11 de Ago de 2022

Nacional

Problema de tiempo

PANAMÁ. Para el ministro de Turismo, Salo Shama, el asunto es sencillo. La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) no es una entidad “fisca...

PANAMÁ. Para el ministro de Turismo, Salo Shama, el asunto es sencillo. La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) no es una entidad “fiscalizadora”, dijo. “Nosotros presumimos buena fe”.

Con esta reflexión Shama introdujo su explicación acerca del porqué una resolución de la ATP, en marzo de este año, incluyó como parte de las propiedades traspasadas a la sociedad The Bristol Resort, las lujosas estructuras del Hotel Bristol Buenaventura en Farallón.

Cuando a finales de abril La Estrella publicó que Desarrollo Turístico Buenaventura y The Bristol Resort, ambas sociedades del ministro de Economía Alberto Vallarino, habían completado la venta del millonario hotel, el Grupo Verdeazul, que maneja ambas sociedades, respondió que se trataba de una transacción en proceso y que la resolución de la ATP “tenía un error”.

El “error”, de la ATP, según el propio Vallarino, fue haber considerado al hotel entre las propiedades que se habían vendido a The Bristol Resort en medio de la transacción interna.

En la Resolución 4510 del 22 de marzo, la ATP incluyó en el registro turístico a The Bristol Resort presumiendo de buena fe, que en ese momento se habían vendido el terreno y el hotel.

La transacción produjo 23 dólares con 12 centavos en impuesto al fisco. Esa cifra no incluía la venta del hotel valorado comercialmente en más de 30 millones de dólares.

Vallarino explicó también que ese pago, por la venta del hotel, se haría con posterioridad.

Dos semanas más tarde un desembolso de $552 mil 225, se hizo a la Dirección General de Ingresos. Eran el impuesto por el traspaso del hotel.

Entonces ¿por qué la ATP lo consideró como una misma operación? Shama insiste que se trata de formas de funcionar diferentes. “Nosotros incentivamos actividades y no trámites”, dice.

Para la ATP, explica Shama, era importante actuar rápido. “Nosotros recibimos el expediente en febrero y emitimos la resolución en marzo”, dijo. “Los trámites fiscales son otra cosa”, añadió el gerente de la ATP.

“Actuamos en velocidades distintas, fue solo un problema de tiempos”, añadió.