08 de Ago de 2022

Nacional

Un vía crucis que no llega a su fin

PANAMÁ. Más de cien días han transcurrido desde que los ‘diablos rojos’ salieron de las congestionadas vías de la ciudad de Panamá y se ...

PANAMÁ. Más de cien días han transcurrido desde que los ‘diablos rojos’ salieron de las congestionadas vías de la ciudad de Panamá y se generó el caos en el transporte público que opera la empresa Mi Bus.

Pero es como si el tiempo se hubiera detenido para muchos usuarios. Todos los días viven el mismo problema que hizo crisis el 15 de marzo. Paradas repletas de usuarios, falta de buses que provocan que la mano de obra llegue tarde a sus pues tos de trabajo y un caos que parece no tener fin.

No hay luz al final del túnel en lo que sería una de las obras insignia del gobierno abanderado por Ricardo Martinelli.

Pero el gobierno no pierde la esperanza de que el problema mejore el día en que el Metro de Panamá comience a operar.

El Metro de Panamá, que se espera que esté en operaciones en el 2014, atravesará la ciudad de Panamá y transportará unas 15 mil personas, de los 750 mil usuarios que se trasladan a diario en el Metro Bus.

Las más de 15 mil personas serán transportadas por el Metro en 20 minutos en los 13 kilómetros que tendrá la Línea 1 que va a Panamá Norte.

OTROS PROBLEMAS

La frecuencia, la velocidad de la ciudad, la lluvia y la gran cantidad de obras que se están ejecutando han lle vado a que Mi Bus no pueda darle un servicio a los clientes.

Los representantes de la empresa dicen que la velocidad en la que se circula en la ciudad de Panamá ha afectado la frecuencia del servicio. Iván Posada, gerente de la empresa Mi Bus, reconoció a La Estrella, en una entrevista anterior, que la velocidad de circulación de los buses disminuyó en un 45% en dos años.

Posada detalla que existen arterias en la urbe en las que la velocidad es de 5.5 ó 6 kilómetros por hora, lo que repercute en el servicio. Las unidades ocupan unos 12.5 metros de la calle, esa es la medida de los buses marca Volvo.

Sumado a eso, cada año se venden 50 mil vehículos, lo que significa que entran a las calles de la Panamá unos 40 kilómetros de carros.

Mientras todo eso pasa los usuarios siguen esperando una mejora en el servicio.