandia y Nueva Suiza.

El PILA forma parte de la primera Reserva de la Biosfera Binacional del mundo, cuyos límites comparte Panamá y Costa Rica.

El lado panameño es una prolongación de la Cordillera de Talamanca que cubre 207,000 hectáreas de bosques nubosos, de las cuales el 95% se encuentran en Bocas del Toro y el 5% en Chiriquí. El parque tiene una extensa cobertura boscosa, sobre montañas y macizos de la Cordillera Central incluye las cuencas de los ríos Teribe y Changuinola, que son las de mayor potencial hidroeléctrico de la República de Panamá.