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14 de Oct de 2019

Nacional

El diputado de los ‘mameyes' que nació muerto

¿Por qué reconocer un soborno no afecta a un político?

‘Su hijo es hermoso —le dijo el doctor a Ítalo Afú— pero está muerto'. Ítalo por un momento pensó que otro de sus hijos no había soportado llegar a este mundo. Era su primer bebé que nacía en un hospital. Una decena de descendientes habían nacido en casa, con vida; dos no habían resistido. Carlos ‘Tito' Afú también estaba muerto. Repentinamente, Ítalo observó que su hijo más pequeño se movía. El doctor agarró al enorme chiquillo que pesaba más de 14 libras y lo metió en agua caliente, luego lo metió en agua fría. El bebé no lloró, se quejó como un hombre. Los tableños, al enterarse de que el hijo de Magdalena Decerega estaba con vida, y que era gigante, marcharon en masa al hospital e hicieron largas filas para conocer a Carlos ‘Tito' Afú. Era el 25 de mayo de 1949.

Carlos ‘Tito' Afú lleva el nombre de su abuelo, un chino migrante con raíces españolas, que llegó sin papeles en el siglo XIX a Panamá. Recorrió a pie el país entero buscando un lugar donde hacer vida y fue en la ciudad de Las Tablas donde finalmente se estableció. Tuvo varios hijos, entre esos a Ítalo, que con el tiempo conoció a una italiana, también de raíces españolas, e hicieron una vida en este pueblo. Para aquel entonces, el padre de Ítalo, Carlos Afú, había acumulado riquezas: era ganadero, hotelero y propietario de casi todo el comercio del lugar. Su suegro, Agustín Decerega, también había acumulado riquezas: tenía gasolineras, el mayor supermercado y, además, era político. ‘Tito' Afú era el hijo menor, el consentido de estas dos familias migrantes, que en aquel entonces eran la élite comercial y política de Las Tablas.

El interior de Panamá sería el mejor lugar para vivir en este país. Las Tablas, en la provincia de Los Santos, es una de las 10 ciudades con menores carencias a nivel nacional, junto con Chitré y Santiago, según todos los indicadores que tenemos que miden calidad de vida. En la última década, esta región del país, según el estudio ATLAS que presenta el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sería una de las zonas donde sus habitantes gozan de mayores ingresos, con más de 400 dólares mensuales por habitante. La provincia en sí tiene los niveles de pobreza más bajos del país. Su economía, sobre todo sustentada en actividades agrícolas, con alta presencia gubernamental, ha explotado el turismo, no solo en actividades y ferias, sino a través de sus playas y costas. Además de esto, según los organismos internacionales que nos investigan, en Las Tablas, capital de la provincia, también existe un fenómeno particular: tiene a la población con mayor edad, humanos que asisten a misa periódicamente, que cultivan nuestras tradiciones coloniales como nadie más, y que rinden culto a reinas ficticias que cada carnaval se insultan para liberarse de sus tensiones sociales y familiares. Carlos ‘Tito' Afú es el representante invencible de esta región próspera, con problemas ambientales. Si gana en las próximas elecciones, sería su diputado por más de tres décadas.

Todos los candidatos para las futuras elecciones tienen vallas gigantes en el famoso Parque Porras, donde hace unos días miles de panameños se emborracharon hasta volverse locos, menos Carlos ‘Tito' Afú. El político no necesitaría de publicidad. Sin embargo, no siempre ha ganado. Su primera elección, según su hermana mayor, Italina, la perdió, y no solo perdió la elección, también perdió la finca que su hermana había hipotecado para sufragar los gastos de la campaña, porque aquí, dice una prima del diputado, ‘no se gana solo con simpatías'. ‘Tito' Afú es político por su madre. Magdalena Decerega era activista de su hermano Demetrio Decerega, y recorrían a caballo la provincia entera buscando votos. Su casa en la ciudad de Las Tablas, como hoy sucede con Afú, que la visitan el contralor Federico Humbert o los presidentes Ricardo Martinelli o Mireya Moscoso, la visitaban mandatarios y políticos de aquellos años. Según su hermana, ‘Tito' Afú siempre fue el joven extrovertido, popular, impulsivo y de un carisma importante, y estas características hicieron que su madre invirtiera en su hijo, como con ningún otro, y lo enviaran a estudiar a Panamá al Colegio San Agustín, donde entraría en contacto con la élite de la ciudad capital. Afú antes de ser político, tenía camiones, había trabajado en casinos y, una vez muere su madre de un cáncer, el tableño decide incorporarse en política con Roger Decerega, familiar cercano, que había sido ministro de Educación con Omar Torrijos y buscaba ser diputado en 1984 por el extinto partido PALA. Según su prima, Bernardina, Afú habría heredado de su madre y familiares políticos un aprendizaje: ganar implicaba resolver los problemas de la comunidad.

‘Todos los candidatos para las futuras elecciones tienen vallas gigantes en el famoso Parque Porras, donde hace unos días miles de panameños se emborracharon hasta volverse locos, menos Carlos ‘Tito' Afú. El político no necesitaría de publicidad'

Los tableños no morderían la mano a quien le da de comer. Una señora me dijo en un restaurante que son muy agradecidos. Esta particularidad podría explicar la lealtad hacia la figura de Afú. El diputado —como todos sabemos— es una fuente de recursos para su población y soluciona las necesidades menos pensadas, a través de una estructura que incluye una fundación, negocios, recursos del Estado, planillas ocultas y becas escolares. Según su prima Bernardina, en Las Tablas muchos habitantes han estudiado gracias a estos aportes y esto lo valoran aquellos ancianos que van a misa puntualmente.

Un estudio de 2015, del Ministerio de Economía y Finanzas, que mide desigualdad y pobreza, y que además refleja los subsidios que recibe cada distrito, destaca que en el municipio de Las Tablas, cabecera del distrito del mismo nombre, existen más de dos mil jóvenes becados. Habría más cantidad de becarios en esta ciudad que en el resto de los corregimientos que conforman el distrito de Las Tablas. Esta ciudad tendría más becarios que los distritos de Guararé, Pedasí y Pocrí que conforman, junto al distrito de Las Tablas, su circuito electoral (7-1), porque aquí se concentran la mayor cantidad de votos.

La provincia de Los Santos es territorio Cambio Democrático desde que Ricardo Martinelli ganó la Presidencia de la República en 2009. Los dos diputados de la región son de este partido, uno de ellos es una exreina, y según un decorador de carros emplumados para carnavales, el candidato presidencial, Rómulo Roux fue el único que aportó dinero para la tuna de Calle Abajo. No obstante, la estructura va más allá de sus diputados. Un día visité la comunidad más pobre del distrito de Las Tablas, un corregimiento ubicado en la cordillera, donde la mitad de su población es pobre y donde no hace calor. A su entrada te recibe un estadio de béisbol que acaban de construir. La comunidad que está cercada por potreros tiene calle, electricidad y todas las casas que observé son de cemento, con anexos, y tienen en su jardín bloques, arena, piedras, todo el material para la construcción de sus viviendas. A varios de ellos les pregunté cómo consiguieron estos recursos y me dijeron que a través de una representante que vive al final de calle, que es de Cambio Democrático, que tiene en su estacionamiento un pick-up doble cabina nuevo, que le regaló el diputado para trasladar a enfermos y otras necesidades. Ese día conversé con un anciano que tenía una vaca muy flaca detrás de su casa. Tenía además de una pila de bloques, un cartel de Afú de las elecciones anteriores. Le pregunté que si el diputado los visitaba y me dijo que no, que ese señor no se preocupaba por ellos. Sin embargo, el CD estaba allí, en cada bloque, y en la estufa que tenía en su casa que ya no servía.

En Las Tablas también hay oposición. Algunos piensan que ya tuvieron suficiente de Afú, y que el colmo de los colmos sería que su hijo es su suplente. Otros han visto cómo se construyó una mansión de tres pisos en el barrio La Ermita mientras el resto vive en casas pequeñas. Otros están muy pendientes de sus escándalos, de que no tiene visa para ingresar a Estados Unidos, que no se puede controlar cuando está furioso y ordena que se detengan los juegos de béisbol, y que por esa misma impulsividad enseñaría un soborno públicamente o mandaría para el carajo a un periodista; otros aún, sobre todo más jóvenes, se resisten a opinar, porque hablar mal de Afú sería un error. Un día conversé con un albañil que me dijo que solo por inscribirse en el partido consiguió 5 mil dólares en materiales para la casa de un cuñado. Ese día le pregunté si no le incomodaba que su diputado reconociera públicamente un soborno de miles de dólares, que era una imagen muy grotesca que jamás olvidaremos. El obrero, que también era pescador, me miró a los ojos y me dijo: ‘ya lo perdonamos, si no se quedó con el dinero'.