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27 de Jun de 2022

Nacional

Ligan a Martinelli a ‘video-escándalo’

PANAMÁ. La ‘novela’ que encierra supuestas coimas para la adquisición de contratos de cárceles y la construcción de un hospital pediátri...

PANAMÁ. La ‘novela’ que encierra supuestas coimas para la adquisición de contratos de cárceles y la construcción de un hospital pediátrico en Veraguas tiene un capítulo nuevo digno de una de las mejores tramas de este género, en las que el chantaje, el sexo, drogas y la extorsión suelen ser sus protagonistas.

Un testigo declaró ante los jueces italianos la existencia de videos en los cuales, supuestamente, aparecen el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, en una reunión con prostitutas y con la intención de consumir cocaína.

El autor de los videos es nada menos que uno de los principales actores del escandaloso guión ítalo-panameño de los últimos tres años: Valter Lavitola.

El exdirector del italiano L’Avanti, que se ganó ayer una nueva orden de arresto —a pesar de que se encuentra privado de libertad acusado de corrupción internacional y extorsión—, pretendía utilizar el video como herramienta para chantajear a la constructora italiana Impregilo, para que le adjudicara los contratos de un hospital pediátrico y la construcción del metro de Panamá.

Así es como en el expediente Angelo Capriotti, exsocio de la empresa Svemark, declaró que Lavitola organizó una fiesta en Panamá, durante la visita de Berlusconi, en la que había prostitutas y droga, y filmó en secreto a ambos mandatarios.

Lavitola habría informado sobre los videos al embajador de Italia en Panamá. Capriotti agregó que conoció que la empresa Devor Diagnostic, en la que figura Rogelio Oruña —cercano al mandatario—, ‘fue utilizada para el blanqueo de capitales de las sumas asignadas al presidente Martinelli’ y de la que era ‘socio oculto y la utilizaba para transferir los dineros a los empresarios.’ Estas revelaciones son sustentadas por la fiscalía con las declaraciones de Capriotti de abril de este año, en las que explicó el rol de la mencionada compañía y las conversaciones entre Lavitola y Oruña.

El gobierno, empero, ha encontrado una misma respuesta para el escándalo de Martinelli en Italia. ‘No vamos a responder la novela ítalo panameña de hace dos años’, insistió el vocero presidencial Luis Eduardo Camacho.

La Presidencia demeritó así la noticia que tiene a Panamá en la boca del mundo. Desde Il Fatto Quotidiano hasta en el Excélsior. ‘Es un drogadicto italiano y unos políticos opositores panameños, y no nos van a desconcentrar en nuestra gestión, que terminará el 30 de junio de 2014’.

Camacho fijó su posición en la incredulidad que le da a la investigación que trasciende en Italia por los supuestos sobornos a funcionarios panameños para la adjudicación de contratos con Finmeccanica y las empresas italianas que Lavitola había recomendado a Panamá. ‘Quedó desmentido’.