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27 de Nov de 2020

Nacional

Los simuladores de aprendizaje buscan ganar terreno en Centroamérica

El Canal de Panamá usa los simuladores para capacitar en el pilotaje de barcos y de remolcadores que ha permitido el desarrollo del personal bajo las competencias exigidas

Los simuladores de aprendizaje buscan ganar terreno en Centroamérica
Imagen ilustrativa.

Útiles para los puertos y la navegación, en la construcción o incluso en el manejo de armas, los simuladores de aprendizaje buscan ganar terreno en Centroamérica, donde solo Panamá y Honduras usan esta tecnología para capacitar a sus trabajadores.

El presidente de E Tech Simulation (ETS), una empresa asentada en EE.UU. y Canadá y con presencia en 9 países latinoamericanos, Jorge Leiva, explicó a Efe que el entrenamiento con estos simuladores no solo mejora la capacidad de los operarios en los puertos, sino que reduce costos.

Resaltó que son útiles para la minería de cielo abierto o subterránea, en la construcción, en el petróleo y el transporte, e incluso en la imprenta y la soldadura, los laboratorios virtuales o el manejo de armas en polígonos.

El Canal de Panamá usa los simuladores para capacitar en el pilotaje de barcos y de remolcadores que ha permitido el desarrollo del personal marítimo bajo las competencias exigidas por las normas internacionales, aunque no son precisamente de la ETS.

Copa Airlines tiene tres para entrenar a su tripulación en aviones Boeing y Embraer, la Universidad Marítima Internacional de Panamá otro de navegación marítima y la Agencia Panamá Pacífico tiene doce para capacitar operadores de maquinaria portuaria.

Eric Sutherland, de Maritime Harbur & Terminal Specialist, con sede en Florida (EE.UU.) y Panamá, promueve el uso de estos simuladores en Centroamérica, pero explica que hasta ahora sólo la empresa OPC de Honduras ha adquirido dos de su empresa para capacitar a trabajadores.

"Nosotros estamos entrando a Centroamérica a dar esa información para que los que toman las decisiones evalúen los costos y se sumen a Sudamérica, que ya usa nuestros simuladores", dijo a Efe.

La ETS fue una de las empresas que exhibió sus productos en el XI Congreso Portuario Marítimo que se celebró en Guatemala el lunes y martes último.

De acuerdo con Sutherland, el entrenamiento en estos aparatos, que bien pueden estar conectados a una computadora o en un espacio real, reducen costos y evitan riesgos.

La capacitación, dijo, se hace con diferentes grados de dificultad y son vitales sobre todo para la industria marítima porque cubren todo lo que es la navegación.

A través de estos aparatos se puede aprender a manejar los montacargas y las grúas que desembarcan contenedores en los puertos, por ejemplo, citó.

Comentó que los simuladores que vende su empresa cubren cuatro tipos de montacargas y 6 de grúas móviles en los muelles.

Pero "también simulamos los de tipo Reach Etacker que son los que toman los contenedores por la parte superior para almacenarlos", acotó.

Agregó que para la navegación tienen simuladores que toman los puertos de mando de las embarcaciones grandes y remolcadores, y los cuartos de máquina que tienen una logística o radares.

Según Sutherland, Centroamérica históricamente ha trabajado con equipos reales para entrenar a los trabajadores y no con simuladores.

No obstante, expresó, la región ya se está dando cuenta que esta tecnología es necesaria en la industria porque simular sobre equipo-escenario permite no solo reducir tiempos, sino también costos.

"La idea de tener simuladores es reducir la cantidad de horas en el equipo de operaciones real y el mercado centroamericano está viendo esa perspectiva", agregó.

La empresa OPC en Honduras los usa desde hace dos años y ya adquirieron habilidad manual, dijo.

"Es simplemente sentarse y ajustarse y se aprende en cuestión de días, se ahorra en combustible y en electricidad", subrayó.

En su opinión, aprender con equipo real conlleva riesgos. En Costa Rica y en Guatemala se están haciendo gestiones para entrar con sus equipos para el servicio de entrenamiento.

Añadió que los simuladores están fabricados con un hardware que cumple con los derechos de autor.

Los costos son variables y oscilan entre 80.000 y 120.000 dólares los de gama baja, es decir los que se pueden instalar en una sobremesa, aunque los que se colocan en una plataforma con controles y mandos reales valen hasta siete veces ese precio.

Usualmente los países de Latinoamérica adquieren los de gama media porque ahorra en infraestructura, y la competencia también le apunta a la venta de los simuladores de gama baja y media debido a que los de gran calada cuestan hasta 1,2 millones de dólares.