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27 de Nov de 2020

Nacional

Panamá sigue en la ruta de narcos

PANAMÁ. La presión que las autoridades ejercen sobre los narcotraficantes, con el Plan Colombia, en Suramérica, y el Plan Mérida, en el ...

PANAMÁ. La presión que las autoridades ejercen sobre los narcotraficantes, con el Plan Colombia, en Suramérica, y el Plan Mérida, en el Norte, ha motivado la instalación de los laboratorios en países centroamericanos.

De acuerdo con un reciente reporte de la DEA, de la Policía de Colombia y de otras autoridades del hemisferio, el año pasado en las zonas Putumayo, Caquetá, Guaviare y Nariño, la Policía Antinarcóticos colombiana ocupó y destruyó 723 laboratorios para procesar la droga y se incautó de 25 toneladas de insumos químicos.

EN EL CENTRO DE LA TRAMA

El informe señala que se ha detectado un flujo “considerable” de personas que han salido de Colombia por Medellín, con destino a Panamá, en ruta terrestre hacia Nicaragua y Honduras. Las investigaciones revelan que los movilizados colombianos “les enseñan a los mexicanos del cartel de Sinaloa a procesar la droga, para que tenga una alta pureza”.

Los colombianos manejan los laboratorios, pero los dueños son los mexicanos. El negocio es que los carteles de México ponen el dinero para la producción y la mafia colombiana la base de la coca, dice el análisis.

LA OFERTA Y SUS MERCADOS

Según la DEA, los destinos de la droga procesada en Centroamérica y que es convertida en cocaína, crack o polvo de ángel, son Nueva York, Amsterdam, Madrid y Barcelona.

Coincidentemente, en el 2009, la Junta Internacional Fiscalizadora de Estupefacientes (JIFE) lanzó una alerta sobre el hallazgo de laboratorios en Centroamérica, en los que se estaba procesando droga con clorhidrato de cocaína para enviarla a Estados Unidos y Europa.

Según esta información, la base de coca se mueve en mayor cantidad por el Urabá antioqueño, para llegar a Panamá, donde el kilo, entregado a los traficantes internacionales, vale 14 mil dólares.

Estos datos contrastan con los informes de la Policía Nacional panameña.

El comisionado Javier Carrillo, de la Dirección de Investigación Judicial, asegura que actualmente no existen datos sobre el tráfico de la base de coca, sino más bien de la cocaína procesada con un costo en las calles de 5 mil dólares el kilo.