Temas Especiales

22 de Jan de 2021

Nacional

Docente no vidente comparte sus conocimientos en Darién

Una de las habilidades que comparte con sus alumnos con discapacidades  es la creación de manualidades

Ingrid Rivas de 25 años no puede ver nada desde su nacimiento, decidió ser una docente de educación especial al servicio de los niños, niñas y jóvenes con o sin discapacidad, a quienes les imparte conocimientos,  aprendizajes, desarrollo de destrezas y habilidades para que alcancen una vida autónoma y plena, tal como ella lo logró.

Desde su nacimiento, Ingrid Rivas presentó baja visión, la cual se fue acrecentando hasta quedar ciega a los 12 años. Aquello no fue barrera para que estudiara y concretara sus sueños. Segura de sí misma, Ingrid es una joven que agradece la oportunidad que le brindó la vida, ya que según manifiesta “cuando uno quiere crecer como persona y superarse no puede quedarse cruzado de brazos”.

“Yo quería demostrarme a mí misma y a todos que la discapacidad no es una barrera, ni un obstáculo; que es difícil pero no imposible y logré convertir mi sueño en una realidad”. Hoy día Ingrid Rivas es licenciada en Educación Especial, egresada de UDELAS.

Rivas que aunque Darienita de nacimiento, se crío en la capital, ha  regresado a su provincia a impartir clases en la extensión de IPHE de Darién, donde dice sentirse “plena y feliz”.

Una de las habilidades que comparte con sus alumnos con discapacidades cognitivas, parálisis cerebral, baja visión y síndrome de down;  es la creación de manualidades en calabazas que se colorean llamativamente.

“Siento que mi vida ha cambiado”, expresa Rivas, “uno debe tener las garras y las ganas de triunfar, por eso agradezco al profesor Luis Jiménez, quien me ayudo a logar mi autonomía de vida y movilidad”.

Ingrid reproduce en sus alumnos su modelo y estilo de vida como un ejemplo inclusivo para que los padres de familia o tutores que tengan un hijo con discapacidad acepten el reto de luchar por sus hijos y superar las barreras tal como lo hizo ella.