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21 de Jan de 2020

Nacional

Qué es un Proyecto Político

En la coyuntura electoral, el término de proyecto político no puede ser otra cosa que ser sinónimo de proyecto nacional

Qué es un Proyecto Político
Qué es un Proyecto Político

En el debate político panameño, preámbulo del proceso electoral, nadie habla de proyecto político. Vivir en el coyuntura, en el momento, en el acontecimiento, impide distinguir la parte del todo. Es la fijación por la partícula, por el árbol y no observar el bosque. Temas como la pobreza, el agro, los impuestos, los subsidios, la corrupción, etc., se enfocan sin una visión de conjunto. La pobreza no se conecta con la desigualdad y la distribución asimétrica de recursos; el agro no se conecta con la matriz económica y la necesidad articular la economía de comercio y servicios a una economía productiva. Los impuestos perecieran que no tienen vínculo con la responsabilidad fiscal de los distintos sectores en las tareas del desarrollo. O que la corrupción es sólo un tema de individuos y sectores, pero no de institucionalidad y de sistema.

PROYECTO POLÍTICO

El proyecto político puede tener distintas acepciones. Se puede pensar a nivel de individuo, o ser parte de una propuesta sindical. También como expresión de un partido, o como proyecto de una clase social. Sin embargo, en la coyuntura electoral, el término de proyecto político no puede ser otra cosa que ser sinónimo de proyecto nacional. Proyecto que exprese entre otras, la relación entre ideología política (concepciones de sociedad) y práctica institucional (acción estatal). O lo que es lo mismo, la articulación entre la acción política institucional del estado con el proceso social de desarrollo integral.

El proyecto político es en definitiva un posicionamiento, en este caso del partido y del candidato a presidente, frente a los grandes retos que tiene la sociedad panameña, tanto a nivel externo como interno. Al expresar un conjunto de lineamientos, de propuestas, estas se plantean en un determinado momento histórico, con el propósito de transformar o afirmar el Estado en relación a las tareas que exige la sociedad.

PANAMÁ EN EL MUNDO

La transferencia del Canal y del territorio adyacente, conllevó la desmilitarización del paso interoceánico y la configuración de un régimen de neutralidad permanente por parte del Estado-nacional. Esto significa una política exterior compatible con la naturaleza soberana del Estado panameño sobre un espacio de valor estratégico para el resto del mundo. Ello expresa también, la necesidad de fundar una política exterior que atienda retos y peligros en el contexto de los derechos y obligaciones que impone el régimen de neutralidad. Una neutralidad que debe garantizar—como un servicio público internacional—, el tránsito interoceánico abierto a todas las nacionalidades. Tránsito internacional abierto, ‘sin discriminación, expedito, neutral y seguro'. Estas exigencias obligan al Estado panameño mantener el principio de autoderminación e independencia de los Estados y, abstenerse de participar en iniciativas hemisféricas, abiertas o no, que signifiquen el menoscabo de este principio de autodeterminación.

Esta relación geoestratégica de ‘Panamá en el mundo' comporta de manera exigente, elaborar una política de Estado orientada hacia un aprovechamiento pleno e integral de ‘el mundo en Panamá'. Es crucial como política de estado, crear una política y una cultura política que tenga la capacidad de articular esta compleja relación entre accidente geográfico, construcción del complejo tecno-hidráulico (canal), valor geoestratégico del país, con el desarrollo integral del territorio. Esta política de estado debe afirmar el Canal y todo lo que ello significa, como un poderoso patrimonio—imperecedero y diverso— de toda la nación. Sin embargo la Junta Directiva de la ACP ha demostrado por su composición, una concepción meramente mercantil de negocios, servida por su naturaleza empresarial orientada a satisfacer intereses privados.

LAS OPORTUNIDADES VIENEN DEL MAR

MISIÓN Y VISIÓN DE FLACSO

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) es un organismo regional, instituido por la UNESCO para impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de las Ciencias Sociales.

El Programa FLACSO-Panamá busca dotar a la población de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

Si consideramos que el 70% de la superficie del planeta está cubierta de mares, y la relación que este entorno tiene con el Canal, podemos reconocer el gran potencial económico, social y cultural que tendría la existencia de un plan estratégico de desarrollo integral. Integralidad que asume al país asentado en un escenario mundial, constituido por intereses socioeconómicos y políticos culturales, en convergencia con las comunicaciones marítimas.

El territorio nacional es un engranaje clave para crear la plataforma de un desarrollo sostenible que garantice riqueza nacional, trabajo decente, integración territorial y armonía y complementariedad estratégica con la naturaleza. No obstante lo anterior, no hay claridad que las ventajas comparativas dadas por el posicionamiento geográfico del istmo, tienen que ser transformadas en ventajas competitivas. Ventajas que sólo pueden ser creadas y desarrolladas en torno a un modelo productivo que se sirva de la plataforma interoceánica para el desarrollo integral del país fundado en la articulación territorial, la inclusión y cohesión social.

COROLARIO

Hasta ahora, la coyuntura se ha caracterizado por: ausencia de proyectos de país, carencia de ideologías, partidos intercambiables, actividades electorales prescindibles, banalidad en la escogencia de los vicepresidentes, candidatos a diputados impresentables, en una sociedad que debiera exigir seriedad, profundidad y decencia en política. Con todo, el proyecto político como proyecto nacional establece las coordenadas de un proceso que sin ser finalista deposita en él las esperanzas y deseos de un Panamá fundado en la participación y la inclusión social. Hay que comenzar a pensar en serio.

EL PROCESO ELECTORAL

El proceso electoral en cuanto proceso político exige de los presidenciables, mínimamente, planteamientos o definiciones en torno a:

Un Estado fuera de todo conflicto de fuerza e inhibido de participar de alianzas militares y de acciones políticas que vulneren la autodeterminación de los Estados.

Criterios respecto al papel del ejecutivo como factor de poder frente a las realidades institucionales en conflicto en los últimos años como son, el órgano judicial y la asamblea legislativa.

Papel que el Canal y los distintos sectores sociales—del capital y el trabajo—desempeñaran en los distintos escenarios económico-sociales, orientados a tareas del crecimiento y desarrollo.

Pautas de asignación de recursos fiscales hacia instituciones de integración social—educación y salud— especialmente aquellas que generan conocimiento, investigación y desarrollo.

Propuestas para una institucionalidad democrática como forma natural de convivencia social y política, con capacidad de impulsar transformaciones sociales orientadas a la inclusión y cohesión social.

Proponer políticas públicas que responda a una nueva concepción del papel del Estado cuyas políticas estén orientadas a la construcción y/o ampliación de la democracia social y a una mayor participación de la sociedad civil.

Exponer políticas regionales de carácter comunitario, tendientes a articular descentralización político-administrativa del Estado con el fortalecimiento de los gobiernos locales.

Formular políticas científicas y tecnológicas acorde a un estilo de desarrollo orientado a la inclusión y de la cohesión social.

Presentar políticas públicas tendientes a la incorporación y participación de entidades y grupos sociales desde una comprensión crítica de la ciencia y la tecnología, integrando diversas visiones de lo social.

Proponer políticas de defensa del medio ambiente desde perspectivas más complejas e integradoras que consideren de manera prioritaria las distintas modalidades de relación sociedad-naturaleza.

Regular de manera estricta procesos de especialización productiva que demandan incrementos adicionales de recursos, en especial los energéticos y que conllevan una alta producción de desperdicios y la aniquilación irreversible de la biodiversidad.