25 de Oct de 2021

Nacional

“El desarrollo existe si es sostenible”, Banfield

Ahora que el país debate la explotación minera en nuestro territorio, como un mecanismo para alcanzar altos niveles de desarrollo, ambie...

Ahora que el país debate la explotación minera en nuestro territorio, como un mecanismo para alcanzar altos niveles de desarrollo, ambientalistas como Raisa Banfield adversan la medida que consideran riesgosa y atentatoria contra nuestros recursos naturales.

Se puede explotar cualquier industria, pero cuando no se tiene en consideración la conservación del recurso, éste sencillamente se agota, porque el desarrollo es sostenible sólo si tiene en cuenta la conservación, “y esto está más que demostrado, porque si no hay sostenibilidad hasta allí llega el llamado desarrollo”, afirmó Banfield.

La directora del Centro de Incidencia Ambiental de Panamá (CIAM) se mostró algo sorprendida ante el hecho de que un país tan pequeño como el nuestro quiera apostar su territorio a una actividad minera “que ha sido fluctuante durante toda su historia y que no dejará de serlo, porque lo único que no es fluctuante de esa actividad, más allá de los precios, es el daño que deja”.

La prosperidad a la que hace mención el Gobierno en proyectos de minería, es solo una “prosperidad superficial y muy efímera” si la comparamos con los daños que la actividad ha podido dejar en poblaciones como Cañazas, que como indicó Banfield, todavía hoy refleja la devastación a la que fue sometida con la explotación de oro que se dio durante los años 90.

Porque en estos casos la pregunta es, ¿qué sucede después de que la mina se va?, pues que estos terrenos no pueden ser utilizados para otras actividades productivas tales como la agricultura o la ganadería, sencillamente porque quedan desertificadas, lo que se explica en todos los estudios que se realizan en el planeta.

El caso del Perú, un país donde la actividad minera ocupa el segundo lugar dentro del Producto Interno Bruto (PIB), confirma la posición de ambientalistas como Banfield, ya que aunque las ganancias de los inversores superan los 4,500 millones de dólares al año este dinero no se ve reflejado en las zonas donde se llevan a cabo las explotaciones, regiones que suelen estar entre las más pobres del país, y donde los problemas económicos, sociales y ambientales persisten después de muchos años.

La arquitecta añadió que nuestro país jamás ha dependido de la minería metálica para lograr el crecimiento económico del cual hemos disfrutado, porque el problema de la pobreza en Panamá “es la mala distribución de la riqueza”.