26 de Sep de 2022

Nacional

Inmigrantes para un ejército laboral

Las más recientes oleadas migratorias son inducidas en última instancia desde centros de poder internacionales y tienen el propósito de engrosar en exceso la magnitud de trabajadores en puestos que no son necesariamente los que requieren de mayor cualificación

En la Cumbre de alto nivel de la ONU en del 19 de septiembre de 2016, los gobiernos se comprometieron a mejorar la protección de las personas que han sido desplazadas por la fuerza desde sus propios países, para lo que se espera que en la cumbre del año en curso los gobiernos alcancen ‘acuerdos globales' que le den una orientación más realista a este problema.

Este pacto mundial está orientado a cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la que los Estados miembros se comprometieron a cooperar para facilitar la migración segura, ordenada y regular.

Por último, el 14 de enero, se celebró la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado en el que la Iglesia Católica bajo el impulso del Papa Francisco I desarrolló eventos conmemorativos bajo el lema ‘Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados'.

En ese sentido, como un aporte a la sensibilización de los propósitos de dicha jornada, proponemos dar una mirada solidaria al problema migratorio comprendiendo que este esconde en la mayoría de los casos relaciones de explotación-subordinación entre clases sociales.

LA ÚLTIMA OLEADA INMIGRATORIA

Se tiene la percepción que la última gran oleada de inmigrantes a Panamá-últimos 10 o 15 años-ha sido encabezada por venezolanos. Pero las encuestas más serias y los propios censos nacionales confirman que estos han elevado su presencia en suelo patrio pero de manera coyuntural, siendo más bien los chinos y estadounidenses junto a los nicaragüenses y colombianos los que encabezan esa oleada de carácter estructural (INEC, Censo de población, 2010; MITRADEL, Migración laboral, 2010-16).

MISIÓN Y VISIÓN DE FLACSO

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) es un organismo regional, instituido por la UNESCO para impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de las Ciencias Sociales.

El Programa FLACSO-Panamá busca dotar a la población de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

Se tiene información que da cuenta que los chinos generan sus propias plazas laborales como trabajadores ‘familiares' y por ‘cuenta propia'. Los de Norteamérica, suelen tener sus propios negocios, ser parte de los sistemas de seguridad de EUA o bien, ser parte de la población no económicamente activa (Jubilados). Es decir, esta población resulta poco visible en la competencia de empleos demandados por los nacionales, lo que no crea aquí motivaciones xenofóbicas.

Estas, están más enfocadas contra los suramericanos, nicaragüenses y en algunos casos, por motivaciones disimuladamente racistas, contra inmigrantes afrodescendientes de habla no castellana, por ejemplo, haitianos y africanos.

¿Cuáles hechos sociales están detrás de esta corriente inmigratoria que frecuentemente suscita xenofobia? Veámoslo a través de los siguientes casos.

Caso 1 : De técnicos y profesionales a... lo que sea

Remigio es el celador de un edificio; venezolano de origen que recibe de paga 400.00 dólares mensuales por realizar la labor de ‘Washiman' de lunes a sábado de 7:00 a 7:00. Le complementa en turno Leonidas, un nicaragüense que dice ser profesor de electrónica pero que no ha logrado insertarse en este mercado laboral en Panamá; mientras que el chamo Remigio manifiesta ser ingeniero civil. Este, me dijo una vez: ‘la verdad es que tomé una mala decisión creyéndole a un amigo que me dijo que aquí la vida sería más fácil; pero aquí todo es más caro.'

Ahora-con rostro nostálgico-nos resulta más difícil volver atrás, nos están tratando de traidores a los que nos fuimos de allá y ni siquiera yo andaba en protestas y cosas por el estilo...mala, muy mala decisión'. Al final me manifestó: ‘pero bueno, con todo y lo que es mi experiencia como ingeniero aquí no me lo quieren reconocer, así que trabajo de lo que sea.'

Caso 2 : Explotados... pero agradecidos por el empleo

En el edificio de mi hija, localizado en otro corregimiento de la capital, conocí a la cuadrilla de ocho celadores entre venezolanos, nicaragüenses y colombianos, realizando el mismo tipo de puestos de trabajo de Remigio y Leonidas, aunque con algo de mejor fortuna, quizá por poseer más tiempo en el país o acaso, por tratarse de una empresa inmobiliaria de mayor escala. Estos perciben de 600.00 a 700.00 dólares mensuales, laborando 12 horas diarias, sin pago de horas extras. Por supuesto que a ninguno de ellos se les ocurre demandar tal conculcación de derechos laborales ante el MITRADEL por temor a ser repatriados unos y otros, por sentirse ‘agradecidos' con los que los contrataron.

Caso 3 : Resolviendo la de abajo; llevándose la tajada, el de arriba

Tengo una sobrina en una empresa extranjera cuya principal función es armarle al gerente (venezolano) lo que debe decirle a superiores externos y clientes sobre las obras en preparación o en ejecución.

En su caso, haciéndole el grueso de las tareas de su jefe, gana menos de un tercio de lo que este percibe como sueldo mensual, esto es, 2,500.00 dólares ella, mientras su superior percibe más de 10,000.00 dólares y ni hablar de los que están más arriba de este (sus directivos) que cada viajecito a Panamá, con resorts y compras en Zona libre incluidos, lo cargan al costo de los proyectos.

Un día que fui a buscarla, a mi paso hasta el sitio donde ella se sitúa, pasando por las oficinas de contabilidad y de diseño constructivo, escucho acentos inconfundiblemente propios de españoles y venezolanos. ¿Algún trabajo especializado realizan ellos aquí? le pregunté esa vez y su respuesta fue que ‘en realidad nada que no haga personal panameño'. Según me dijo ella, con frecuencia trabajan horarios intensivos que ninguno de nuestros paisanos realiza, a menos que la empresa les pague lo que dice la ley laboral, lo que no suele ocurrir.

La suspicacia me aumentó cuando supe que el departamento que lleva la contabilidad de los proyectos está absolutamente extranjerizado, casi nunca ponen a algún panameño a llevar las cuentas de la empresa, me acotó la sobrina.

Conclusión : Inmigración para engrosar ejército laboral de reserva

De lo expuesto anteriormente puede colegirse, que esta oleada migratoria inducida en última instancia desde centros de poder internacionales, tiene el propósito de engrosar en exceso la magnitud de trabajadores en puestos que no son necesariamente los que requieren de mayor cualificación, mismos que en su mayoría pueden ser ocupados por panameños.

Esto último evidencia que el argumento de que hay que importar a trabajadores extranjeros porque en nuestro país no hay mano de obra especializada resulta ser uno de los tantos mitos que se reproducen a través de toda clase de medios.

Este hecho, a su vez, deviene en una ‘competencia' por puestos de trabajo que termina reduciendo los salarios (trabajar más horas por lo mismo o sin prestaciones sociales, por ejemplo) y por tanto, elevando las ganancias de los dueños de las empresas que los emplean.

Por tanto, se evidencia el predominio de relaciones de explotación en favor de los dueños de empresas-nacionales y extranjeras-y en perjuicio de trabajadores inmigrantes y panameños.

Es decir, quien crea el problema no es puesto en la mira de la xenofobia, sino los pares que también son explotados. Lo que habla de la debilidad ideológica de las clases trabajadoras panameñas, fácilmente manipulables por los manejadores del sistema económico político predominante.

Si la clase trabajadora panameña quiere superar este tipo de inmigraciones, en el año 2018 debe comenzar a elevar su nivel de conciencia e identidad de clase con sus pares extranjeros e incidir en los mecanismos políticos que promueven inmigraciones desatinadas y políticas laborales solo favorables al empresariado de gran escala.