16 de Ago de 2022

Nacional

La Fundación Libertad denuncia "silencio cómplice"

Las 160 sillas dispuestas por los organizadores del evento no fueron suficientes para atender a los más de 40 participantes inesperados

La Fundación Libertad denuncia
El foro de la Fundación Libertad tuvo un lleno completo

Los exiliados venezolanos residentes en Panamá acudieron ayer ‘en bloque’ al foro organizado por la Fundación Libertad, para escuchar ‘la otra cara de la moneda’, todo aquello que, según el economista Roberto Brenes, no se escuchará en los salones oficiales de la VII Cumbre, ‘adobada de diplomacia y dobles discursos’, y de ‘resoluciones, con mucha lengua y pocos dientes’.

Las 160 sillas dispuestas por los organizadores del evento no fueron suficientes para atender a los más de 40 participantes inesperados, que debieron escuchar de pie las presentaciones.

El foro de los libertarios, que ‘defienden y promueven las libertades individuales’, contó con 7 expositores que descargaron contra los gobiernos de Argentina, Bolivia, Cuba, Venezuela y Ecuador.

Son países que, según la resolución oficial del evento, que será remitida a las delegaciones oficiales de la Cumbre, ‘no sólo violan las condiciones que consagra la carta de la Organización de Estados Americanos, sino que muestran caracteres más propios de dictaduras que de democracias: la persecución a las voces críticas, el exilio o el encarcelamiento de los dirigentes opositores, la utilización de la justicia como medio de represión y persecución política y la violencia ejercida contra los ciudadanos que protestan’.

Entre los expositores del foro estuvieron Guillermo Losteau, de Argentina; Carlos Kilinsky, de Bolivia; María Werlau, de Cuba; Pedro Chamorro, de Nicaragua y Oswaldo Hurtado, de Ecuador.

El discurso mejor acogido por la mayoría venezolana presente fue el del exembajador de Carlos Andrés Pérez ante la ONU, Diego Arria, quien denunció la actitud de los países miembros de la OEA, que, en su opinión, no condenan la violación de las libertades individuales del gobierno de Maduro por temor a perder beneficios comerciales.

Por su parte, la banquera cubana y analista política María Werlau aseveró que las negociaciones abiertas entre Estados Unidos y Cuba son peligrosas, porque ‘solo buscan la apertura comercial y no el respeto de las libertades individuales’.

‘El gobierno de Obama no ha mostrado disposición a exigir la apertura política, el respeto a la libertad de expresión y a las otras libertades fundamentales’, dijo.