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09 de Apr de 2020

Nacional

John F. Kennedy, omnipresente

WASHINGTON. El presidente Barack Obama rindió tributo el miércoles al legado del difunto presidente John F. Kennedy. Junto con otro exm...

WASHINGTON. El presidente Barack Obama rindió tributo el miércoles al legado del difunto presidente John F. Kennedy. Junto con otro exmandatario, Bill Clinton, depositó una corona frente a la tumba de Kennedy y entregó la Medalla Presidencial de la Libertad que el mismo Kennedy creó antes de su asesinato hace 50 años. Hillary Clinton, su hija Chelsea Clinton y el director cinematográfico Steven Spielberg estuvieron entre los presentes en la Casa Blanca para atestiguar la ceremonia.

Uno de cada lado, Obama y Clinton tomaron de la mano a Ethel Kennedy, la viuda de Robert F. Kennedy mientras ascendían las escaleras del Cementerio Nacional de Arlington. La primera dama Michelle Obama y la ex secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton se sumaron a la comitiva para depositar una corona fúnebre cerca de la llama votiva que ilumina la tumba de Kennedy.

Obama y Clinton se pusieron la mano sobre el corazón mientras se oían los sones de una corneta cerca de una bandera nacional a media asta. Obama no formuló declaraciones pero saludó a los familiares de Kennedy congregados para recordar su legado dos días antes del quincuagésimo aniversario de su asesinato el viernes.

ENTREGA DE MEDALLAS

La jornada de homenaje había comenzado en la Casa Blanca, donde Obama impuso la medalla a 16 estadounidenses prominentes vivos y muertos por sus contribuciones a diversos sectores, desde los deportes y el entretenimiento hasta la ciencia y el servicio público.

El expresidente Bill Clinton, el editor general del Washington Post y confidente de Kennedy Ben Bradlee, así como la diva de la televisión estadounidense Oprah Winfrey fueron algunas de las personalidades que recibieron la medalla.

‘Estos son los hombres y mujeres que en sus extraordinarias vidas nos recordaron la belleza del espíritu humano, los valores que nos definen como estadounidenses, el potencial que vive dentro de todos nosotros’, dijo Obama.

Del expresidente Bill Clinton, dijo que su presidencia fue solo el comienzo de su obra para mejorar el mundo y ensalzó su trabajo humanitario, cuando concluyó su mandato, para salvar o mejorar vidas de cientos de millones de personas en el mundo. ‘Estoy agradecido también, Bill, por el consejo y asesoramiento que me diste, tanto dentro como fuera del campo de golf’, dijo Obama con una sonrisa. ‘Y, lo más importante, por tu obra para salvar vidas en el mundo, que representa lo mejor de lo mejor en Estados Unidos’.

Obama también encomió a la desaparecida Sally Ride, la primera estadounidense en el espacio. ‘Ella dijo que las niñas necesitan ver modelos. No se puede ser lo que no se ve’, afirmó el presidente. ‘Hoy nuestras hijas, entre ellas Malia y Sasha, pueden fijar la vista un poquito más alto gracias a que Sally Ride les mostró el camino’.

Por último, el presidente destacó a quienes superaron obstáculos adicionales y discriminación por ser homosexuales, negros, mujeres o asiáticos. Recordó que al principio de su carrera, los jefes de Oprah le sugirieron que se cambiase el nombre para hacerlo más aceptable. ‘Yo recibí el mismo consejo’, reveló Obama.

KENNEDY, DESAFIANTE

El mandatario estadounidense siguió ensalzando al fallecido presidente por la noche durante una cena en el Museo Nacional Smithsonian. Señaló que Kennedy permanece en la imaginación de la nación no porque fue asesinado, sino porque personificaba el carácter del pueblo que representaba. ‘Kennedy fue desafiante cuando las probabilidades estaban en su contra y determinado para hacer un mundo nuevo’, agregó.

‘Este es un legado de un hombre que se hubiera retirado con una vida de lujo y tranquilidad, pero que eligió una vida en la palestra’, señaló Obama. ‘Navegando algunas veces contra el viento, otras con el viento a favor’.

En la entrega de las medallas, el mandatario pronunció algunas palabras para cada galardonado.

Del expresidente Bill Clinton, dijo que su presidencia fue solo el comienzo de su obra para mejorar el mundo y ensalzó su trabajo humanitario, cuando concluyó su mandato, para salvar o mejorar vidas de cientos de millones de personas en el mundo.