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25 de Oct de 2020

Nacional

Venció plazo que ngäbes dieron al presidente Varela

Los grupos indígenas han emplazado al mandatario a que cancele definitivamente la presa hidroeléctrica, cuya construcción avanza en 95%

Venció plazo que ngäbes dieron al presidente Varela
El rechazo ha llegado hasta la Embajada de Holanda.

El presidente de la República, Juan Carlos Varela, tiene hasta hoy para emitir su decisión sobre el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco.

Los grupos indígenas han emplazado al mandatario a que cancele definitivamente la presa hidroeléctrica, cuya construcción avanza en 95%, según su promotora, la empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa).

Ricardo Miranda, vocero de los grupos comarcales, asegura que dieron todas las herramientas técnicas para que el Gobierno tome la decisión acertada.

Miranda recuerda que cuando comenzó el diálogo para determinar el futuro del proyecto, el ministro de Gobierno, Milton Henríquez, les pidió que entregaran todas las pruebas de que la promotora había violado las normas ambientales y las leyes comarcales.

A su juicio, todos esos documentos fueron presentados. ‘Hubo violaciones en los estudios de impacto ambiental y en otras regulaciones', añade Miranda.

El dirigente recuerda que desde principios de junio esperan el pronunciamiento del presidente Varela y que durante este tiempo han suspendido todas las manifestaciones para que no haya presiones a la hora de decidir.

Las acciones registradas, asegura, las han realizado otros grupos que los apoyan, pero en estas no han estado involucrados los dirigentes que participaron en el diálogo durante las doce semanas que se reunieron.

Miranda critica la propuesta del Ejecutivo de cambiar la empresa promotora del proyecto y darle paso a otra corporación para que se encargue de terminar las obras.

‘El presidente, cuando estaba en campaña, nos prometió el cierre de ese proyecto porque fue comenzado violando las leyes. En ese momento nos opusimos y nos costó sangre', menciona el dirigente.

El vocero advirtió de que si el mandatario no cancela el proyecto, realizarán una serie de acciones en diversos puntos del país.

‘Sabemos que si salimos a cerrar las calles nos van a mandar a los agentes del Senafront, como se los mandaron a los padres de familia que rechazan el traslado de la escuela de Paso Canoas, por lo que hemos contemplado otro tipo de manifestaciones', agregó.

Lo que sí adelantó Miranda es que los ngäbes que trabajan en diversas provincias, en las zonas de cultivo, estarían dispuestos a apoyar la lucha contra Barro Blanco, mediante una huelga de brazos caídos.

‘¿Qué pasará si dejamos de cosechar los productos de Chiriquí? Se queda la capital sin comida', dice Miranda, quien asegura que durante las negociaciones recibió una oferta de soborno de parte de Emilio Sempris, del Ministerio de Ambiente.

Miranda, quien hace poco regresó de una capacitación en un instituto de liderazgo de Israel, gestionada por la diputada del Partido Revolucionario Democrático Crecencia Prado, adelanta, sin precisar nombres, que él no es el único al que han tratado de sobornar.