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10 de Apr de 2021

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Incendio de Allbrook deja ver vacíos de planificación

PANAMÁ. El último siniestro registrado en la ciudad de Panamá vuelve a poner en el tapete la preocupación por la falta de medidas de seg...

PANAMÁ. El último siniestro registrado en la ciudad de Panamá vuelve a poner en el tapete la preocupación por la falta de medidas de seguridad en lugares públicos.

Es que según lo planteado queda en evidencia que hace falta tomar medidas preventivas en locales comerciales, restaurantes, discotecas y centros de concentración de público y lugares de diversión.

Esa preocupación surge por la falta de señalización ante un posible desalojo en los lugares de aglomeración de personas.

Uno de los primeros en dar la voz de alarma es el exdirector del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Roberto ‘Bobby’ Velásquez, quien piensa que se debe invertir aún más para la seguridad de las miles de personas que asisten a estos lugares.

El exdirector del Sinaproc aconseja a los dueños de los grandes locales ubicar en las escaleras flechas para guiar a las personas en momentos de desalojo en los que exista fluído eléctrico. Indicarles cuáles son las vías de desalojo y dónde están las salidas.

Otro de los consejos de Velásquez es que los centros comerciales deberían tener equipos de sonidos para guiar a las personas y evitar que las personas se tropiesen entre sí y provoquen una isteria colectiva. También, dice que los centros comerciales deben estar divididos en dos para casos de emergencia. Es decir, que las personas puedan desalojar desde el punto donde está hasta la mitad del centro comercial y los otros que se ubican en la otra esquina del local lo hagan para la otra mitad del centro comercial.

El exjefe del Sinaproc, recordó, en medio de la entrevista, que ha asistido a centro comerciales donde existen elevadores y un aviso les dice ‘no utilizar los elevadores en caso de emergencia’, pero al momento buscar las escalera para evacuar el lugar de escape no hay.

Por otro lado, el diputado y presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea, Fernando Carrillo, es más concreto en los señalamientos ‘existen normas, pero no se cumplen’. El diputado agregó sin temor a equivocarse que los lugares públicos ‘no están señalizados y las personas tienen que adivinar dónde están las salidas de emergencias’.

DESALOJO TRANSPORTE

El último fuego registrado llevó a que las autoridades realizaran variaciones en el tráfico vehicular provocando un gran congestionamiento vehicular y desesperación de miles de personas que buscaban el lugar exacto dónde abordar el autobús.

‘Solo nos queda irnos detrás del grupo de personas que camina, porque no sabemos para dónde tomar’, expresó uno de los afectados con el cierre de las calles para darle paso a los autos de emergencias.

Esa situación, también le preocupa a Velásquez que dice: no ‘conozco de un plan de emergencia por parte del transito’.

Al mismo tiempo, Carlos Harris, exdirector de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre sostiene que en momentos de siniestros todos los estamentos de seguridad deben trabajar en conjunto, pero en el caso de los desalojo de los vehículos la entidad es la única que debe estar al control de desalojar los carros.

‘El Tránsito es que debe regular el tráfico y no la Policía Nacional’, resalta el exdirector de la ATTT.

Los expertos consultados por La Estrella consideran que sería oportuno que las autoridades de protección civil y los bomberos deberían obligar a los comercios a colocar.

Velásquez al igual que Harris coinciden en que se está a tiempo de que se pueda obligar a tomar estas medidas que podrían evitar una desgracia que ante un siniestro podría cobrar la vida de miles de panameños.

La señalización y las demás medidas de precaución podrían ayudar a salvar vidas y no tendrían mayor costo, solo habría que dedicar mayor atención a una situación que hasta el momento, no ha generado un problema.

Carrillo, como diputado dice que las leyes existen, lo que hay que hacer es hacerlas cumplir. Al Estado correspondería además educar a la población, pues la mayoría de los panameños no está preparado para reaccionar ante una desgracia.