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26 de Nov de 2020

Nacional

Moratoria: institución perversa

E ntre las importantes contribuciones al análisis de la realidad de la Escuela Neoinstitucionalista está la idea de que las institucione...

E ntre las importantes contribuciones al análisis de la realidad de la Escuela Neoinstitucionalista está la idea de que las instituciones son reglas de juego que, de una manera u otra, crean una estructura de incentivos que estimulan a los agentes económicos a actuar en una forma determinada. En el caso de que dicha estructura coincida con los objetivos para los que se funda la institución se dice que la misma es adecuada, en caso que no lo haga se dice que estamos frente a una institución perversa. Este es el caso de las moratorias que diversas administraciones han venido ofreciendo a los evasores y morosos de la CSS.

Esto es fácil de ilustrar con un caso hipotético. Si una empresa, por ejemplo, tiene que pagar B/.1,000,000 en cuotas a la CSS y tiene la seguridad de que en algún momento se dará una moratoria, entonces se genera un estímulo hacia la evasión y la mora. En efecto, la empresa puede utilizar dicho capital y obtener del mismo un beneficio anual que, por ejemplo, podría ser de B/.70,000 si la tasa de beneficios es del 7%. Más adelante, digamos que en cuatro años, se da la moratoria, de forma que la empresa resuelve su situación legal y se embolsa B/. 280,000.

En este proceso la CSS pierde los intereses que pudo haber obtenido, lo que contribuye a su descapitalización. También pierde el trabajador que durante el período en que se acumula la deuda carece de la protección de la seguridad social, incluyendo en esto los servicios de salud y maternidad. No menos cierto es que, además, se trata de un mecanismo que perjudica al empresario honesto que cumple puntualmente con sus obligaciones.

Más que moratorias la CSS necesita una política agresiva de inspecciones y cobros, que evite la evasión y la mora. Además, resulta imprescindible endurecer la penalización financiera que, en la forma de multas y sobrecargos, debe recaer sobre quienes incumplan con sus obligaciones con la seguridad social. En este caso, se estaría promoviendo una forma institucional que alinearía los incentivos de los agentes económicos con el interés social.

PROFESOR Y EXDIRECTOR DE CSS