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30 de Mar de 2020

Nacional

La desobediencia zoneíta de 1964

PANAMÁ. El gobernador de la Zona del Canal, Robert Fleming, solicitó en los últimos días del mes de diciembre de 1963 que se cumpliera ...

PANAMÁ. El gobernador de la Zona del Canal, Robert Fleming, solicitó en los últimos días del mes de diciembre de 1963 que se cumpliera con un acuerdo pactado entre Estados Unidos y Panamá, en el cual se establecía que la bandera panameña se izaría junto a la estadounidense en varios puntos de la Zona del Canal. En el documento no se incluían las bases militares ni los barcos en tránsito por la vía acuática.

Fleming ordenó que el asta situada en la plaza de Gamboa, en el área canalera, debía ser removida; sin embargo, el sargento Carlton Bell, al mando de las fuerzas locales de la Policía, se negó a cumplir la orden del gobernador y continuó izando la bandera estadounidense para el beneplácito de un influyente grupo de zoneítas o zonians.

Los medios de comunicación de la época reportaron el hecho de que un miembro de la policía de los Estados Unidos desatendía las órdenes de su superior.

Siguiendo el ejemplo de Bell, otro grupo de zoneítas, entre estudiantes y civiles, protestaba para impedir que la bandera panameña fuese izada junto a la de Estados Unidos.

Incluso se manifestaron frente a la casa del gobernador para exigirle que se colocara la bandera de su país, en un abierto desafío al convenio con Panamá.

La actitud de rebeldía, tanto de los policías como de los estudiantes, al desatender el comunicado que envió Fleming en el cual le solicitaba a los ciudadanos estadounidenses residentes en la Zona del Canal que respetaran el convenio internacional fue lo que molestó a los panameños, quienes el 9 de enero decidieron entrar a la zona y hacer cumplir el acuerdo de izar la enseña panameña en una tierra ocupada.

En un documento que reposa en los archivos de la Cancillería panameña se señala que el gobernador Fleming decidió abandonar la Zona a pesar de que desde hacía más de una semana se encontraban los policías y otros ciudadanos descontentos ante su incapacidad para hacerse obedecer.

Según el relato, el gobernador salió hacia el aeropuerto de Tocumen en dirección hacia los Estados Unidos, el 9 de enero, en las primeras horas en que se iniciaban los incidentes entre estudiantes zoneítas y panameños (entre 4:00 p.m. y 5:00 p.m.), dejando la Zona del Canal sin autoridad competente. Además, en ese momento Estados Unidos no tenía embajador en el Istmo.

UNA IZADA ANUNCIADA

El 8 de enero los estudiantes del Instituto Nacional (IN) solicitaron a las autoridades de la Escuela de Balboa, ubicada en la Zona del Canal, permiso para izar el pabellón nacional al día siguiente. Esta solicitud se les concedió.

El 9 de enero, una vez terminada la jornada estudiantil, un grupo de alumnos le pide a director del IN que les deje llevar la bandera del colegio para que sea izada en el plantel de Balboa, no sin antes informarle también al jefe de la Sección de Relaciones con los Estados Unidos de la Cancillería.

Alrededor de 200 estudiantes marcharon pacíficamente hasta la escuela de Balboa, sin armas y vistiendo su uniforme escolar.

Pero al llegar a las escalinatas del edificio de la Administración del Canal fueron interceptados por un grupo de policías que les impidió el paso hacia la escuela de Balboa. Tras una negociación informal, los policías accedieron a que seis estudiantes llegaran hasta la escuela de Balboa, izaran la bandera y cantaran el Himno Nacional.

A medida que los estudiantes de acercaban a la Escuela de Balboa, los zoneítas se iban congregando más y más alrededor del plantel. La tensión crecía. Del lado panameño, un grupo de estudiantes portaba una pancarta que decía: ‘Panamá es soberana en la Zona del Canal’ y mientras intentaban cantar el himno fueron rodeados, abucheados y agredidos por residentes y estudiantes de la Zona.

Inexplicablemente, los policías que habían asegurado a los seis estudiantes panameños que sus vidas no correrían peligro, se sumaron a las agresiones de ese 9 de enero de 1964.

Con la bandera rasgada y golpeados fueron socorridos por sus compañeros, quienes también terminaron siendo agredidos y obligados a salir de la Zona.

UNA BANDERA ROTA Y ÁNIMOS LEVANTADOS

Tras volver a la ciudad, los estudiantes recibieron apoyo de ciudadanos panameños que se armaron de valor y regresaron con banderas a fin de colocarlas en la cerca de la llamada ‘quinta frontera’.