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14 de Apr de 2021

Nacional

Aún se escucha el llanto en Las Garzas

PANAMÁ. Familiares de las víctimas y sobrevivientes del accidente de Las Garzas de Pacora, hoy recuerdan entre lágrimas aquel funesto dí...

PANAMÁ. Familiares de las víctimas y sobrevivientes del accidente de Las Garzas de Pacora, hoy recuerdan entre lágrimas aquel funesto día que los dejó sin sus seres queridos.

Ha pasado un año de esta tragedia y como si se tratara de un vía crucis que vivirán por siempre, sienten que muchas de las promesas hechas por el Gobierno no han sido del todo cumplidas y han quedado en el olvido.

Y es que fue el propio Ricardo Martinelli, quien esa noche se acercó al lugar de la tragedia, les prometió que el Gobierno les daría todo el apoyo necesario.

Las expectativas de estos deudos se centran en soluciones de viviendas, plazas de empleo para los que perdieron al jefe de familia, becas estudiantiles y asistencia de salud.

La mayoría de ellos siguen sin trabajo y sólo se ha iniciado la construcción de viviendas para los familiares de las víctimas.

Edward Ramos es uno de los sobrevivientes y no termina de agradecerle a Dios la oportunidad de dejarlo con vida para seguir apoyando a su familia.

Ramos quiere mejorar el estado de sus hijos, pero sigue a la espera de que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) le haga una casa, como se le prometió.

Por suerte tiene un trabajo de tres días a la semana que le permite llevar algo de comida a su casa. En la emisora radial La Exitosa labora por servicios profesionales y espera pronto tener un trabajo permanente.

No muy lejos de él, vive Olga Esther Ocaña. El caso de ella es más crítico. Olga perdió a su esposo, Carlos Moreno, quien laboraba en el Súper 99 de la 24 de Diciembre.

Moreno era el único que llevaba el sustento a la casa. Desde entonces, Olga sólo ha sobrevivido con el apoyo de ingresos muy esporádicos; no tiene trabajo, pese a que en el Gobierno le prometieron uno; tiene dos hijos pequeños y uno de ellos no pudo continuar la secundaria, porque ella no cuenta con el ingreso necesario para enviarlo todos los días.

Olga sigue con la tristeza viva como si fuera ayer, porque no sólo se quedó sin esposo sino que ahora no tiene quién le brinde un apoyo.

Allí, en Las Garzas de Pacora, donde la necesidad es palpable, también está Maritza Espino, quien para muchos, llevó una de las peores partes: perdió a su esposo Euclides Vergara y a sus dos hijos, Yariela y Rolando Vergara.

Aunque ahora cuenta con una vivienda reparada por el Miviot, Maritza vive sola sumergida en el recuerdo de su familia, a la que a diario extraña.

Al pasar el primer año, todos tienen algo en común: una cicatriz que llevan en el alma y que nunca olvidarán. Dicen que aún no superan la tragedia.

El Gobierno sólo le dio un subsidio de $300.00 a los familiares de los sobrevivientes hasta diciembre pasado.

En el Ministerio de Trabajo, a través de Relaciones Públicas, informan que han convocado a los afectados para que presenten sus hojas de vida y agilizarles una plaza laboral.

Hoy, los familiares de las 24 víctimas y los sobrevivientes participarán de una misa en Las Garzas, presidida por monseñor José Domingo Ulloa. Seguidamente, harán una romería en el lugar de la tragedia para develar un monumento en honor a las víctimas. Allí volverán a pintar los 24 corazones y solicitarán más apoyo de las autoridades.