Temas Especiales

05 de Apr de 2020

Nacional

Guerra entre los sindicalistas

PANAMÁ. A las 9:00 de la mañana todo era tranquilo. Las carpas aún aguardaban a los cinco obreros que se mantienen en huelga de hambre...

PANAMÁ. A las 9:00 de la mañana todo era tranquilo. Las carpas aún aguardaban a los cinco obreros que se mantienen en huelga de hambre desde el pasado 23 de julio. Al rato, comenzaron a llegar otros trabajadores con el uniforme naranja de la portuaria.

Para las 9:40 a.m., ya a la entrada de la empresa Panama Ports no podían entrar ni salir autos, 26 trabajadores, aproximadamente, argumentan que no han sido reivindicados por las dos empresas Panama Ports y Port Outsoursing Services pese a una normativa del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel).

Los cinco que llevan la huelga de hambre hace cinco días miraban desde sus catres lo que ocurría a pocos metros. Las consignas al principio no eran diferentes de las que se escuchan en las protestas estudiantiles: “sin lucha no hay victoria o la pelea es peleando”. Esto se calentaba ante la mirada de cuatro unidades policiales apostados en la acera.

Para las 10:00, todos los actores estaban en el escenario: la calle. De un lado de la vía, los sindicalistas que fueron despedidos, algunos de estos en huelga de hambre y del lado de la empresa unos seis sindicalistas de Sitrabalcri (Sindicato actual de Panama Ports), dirigidos por Marín Salazar.

En este plano, los cinco en huelga de hambre, pasaron a un segundo puesto. Las arengas eran dardos que tiraban al contrario. “Ustedes son los amarillos, cuántos son ustedes, cinco, si están trabajando qué hacen a esta hora aquí”, eran algunas de las proclamas que se lanzaban los sindicalistas despedidos.

Los del grupo de Marín Salazar no cantaron. Pero se multiplicaron casi sin darse cuenta. Los seis del principio al rato eran unos cuarenta. Llegaron del interior de la empresa.

Salazar denunció que el ex candidato a diputado por San Miguelito, el perredista Martín González en contubernio con el ex trabajador Roberto Mendoza pretenden crear un sindicato industrial paralelo para refugiar a simpatizantes políticos.

“Alertamos a todos para que no se dejen sorprender por esta patraña que procura con fines políticos, crear inestabilidad en los principales puertos de Panamá”, precisó Salazar.

Sobre los señalamientos de Mariano Mena, secretario general de la Central General de Trabajadores de Panamá (CGTP) y parte del grupo de los que se mantienen en huelga de hambre de que estos sindicalistas le han dado la espalda a los empleados botados por la empresa y sometidos a jornadas de hasta 12 horas continuas y que no se les da ni siquiera tiempo para el almuerzo, Salazar respondió “que por más de una década nuestro sindicato ha defendido los derechos de los trabajadores y sus fuentes de trabajo, y se han aumentado los salarios”.

Martín González, abogado de los huelguistas aclaró que algunos obreros fueron restituidos, pero en cargos diferentes.