24 de Sep de 2021

Nacional

Ologwagdi y la crónica del escudo de las diez estrellas

Un pintor guna da color al emblema oficial que reposará en la Presidencia, en la Corte y en la Asamblea Nacional

Ologwagdi y la crónica del escudo de las diez estrellas
Ologwagdi, el 30 de octubre, pintando el fondo de uno de los escudos encomendados.

En la sede principal del Ministerio de Educación (Meduca), en Cárdenas, en un rincón de no más de 25 metros cuadrados, el artista guna Ologwagdi (Armando Díaz) ha estado desde 2012 dándole color al Escudo Nacional. Son siete nuevos emblemas de carácter oficial que el artista debe pintar, luego de la polémica que surgió en 2010, cuando la portada de 60 mil pasaportes se imprimió con un escudo en el que el azadón fue reemplazado por un mazo.

La imagen en el escudo generó debates y críticas porque el mazo se había convertido en un símbolo del entonces recién estrenado gobierno de Ricardo Martinelli.

Ologwagdi ahora aclara que no hubo error en el escudo, sino que al reducir la imagen del azadón, daba la impresión de que se trataba de un mazo. Eso sí, alega, lo bueno es que la situación obligó a la creación de la Comisión Nacional de los Símbolos Patrios, que se encarga de revisar y cuidar de los emblemas del país.

Además, se creó la Ley 2 del 23 de enero 2012, que reformó la Ley 34 de 1949, mediante la cual se adopta como símbolos de la Nación la Bandera, el Himno y el Escudo Nacional, y reglamenta su uso.

La Comisión le encomendó a Ologwagdi la responsabilidad de pintar los siete escudos sobre una tela de lona canva, con una dimensión de 24 pulgadas de ancho por 30 de largo. El 30 de octubre le daba los últimos retoques a cuatro escudos.

Los escudos son pintados con óleo y son secados de manera natural. Ologwagdi explicó que cada vez que pasa una capa de un color no lo vuelve a tocar más hasta después de un mes y medio, que es el tiempo que dura en secarse el óleo. Después, le pasa una nueva capa de pintura, hasta cubrir totalmente cada cuadrante del escudo con su respectivo color.

Ologwagdi alterna esta tareas con sus actividades cotidianas como funcionario del Meduca, donde labora como ilustrador de textos. Su arte ha sido expuesto en Europa y Estados Unidos porque, además, dibuja rostros y es promotor cultural.

En junio de 2013, Ologwagdi terminó de pintar el primero de los siete escudos y lo entregó a la Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación, en una ceremonia en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. Sin embargo, este escudo tuvo que ser reformado, en vista de que la Asamblea Nacional creó la décima provincia de Panamá Oeste, que funciona desde el 1 de enero del año pasado.

Esto significó que al nuevo escudo había que agregarle la décima estrella, en vista de cada una representa una provincia.

‘No era agregar una estrella más al escudo, sino volver a medir el espacio que ocupa cada estrella y esto obligó borrar las nuevas estrellas que se habían pintado para empezar a pintarlas de nuevo', relató Ologwagdi.

Ologwagdi espera terminar por lo menos uno de los cuatro que están en etapa final antes de que finalice el mes de noviembre.

El resto, considera el pintor, estará listo para las fiestas patrias del 2016. Siempre y cuando, bromea, no se cree una nueva provincia que lo obligue a empezar desde cero.

El primer escudo (el que llevaba nueve estrellas y que fue corregido) fue entregado al Ministerio de Gobierno, en cuyas instalaciones permanecerá.

Los otros seis estarán ubicados en la Presidencia, en la Asamblea Nacional, en la Corte Suprema de Justicia, en el Ministerio de Educación, en el Museo de Historia, y uno más quedará bajo el resguardo de la Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación.