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27 de Nov de 2020

Nacional

¿Para quién es más rentable el teatro?

A pesar de que cada año hay más montajes y los productores señalan que no tienen espacios para presentar sus obras

¿Para quién es más rentable el teatro?
‘Orgasmos’ se estrenó en 2012 y se realizaron 83 funciones. Al año siguiente se volvió a presentar en una temporada de dos meses más.

La ganancia, al parecer, no está en el alquiler de espacios para la realización de obras de teatro, a pesar de la gran cantidad de puestas en escena que hay al año. ¿Quién es el gran beneficiado con el auge de estos espectáculos? ¿Los productores? ¿Los histriones? ¿Los directores y los dramaturgos, o los diseñadores y las personas encargadas de la parte técnica?

SEGUNDO ACTO: LOS PRODUCTORES

Dos productores teatrales que planean hacerse ricos produciendo el mayor fracaso de Broadway, cancelando la temporada el día del estreno y así poder embolsarse una fortuna y largarse del país con el dinero. Esa es, básicamente la idea central del reconocido musical ‘Los productores’. Aunque suena muy gracioso y fácil, en la realidad, las cosas no son ni tan agradables ni tan simples como en la obra escrita por el estadounidense Mel Brooks. A los que ponen el dinero en el teatro panameño, les toca sufrir un poco más.

ESCENA 2 : ¿PRODUCIR ES COMO SALTAR AL VACÍO?

Dayra Torres tiene más de diez años en el mundo del teatro. Actualmente, es dueña de Magia Productions, su casa productora. No es su primera experiencia en estos menesteres, ya antes había formado parte de Top Line Events, con la también actriz Yescenia Navarro.

Magia Productions existe desde 2012, y se estrenó con uno de los éxitos más recientes del teatro actual: ‘Orgasmos’, una comedia de dos horas (sin intermedio) en el que dos actores representan a distintas parejas en las más diversas situaciones de las relaciones de pareja y sexuales. Había de todo, desde Adán y Eva, hasta el Mago Marko (sí, aquel que animó muchas de las fiestas infantiles de esos adultos que hoy tienen entre 30 y 45 años) vestido de mujer, y un calcetín utilizado como un títere para representar un pene. Al final, la obra termina con lo que le da el título: Orgasmos (además de fuegos artificiales y una cama que, de tanta energía terminaba casi entre las butacas). Las carcajadas estaban a la orden del día y hacían que la gente se olvidara de ir al baño o de querer estirar un poco las piernas.

En dos meses se hicieron 83 funciones, en las que, prácticamente, nunca hubo un puesto vacío. Tanto fue el éxito, que la también banquera se dio el lujo de hacer dos meses más de obra al año siguiente. Y no solo eso, decidió alternarla con otra obra para adultos, ‘Mendigando amor’. Es decir, en un día se hacía dos funciones, una de ‘Mendigando...’ a las 7:00 p.m. y otra a las 9:00 p.m. Aunque dicen que las segundas partes no son malas, Torres parece que puede decir lo contrario.

Al consultarle cuánto invierte por obra, Dayra menciona que ‘la inversión depende de cada proyecto. Todos son diferentes’. Entre los elementos que menciona la actriz que se deben tomar en cuenta están ‘el tiempo de la puesta en escena, la cantidad de actores, el tamaño del teatro, si es musical u obra de otro género (comedia, drama, etc.), vestuarios; si contempla presupuesto de publicidad, en fin, muchos factores que se van sumando’. Al final, ‘te puedes gastar desde 5 mil dólares, por darte un ejemplo muy bajo, hasta más de 100 mil o, incluso, mucho más’, comenta Torres Gálvez.

–Cada obra de teatro es una nueva aventura que lleva consigo su riesgo– comenta la propietaria de Magia Productions, quien también destaca lo volátil que puede ser el negocio del entretenimiento–. Como un rubro de entretenimiento lo rodean factores externos, tal es el caso de qué tan boyante está la economía del país, qué tanto gusta al público la puesta en escena como para que pueda generar un buen boca en boca que te traiga gran cantidad de clientes, entre otros.

El teatro, a veces, por más que la obra se buena, la producción sea de calidad o haya buenas actuaciones, no depende de sí mismo: ‘Factores económicos inciden en si se recupera o no. En ocasiones se gana, en otras se recupera y en algunas no recuperas la inversión’, comenta la banquera.

En el caso de Magia Productions, no todas las movidas le han salido como lo tenía planeado, acepta Torres; sin embargo, no se queja. ‘En el peor de los casos hemos quedado tabla, como decimos en buen panameño’, confiesa la productora, quien añade que aunque no hay una fórmula para el triunfo, la clave para salir bien librados de cada ‘nueva aventura ha sido trabajar bajo un escenario conservador que nos permita hacerle frente a todos los proveedores y staff ’.

No todos los casos son como el de Magia Productions. Comenta Dayra Torres que conoce de casos de productores que a la hora de afrontar un fracaso económico ‘hacen de todo, desde arreglar con los actores, hasta solicitudes de préstamos para solventar estas pérdidas’.

– Para todas las personas que se contratan en una producción teatral es rentable, en este caso los actores, directores y técnicos tienen un dinero sin riesgo– responde Torres Gálvez cuando se le pregunta para quién es más rentable hacer teatro–; pero para el productor es un riesgo que pudiera ser rentable o no, dependiendo lo exitoso que resulte el proyecto– añade Dayra–. La realidad es que el productor es el que tiene todo el riesgo– concluye.

(Dayra Torres hace mutis y sale de escena)

ESCENA 3: ¿POR QUÉ ARRIESGARSE A PRODUCIR?

Thyrza Guerrero es productora, asistente de dirección y, desde hace unos meses, copropietaria de una sala de teatro, La Estación. Guerrero se inició como productora teatral con ART Producciones una empresa conformada por Agustín Goncalvez (A), Ricardo Dormoi (R), quien además de su socio es su esposo y padre de una de sus hijas, y la propia Thyrza Guerrero (T). ART empezó a producir en 2009. Su primera obra fue la comedia Gorda . En 2010, tuvieron el mérito de producir tres obras el mismo mes; y en 2011 se produjeron cinco obras en un solo año (empezaron la temporada en marzo y la culminaron en octubre). ART Producciones, en cinco años, está cerca de llegar a la veintena de obras montadas.

Cuando se le pregunta a la también funcionaria de la Autoridad del Canal de Panamá, si siempre se recupera la inversión hecha para cada montaje, ríe. Luego de la carcajada, contesta: ‘Lo que sí te puedo decir es que siempre se goza y siempre se termina con una satisfacción personal, cada producción es como dar a luz a un hijo, por lo menos para mí’.

Comenta Thyrza que el éxito económico no es siempre el factor determinante para escoger un libreto sobre otro y escoger qué van a producir: ‘Cada obra que presentamos ha sido seleccionada meticulosamente y, créeme, tiene que fascinarnos. Hay obras que sabes que es más difícil mercadearla, pero tienen un mensaje que deseas compartir’. Tras esto, la abogada añade: ‘Nuestra mayor ganancia es la satisfacción que tuvimos al final de los proyectos, y que sabemos que quienes fueron a verlas salieron satisfechos’, aunque no niega que ‘hay otras obras que son un fenómeno, tipo Toc Toc o Gorda ’. Al final, reflexiona Guerrero ,‘sí, sí es posible sacarle ganancia a las producciones. Normalmente, se recupera y se gana. No podría vivir solo de lo que hago como productora de teatro, pero sí genera ingresos interesantes’.

Confiesa la también asistente de dirección que, como productores, han perdido, pero fue ‘solo en una producción’. Cuando una producción fracasa, comenta, ‘pasas por todas las etapas de una pérdida. Generalmente dices ‘no produzco más, esto es un masoquismo’; pero finalmente haces el duelo, elaboras la pérdida y vuelves a la tarea’.

Al preguntarle por qué seguir invirtiendo, en algo que puede dejar números rojos, la ‘T’ de ART comenta, sin mayor complicación: ‘¡El teatro es mágico, es adictivo!’. Entonces, añade: ‘La actividad está en franco crecimiento. Un proyecto teatral bien gestionado permite generar ganancias. Se está profesionalizando cada día más. Hay mayores exigencias por parte del público, lo que va obligando a los productores a mejorar su oferta’.

En un impulso de emoción la empresaria se pregunta: ‘¿Con esta actividad puedes salir de la pobreza? , e inmediatamente se responde ‘pues todavía no. Sigue habiendo algo de romanticismo en todo esto, satisfacción de necesidades emocionales. Sin embargo, ya hay experiencias que estudiar, mejores prácticas que revisar. En fin, si no lo hacemos nosotros, vendrán de afuera a hacerlo. Si ha funcionado en otros países, por qué no podemos irlo desarrollando en nuestro país. Yo creo en lo que hago y creo firmemente que contribuyo en un momento en el que el teatro crece en mi país’.

(Thyrza Guerrero hace mutis y sale de escena).

ESCENA 4: UNA NUEVA ESPECIE, LOS PRODUCTORES-DUEÑOS DE SALA

Edwin Cedeño es uno de los directores más cotizados y reconocidos actualmente. Sin embargo, Cedeño es un hombre de muchos sombreros. Los que más se le ven puestos son los de director y, quizás, actor; pero también está el de la producción y el de ser uno de los dueños de La Quadra, de la cual fue administrador por muchos años, así como hace unas décadas, lo fue del desaparecido Teatro La Cúpula.

Al conversar con él sobre quién arriesga más en el teatro, comenta Ed (como lo llaman sus conocidos), que ‘los productores son los empresarios teatrales. Así ha sido desde los griegos. Ellos son los que invierten su dinero en el teatro y son los que afrontan las pérdidas y también las ganancias’.

Como todo profesor de historia del teatro, se remonta al pasado y comenta: ‘Históricamente, las grandes capitales teatrales del mundo y que de alguna manera marcan la pauta, han llevado otro tipo de organización: productores de obras teatrales son los mismos dueños de las salas de teatro. En nuestro país tenemos una organización diferente, pues las salas se alquilan a los empresarios’. A pesar de eso, señala que ‘la tendencia que vemos a nivel mundial ya se empieza a notar en nuestro país, donde el empresario teatral ya está empezando a ser dueño de sala’.

(Edwin Cedeño hace mutis y sale de escena)

El Teatro En Círculo es propiedad de una asociación que realiza una o dos producciones al año y el resto de los meses alquila la sala a otros productores; Teatro ABA, tal como explicó Anina Horta, pasa 24 semanas ocupado por ABA Producciones Artísticas y las otras 16 por productores externos; La Quadra, está la mayor parte del año ocupado por otros productores que son sus dueños.

Casos aparte son Teatro Bambalinas, que presenta cerca de seis obras al año, todas infantiles, producidas por Stella Lauri, dueña del local.

(Thyrza Guerrero regresa a escena)

En el caso de La Estación, recién inaugurada, comenta Thyrza Guerrero: ‘producimos todo lo que se presenta en nuestra sala’.

Cuando se le pregunta si un nuevo local para teatro era necesario, comenta Guerrero Montesa: ‘Teníamos proyectos en cola, cuyos derechos estábamos a punto de perder por no tener sala. El teatro está en franco crecimiento en Panamá, cada vez son más los productores y menos las salas. Definitivamente que sí era necesaria otra sala de teatro. Si le preguntas a los productores, todavía estamos en déficit’.

(Thyrza Guerrero hace mutis y sale de escena).

TERCER ACTO: LOS DIRECTORES

El director es el genio detrás de un montaje o el gran culpable si una obra no funciona (así como cuando un equipo de fútbol pierde un partido y, del cielo, un ‘Míster’ puede caer directo en el infierno de la opinión pública).

El director no solo dice qué enfoque deben tener las actuaciones de los intérpretes o a dónde deben moverse o cómo colocarse en cada escena o situación. El director establece qué enfoque debe tener la obra, da la última palabra sobre vestuarios, escenografía, luces, sonido, utilería y cualquier elemento que influya sobre la puesta en escena. César Robles –director, diseñador de luces y sonido, actor, y muchos oficios teatrales más– una vez comentó que ‘el director es como un dios’. Por eso, aunque no pone dinero, tampoco se le puede considerar un obrero teatral.

ESCENA 3: DIRIGIR, ¿UN ASUNTO DE EGO?

Abdiel Tapia es actor, dramaturgo, diseñador de luces y sonido, productor; pero, principalmente, director. Va del teatro infantil a la comedia para adultos o el drama con la mayor facilidad. A veces no pasa de un género a otro o de una faceta a la otra. La mayoría del tiempo está en todas a la vez. Comenta el egresado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá que trata de estar ‘en todas las (obras) que se puedan’ y añade: ‘ Yo he llegado a dirigir hasta ocho obras en un año, de hecho, he dirigido hasta tres a la vez’.

Para Tapia, un director puede tener más de un proyecto a la vez. ‘Viene a ser lo mismo que en cualquier profesión: Un abogado no tiene un solo caso a la vez, ni un médico un solo paciente… es lo mismo’. Quizás por eso, el mismo lo admite, sus respuestas son ‘rápidas’, ya que, explica ‘ ando enredadísimo’.

El dirigir, comenta Tapia Espinal, ‘implica muchas cosas: Determinar la estética de la obra, el estilo, los actores, la composición escénica, el balance general, la armonía del espectáculo. Es un trabajo muy amplio dado que, al final, el espectáculo viene a ser la visión del director’. Sin embargo, para Abdiel, todo este esfuerzo vale la pena, pues, a la hora de la hora, el de director ‘es un trabajo bien cotizado, y da renombre.

–Hay muchos factores como qué tipo de obra sea, cuántos personajes tiene, el prestigio (del director) –aclara Tapia–. Un director de musical puede ganar más que otro de una obra sencilla– explica el también guionista–. Un director gana de mil a 3 mil dólares o más si es uno de más cancha como Edwin Cedeño– comenta quien es copropietario de Adelas Producciones.

‘No’. Así de tajante contesta Abdiel Tapia cuando se le pregunta si un director puede vivir solo de eso. Y es que, menciona, el trabajo teatral es muy fluctuante: ‘Puede ser que en una obra trabajé dos meses y gané $1,500 o incluso $2,000, pero puede ser que por la misma cantidad (de dinero) invertí 5 ó 6 meses de trabajo y por tanto gané menos’.

Aunque ganar $1,500 ó $2,000 por dos meses de trabajo le es más rentable, lo ideal para Tapia es que su labor comenzara ‘de 3 a 6 meses de trabajo antes del estreno, para hacer la investigación respectiva y preparar todo’. Entre sus anécdotas está que ha ‘dirigido obras con dos meses de trabajo, y han habido casos de hasta un mes, pero se ha tratado de una pequeña obra infantil’.

(Abdiel Tapia hace mutis y sale de escena)

QUINTO ACTO: ¿Y DÓNDE ESTÁN LOS ACTORES?

Respuesta: Los actores están en todas partes. Anina Horta, Larry Díaz, Dayra Torres, Edwin Cedeño, Abdiel Tapia, Manuel Paz y hasta la propia Thyrza Guerrero (algunos indican que hizo sus pinitos actorales en la segunda temporada de Toc Toc ) son histriones. Por lo tanto, no dedicarles un acto a ellos no es omisión, simplemente que ya estaban.

Larry Díaz –actor, productor y presidente de Los Premios Escena– comenta: ‘La mayoría de los teatristas nos hemos diversificado, muchos trabajan en todas las áreas, los hay quienes dirigen y también actúan o también actúan y producen, hay otras áreas como las técnicas, en donde también tenemos gente muy talentosa. Definitivo que la mayoría de las personas que empiezan quieren actuar, pero con el tiempo van trabajando en las otras áreas.

INTERMEDIO II (CONTINÚA EN LAS PÁGINAS 8-9A).