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03 de Mar de 2021

Nacional

Justicia restaurativa juvenil toma fuerza

PANAMÁ. Un grupo de 35 periodistas de países de Centroamérica (Panamá, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Belice)...

PANAMÁ. Un grupo de 35 periodistas de países de Centroamérica (Panamá, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Belice), culminaron la semana pasada un encuentro regional, auspiciado por el Fondo de las Naciones Unidas UNFPA, SICA y Coperación Italiana, para el fomento del enfoque de justicia restaurativa en las publicaciones sobre jóvenes en conflicto con la ley.

El curso de periodismo a cargo de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), permitió amplios debates sobre cómo hacer periodismo con un enfoque en la justicia restaurativa sin dejar de lado la libertad de expresión e información, una de las principales preocupaciones de los participantes.

Las ponencias y cuestionamientos abonaron al análisis en torno al derecho de los menores a que se resguarde su identidad, a que se garantice la eficacia del sistema de confinamiento y a cuál debe ser la mejor manera de abordar una historia de jóvenes en conflicto con la ley desde el punto de vista restaurativo.

Aída Santos, ex jueza y presidenta del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP) de El Salvador, afirmó que la situación de los jóvenes en conflicto con la ley en nuestros países ‘no es un problema de leyes, es un problema estructural. Agregó que ’el encierro no es efectivo; queremos que sean responsables y les quitamos toda posibilidades; queremos que sean constructivos y los volvemos inútiles; queremos que sean amables, y los sometemos a la crueldad’.

Santos explicó que no se trata de aumento de penas, sino de restaurar integralemnte. ‘En las noticias vemos cuando aparecen niños abusados, maltratados, excluídos. Y cuando resulta un delincuente menor de edad, los que proponen soluciones se apresuran a pedir penas más duras para ellos, sin reflexionar sobre cuáles fueron las causas que dieron lugar a esas conductas infractoras’, dijo. En ese contexto, la mara o pandilla le ofrece seguridad, le garantiza la obtención de dinero, le da la oportunidad de liderazgo social, al joven.

También se reclama una política de Estado que piense en cómo darle sentido a la vida de los jó venes.