26 de Sep de 2021

Nacional

Instituto Oncológico, santuario de esperanza

El cáncer es responsable del 17% de las muertes en Panamá, registrándose un promedio diario de 14 casos y siete muertes relacionadas con esta afección. El nosocomio especializado apenas se da abasto para tratar a los 3 mil nuevos casos que son referidos cada año

El Instituto Oncológico Nacional (ION), el ‘viejo fiel' de los enfermos de cáncer, se sobrepone a la actual estrechez de sus instalaciones, históricamente predestinadas para la cura humanitaria, y enfrenta con moral alta, perseverancia y eficiencia el repunte de la enfermedad en Panamá.

Aníbal Villarreal, director del hospital, nos habla de los estragos del enemigo público número uno del mundo, de la urgente necesidad de construir un nuevo hospital y de los esfuerzos por responder a la creciente demanda de servicios médicos.

En este trabajo también recogemos la tarea llevada a cabo por la Asociación Nacional contra el Cáncer (Ancec), cuyos directivos, equipo médico y benefactores tocan puertas y conciencias para convencer al ciudadano de que la mejor arma es la prevención.

CIFRAS QUE MUEVEN EL PISO

Según estadísticas de Fundacáncer, el cáncer es responsable del 17% de las muertes en Panamá, ubicándose en un macabro primer lugar. En el país se registra un promedio diario de 14 casos y 7 muertes relacionadas con algún tipo de cáncer.

Diariamente, en consulta externa y tratamiento, el ION atiende a más de 700 personas. De acuerdo con el informe de un día cualquiera, recogido por el Departamento de Registro y Estadísticas, hay 550 pacientes en radioterapia y quimioterapia, 120 en laboratorio, 60 en radiología, 25 en el salón de operaciones. En total, 755 usuarios.

Al Oncológico son referidos anualmente alrededor de tres mil nuevos casos de cáncer. La mayoría proceden de las provincias de Panamá, Panamá Oeste, Chiriquí, Veraguas, Coclé y Colón. Registros del primero de enero al 31 de diciembre de 2016 contabilizan 1,705 casos (48.2%) referidos de la Caja de Seguro Social; 1,016 (28.7%), del Ministerio de Salud; 820 (23.2%), de hospitales y clínicas privadas. Un total de 3,541 pacientes.

En cuanto a la edad, en los hombres el mayor número de casos ocurre entre los 55 y 79 años, y en las mujeres, entre los 35 y 79 años.

CAZADORES DE HUMO

En estos tiempos es común que las personas se automediquen. Pareciera que todo se remedia con una pastilla. Esta mala costumbre es más peligrosa cuando se combina con pócimas recetadas por chamanes criollos, algunos con una autoestima tan alta que hasta aseguran curar enfermedades terminales.

Consultamos a Marcela Ferguson de Rodríguez, directora administrativa de la Ancec, con 40 años en la organización. Sobran comentarios sobre sus sacrificios hacia el prójimo.

Ella llama a poner más atención frente a las siguientes señales: cambio en el ritmo habitual de las eliminaciones intestinales o urinarias, úlcera o llaga que no cicatriza, dureza o masa en el seno o en cualquier parte del cuerpo, dificultad para tragar o indigestiones, sangrado anormal por cualquier orificio del cuerpo, ronquera o tos persistente, cambio de color de una verruga o lunar, sangrado vaginal anormal, reiterativa debilidad física, neumonía recurrente y una exagerada pérdida de apetito.

La Ancec presta servicios médicos, laboratorios y ultrasonidos a bajo costo. En 2017, se hicieron 2,203 colonoscopias, 1,775 mamografías, 15,654 exámenes de papanicolaou, 6,172 exámenes de ginecología, 481 ultrasonidos, 1,480 colposcopias.

El local (ubicado en la avenida Cuba, frente el Hospital Nacional) se quedó pequeño. Ya el gobierno donó un terreno en Ancón, de aproximadamente tres mil metros, para una nueva sede con moderno equipo médico, más personal y facilidades de transporte.

De Rodríguez enumera factores que facilitan el avance de la enfermedad: miedo de ir el médico, negación cuando se declara al paciente positivo, exposición al humo (carnes asadas, ahumadas, quema de herbazales, humo del fogón, de tabaco), alimentación rica en grasas saturadas, vida sedentaria vinculada al uso de celular, caso omiso a los riesgos de la genética, falta de ejercicio, vivir atrapado en el estrés, entre otros.

Para salvar vidas de los fumadores, la Ancec dio inicio, en 1992, al programa ‘Cazadores de humo', que ha servido de modelo a otros países de la región. Consiste en fomentar en los estudiantes de primaria —de escuelas públicas y privadas— estilos de vida saludables y evitar el consumo de tabaco. Este último es responsable del cáncer de pulmón, esófago, tráquea, estómago, lengua, cavidad bucal, vejiga, riñón y páncreas. Y como si fuera poco, es una cicuta para el corazón. ‘El humo del cigarrillo hace mucho daño a los fumadores pasivos; el humo y sus efectos se queda un mes impregnado en la ropa', advirtió de Rodríguez.

De Rodríguez tiene un poema muy lindo para recitar - con una venia y mano en la cintura a los fumadores que nos tiran el humo en la cara: ‘Yo respeto tu derecho a querer morir; respeta tú mi derecho a querer vivir'.

El programa ‘Cazadores de humo' funciona en las ciudades de Panamá, Colón, Panamá Oeste y Veraguas. Ancec cuenta con capítulos regionales en Panamá sede, Bocas del Toro, Chiriquí, Colón, Coclé, Herrera, Los Santos, Darién, Veraguas. Sus teléfonos son: 225-4942, 225-4322, y 225-0766.

SOBREVIVENCIA, ANTES QUE NADA

Aníbal Villarreal tiene nombre de guerrero y actúa como tal. ‘En el Oncológico estamos ‘encorchetados', no sabemos qué inventar para dar respuesta a la creciente demanda. ¿Dónde vamos a meter más gente?' expresa, con un tono más cercano a la tristeza que a la queja.

El vestíbulo del edificio se ha convertido en una enorme sala de espera. Hay pacientes hasta en los rincones. Los pasillos están llenos de sillas con gente esperando. Otros, escoltados por familiares, caminan por los corredores ansiosos de una buena noticia.

Solo hay 143 camas para las salas de hospitalización. Las camillas de corta estancia están ocupadas en un 100%, en espera de subir a una sala. El ION opera los sábados y días de semana hasta las seis y siete de la noche. La radioterapia y quimioterapia se aplica hasta las nueve de la noche.

Las jornadas extraordinarias tienen al personal médico y administrativo agotados, pero nadie se rinde; la consigna es servir, dar la milla extra por los enfermos y por Panamá (en la salud también hay marea roja). Es de reconocer que en esta y en otras administraciones el ION siempre ha contado con un buen servicio.

El helipuerto se convirtió en estacionamiento, pero es insuficiente para la demanda de los pacientes, sus familiares, empleados del hospital y de otras oficinas públicas de los alrededores.

Villarreal indicó que están a la espera de la construcción del nuevo hospital oncológico, a un costo aproximado a los 350 millones de dólares, en el área de Chivo Chivo, como parte de la Ciudad de la Salud. ‘Ahora todo depende de las altas esferas del Ministerio de Salud. Nosotros seguimos trabajando como si nunca nos fuéramos a ir de aquí'.

Como buen médico, dio sus consejos. Según él, hay mucha información falsa sobre el cáncer. Los interesados deben consultar al Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), con sede en Lyon, Francia.

Hizo un llamado a madres y padres, para que en vez de comprar los cinco jugos para la merienda semanal de los niños, preparen diariamente un buen extracto de fruta natural. ‘No hay excusa; en Panamá se pierden mangos y papayas', anotó.

La comida chatarra, encerrada en una ‘cajita feliz', debe ser reemplazada por una buena cena. ‘Nuestros niños no comen frutas ni vegetales, están obesos'.

Gladys R. C. tiene buen semblante y actitud, a pesar de llevar cinco años luchando contra el cáncer. ‘Mi roca es el Señor, esa es mi fortaleza'.

Para muchos enfermos, algunos agravados, la palabra clave es ‘esperanza'. Ya lo dice un proverbio árabe: ‘Todavía no se ha puesto el sol por última vez'.