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07 de Jun de 2020

Nacional

Los educadores no dan su brazo a torcer

PANAMÁ. Los docentes que desde la semana pasada se mantenían en un paro de labores no desisten de sus reclamos.

PANAMÁ. Los docentes que desde la semana pasada se mantenían en un paro de labores no desisten de sus reclamos.

Los educadores han condicionado el fin de la huelga a que no haya represalias y que el Ministerio de Educación (Meduca) acepte sentarse a negociar temas que para ellos son importantes.

Entre los puntos que reclaman los docentes están un aumento de salario, restitución de por lo menos seis dirigentes gremiales que, según los profesores, han sido destituidos, la eliminación del Provel (Programa de Vacantes en Línea) y revisar las condiciones de los plantes escolares.

Luis López, dirigente de la Coordinadora de Unidad Magisterial, explicó que mientras no se firme el documento en el que las autoridades de educación se comprometen a no tomar represalias en contra de ellos, no levantarán el paro.

El docente agregó que desde el jueves están en la Defensoría del Pueblo esperando que la ministra de Educación, Lucy Molinar, se acerque al lugar a firmar el documento para dar fin a la huelga.

Entre los puntos que han salido a relucir ahora está el aumento de salario y según detalló López, aspiran a un aumento salarial de $200 para que el sueldo de los docentes se acerque al de los miembros de la Policía Nacional, que ganan $800 al mes.

NO FIRMARÁ

La ministra de Educación, Lucy Molinar, señaló el pasado sábado que no firmará ningún documento para que los gremios docentes terminen con la huelga.

‘Ellos no pidieron un documento para entrar a la huelga. No sé por qué tengo que hacer un documento para salir de la huelga’, expresó Molinar.

HUELGA FRACASÓ

Sobre la poca acogida que tuvo el paro de los docentes, los profesores dijeron que se debió a que los educadores del nivel de premedia y media (secundaria) no atendieron el llamado.

La apatía de los maestros y profesores —según han dicho algunos dirigentes— podría deberse a factores como la ‘falta de credibilidad de la directiva gremial’, así como también ‘a la injerencia gubernamental que ha provocado el divisionismo’ en el sector.