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15 de Aug de 2020

Nacional

Un albergue sin rumbo

CHIRIQUÍ. Los dirigentes de la Fundación para el Desarrollo, la Educación Cultural, Social y Medio Ambiente de la Comarca Ngöbe Buglé, ...

CHIRIQUÍ. Los dirigentes de la Fundación para el Desarrollo, la Educación Cultural, Social y Medio Ambiente de la Comarca Ngöbe Buglé, exigieron el cambio de la administración del Hogar Ngöbe, el cual se encuentra ubicado en el barrio El Varital, de la ciudad de David.

La petición la sustentan en las pésimas condiciones en que se encuentran dichas infraestructuras.

Román Santos, presidente de la organización, hizo un llamado a las autoridades administrativas y tradicionales para que se adopten las medidas necesarias para recuperar estas instalaciones que se encuentran en estado de abandono y por ende en franco deterioro.

Criticó además al patronato encargado de administrar el lugar, ya que según denunció en los últimos cincos años no han hecho nada por atender las necesidades de este albergue.

“El mismo fue constituido para administrar el albergue en el período 2004-2009, sin embargo se han estado gastando los pocos aportes que dejan los transeúntes y en ningún momento le han hecho frente a las necesidades estructurales y sociales que presenta el mismo”, sostuvo.

“El Hogar Ngöbe”, mejor conocido como La Villa del Indio, se encuentra ubicado a pocos minutos del centro de la ciudad de David. Estas instalaciones que tienen más de 40 años, fueron construidas con la finalidad de hospedar temporalmente a los indígenas que se trasladasen desde la Comarca Ngöbe Buglé a la ciudad de David a realizar algún trámite o para quienes tuvieran familiares internados en un centro hospitalario de esta área.

Las condiciones en la que se encuentra este albergue, no sólo reflejan la desidia de las autoridades comarcales, sino también la mala administración de la que ha sido objeto.

Actualmente tres de los cuatros pabellones que fueron construidos en este lugar se encuentran en un estado deplorable. El techo en uno de ellos fue prácticamente arrancado por los fuertes vientos, sin que hasta el momento hayan sido reparados. Los húmedos cuartos no están en mejores condiciones, pocos de los camarotes conservan sus colchonetas.

Santos denunció que el único pabellón que se encuentra en buenas condiciones, es utilizado exclusivamente por quienes administran el lugar.

El lugar, hoy, no cumple con la función social que se planteó con su construcción, pero los indígenas también deben aprender y trabajar por el lugar que les sirve de albergue.