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04 de Jun de 2020

Nacional

Estallan nuevos disturbios violentos en Colón

Aunque la provincia de Colón amaneció en aparente calma y casi paralizada por la huelga de 48 horas anunciada, en los últimos minutos, ...

Aunque la provincia de Colón amaneció en aparente calma y casi paralizada por la huelga de 48 horas anunciada, en los últimos minutos, la situación se ha tornado violenta y se presentan disturbios en diferentes áreas, no solo de la capital, sino de diversos corregimientos.

Muy temprano, manifestantes salieron con pancartas, a pedir de manera pacífica que se retire la ley 72. Sin embargo, de este panorama, se pasó a otro de caos y confusión, donde poco a poco los colonenses cierran las calles para tomarse la provincia. Se escuchan detonaciones de armas de fuego y se teme que nuevamente se vandalicen locales, como ocurrió la semana pasada. También se queman neumáticos en diferentes lugares.

Mientras tanto, las unidades de control de multitudes intentan despejar los diferentes lugares lanzando gases lacrimógenos, que han afectado incluso a periodistas.

Ya hay reportes de dos policías y de varios manifestantes heridos, así como de 50 retenidos.

Anacleto Ceballos, director de la Cámara de Comecio de Colón, señaló en Telemetro Reporta que durante la protesta pacífica, que pasó cerca de los predios de la institución, los manifestantes fueron desalojados por antimotines injustamente, de una forma muy violenta.

Asimismo, reiteró su rechazo a la ley 72, pero subrayó que repudia la violencia.

El Consejo Municipal de Colón pidió la suspensión de la ley, al tiempo que declararon no grato al presidente de la asamblea Nacional, Sergio "Chello" Gálvez.

El pasado domingo, Gálvez aclaró que la frase "a llorar al cementerio", que lo ha tenido los último días en el ojo de la tormenta y que ofendió a los colonenses, era para el diputado del opositor partido Panameñista Adolfo "Beby" Valderrama, y no para la gente de Colón, a quienes respeta y quiere.

Los transportistas de cargas también anunciaron que paralizarán desde el próximo martes, 23 de octubre, sus labores para sumarse a la huelga de 48 horas prorrogable.

A pesar de que la situación actual es de violencia, no ha llegado al nivel de las protestas de la semana pasada (y se espera que no ocurra), donde murió un menor de 9 años, hubo más de una decena de heridos, se vandalizaron comercios y se reportaron daños a la propiedad pública y privada.