18 de Ago de 2022

Nacional

Vásquez y Aparicio medirán fuerzas

PANAMÁ. A partir de hoy quedan 20 días para la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional. Por el momento, ni Cambio D...

PANAMÁ. A partir de hoy quedan 20 días para la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional. Por el momento, ni Cambio Democrático (CD) ni el Partido Panameñista, de la Alianza por el Cambio dan su brazo a torcer, ambos se mantienen en que irán con candidato propio el 1 de julio. Aunque no cierran las puertas a una negociación, cada día sus acciones dan más muestras de distanciamiento.

Ayer, 12 de los 21 miembros de la bancada legislativa del panameñismo discutieron la situación en medio de un desayuno chino.

Ni el hirviente té ni las bandejas de suculento siu mai y el ham pao fueron suficientes para variar los ánimos. Al final, la posición no varió. Luis Eduardo Quirós, jefe de la bancada, anunció que mantenían la postulación de Alcibiades Vásquez y esperaban que el CD reconsiderara su posición.

Por su parte, Héctor Aparicio confirmó ayer que ‘está dispuesto a aceptar el reto de la candidatura’ a la presidencia de la Asamblea Nacional e hizo un llamado a Vásquez para que se sume a su equipo.

PACTOS Y ACUERDOS

‘Lo único seguro es que nada está seguro’ o la ‘historia se repite en espiral’ son dichos de uso frecuente entre los diputados que toman vigencia, sobre todo al momento de elegir la nueva directiva de este órgano del Estado.

La disputa por el poder entre los aliados del Partido Panameñista y del CD, así como un final de fotografía y la definición, justo al momento de contar los votos, no es nada nuevo en este órgano del Estado.

En el pasado reciente, grupos como los chocolates, los Ninjas, el Pacto de La Pintada, el Pacto META son sólo algunas muestras de legisladores rebeldes. En 1991, cuando el gobierno de Guillermo Endara rompió con sus aliados del Partido Demócrata Cristiano (PDC) surgió el grupo de los ‘chocolates’, legisladores demócratas cristianos que desafiaron a su partido y mantuvieron su apoyo al Ejecutivo. A cambio lograron las presidencias de por lo menos cuatro comisiones legislativas. Gloria Moreno de López, Alicia Franco y Felipe Escobar, entre otros, integraron el grupo.

Los ‘Ninjas’ fueron más allá y ese mismo año, contra a la voluntad del Ejecutivo, llevaron a Marco Ameglio a la Asamblea. Gisela Chung, Olimpo Sáenz y Mario Boyd fueron algunos de los integrantes. Tomaron su nombre de la película de ‘Las Tortugas Ninjas’.

Una nueva experiencia política unió a los demócratas cristianos con los panameñistas, el Pacto de La Pintada, que en 1991 llevó a la presidencia de la asamblea a Enrique Garrido, quien surgió como una alternativa a la posibilidad de llevar a Rubén Arosemena, del PDC, a la presidencia de la Asamblea. La propuesta fue rechazada, entre otros por los hermanos Juan Carlos y José Luis Varela. Ese año se dio una de las elecciones más reñidas en la Asamblea cuando Balbina Herrera, del PRD, postuló a Haydée Milanés de Lay a la presidencia legislativa, quien rechazó la propuesta y avaló la candidatura del oficialismo que postuló a Garrido.

La situación fue tensa y retrasó la toma de posesión de la presidenta Mireya Moscoso, al punto que el príncipe de España, Felipe de Borbón, se tuvo que retirar. Los resultados no fueron muy felices, pues en la vigencia del pacto se vetó la postulación de Guillermo Endara a la Corte Suprema de Justicia.

Al año siguiente surge el Pacto Mejoramiento y Transformación de la Asamblea (META) que unió al PDC con el PRD que llevó a Laurentino Cortizo a la presidencia de la Asamblea Legislativa