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19 de Sep de 2019

Nacional

El día que abuchearon al diputado Barría

Es un doctor en leyes, académico universitario, que se convirtió en uno de los primeros políticos en recibir la furia de la campaña política ‘no a la reelección.'

Ese día K estaba recostada en su cama. En el estacionamiento, su familia se divertía como todos los meses: comiendo, con unos tragos, se reían, se bailaba, se festejaba que eran familia. K repentinamente escuchó: ‘llegó el diputado.' Se levantó de la cama, quería decirle que se fuera de su casa, que no interrumpiera la reunión entre sus cercanos, y cuando salió a la terraza, ya un pariente le gritaba: ‘corrupto.' K se sumó al descontento y le gritó ‘no a la reelección.' Y, al coro de desprecio, se juntaron otras voces familiares, niños, mujeres, hombres. Uno de ellos grabó con su teléfono parte de la protesta contra la autoridad y ese video llegó a un comediante de redes sociales y se hizo tendencia. En el video se puede apreciar al diputado dando la espalda a la familia de K que sigue largándolo de su casa, mientras se retira con sus activistas.

El diputado que corrieron de la casa de K se llama Luis Alexander Barría Moscoso. Por supuesto que no es el primero, ni el último, representante del pueblo en recibir un escarnio público. Ricardo Martinelli, Katleen Levy, Zulay Rodríguez, Panky Soto (etcétera, etcétera, etcétera) han recibido esta dosis de hastío nada elegante. Barría tenía 44 años de edad aquel día que le gritaron corrupto y fue tal vez la primera víctima de la campaña contra la no reelección. Dos años antes su residencia en Villa Zaíta había recibido cuatro impactos de una 9 mm. Un exescolta, días previos al atentado, lo acusó en algunos medios de comunicación de introducir drogas ilegales en su auto. Cuando tenía 38 años, al diputado lo denunciaron por extorsión y cobro de coimas. En esa época era director del Registro Público. La familia de K estaba furiosa, sin embargo, por un asunto en apariencia menor: el diputado les prometió en las elecciones del 2014 una calle y no volvió hasta este día, sin ninguna respuesta, casi cinco años después, a saludarlos. La familia de K se molestó porque habían sido engañados.

Barría para entonces tenía una licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas, una licenciatura en Relaciones Internacionales, una maestría en Derecho Privado, un diplomado en Negociaciones, Tratados y Comercio Internacional, una maestría en Negociación, Mediación y Arbitraje en Comercio Internacional, una maestría en Educación Ambiental, un Doctorado en Derecho, un post Grado en Docencia Superior. Además de estos diplomas tenía más de 15 seminarios recibidos y había dictado más de una docena de conferencias. Era Diputado oficialista, era profesor universitario y había sido selección nacional de Tiro con Arco, un deporte que realiza el 0.0000001% de la población panameña. Ese día del abucheo Barría buscaba su reelección en la comunidad.

El lugar donde le mentaron la madre se llama El Marañón. Pertenece al corregimiento de Caimitillo, al circuito electoral 8-9, conocido como Panamá Norte, que incluye además a Alcalde Díaz, Las Cumbres y Ernesto Córdoba. Caimitillo existe como corregimiento desde el 2012, y desde inicios del siglo XX existe como comunidad. Caimitillo, en el pasado, pertenecía a Chilibre, a ese pueblo donde fueron a parar las poblaciones que vivían a orillas del Río Chagres, donde se construyó el lago artificial Gatún que serviría para el funcionamiento del Canal de Panamá. Estas poblaciones desplazadas, y otras poblaciones que llegaron de otras provincias de Panamá buscando trabajo en la obra monumental formaron esta comunidad.

El Marañón sería una extensión de aquellos años. La familia de K, por ejemplo, es oriunda de Los Santos y de Tolé en Chiriquí, y también sería una extensión de lo que se vive en Panamá políticamente. La casa de K es una de los pocos hogares en la comunidad que no tiene una bandera política. En El Marañón Laurentino Cortizo, José Isabel Blandón, Rómulo Roux, y sus partidos políticos, están en casi todas sus fachadas y en sus cercas. Hay algunas casas que tienen las banderas de todos los partidos políticos. Casi no hay publicidad de candidatos por la libre postulación. Cerca de la casa de K un señor me dijo que iba a votar en plancha por el Partido Revolucionario Democrático (PRD). ‘Nito —dijo—, Tanque de Gas y Purcait.' En otra pendiente, en otra casa, cerca de K, otro joven, activista de Barría, me dijo que el diputado era un excelente político, un político de obras, que merecía su reelección y que la calle que tienen ahora, el centro de salud de Caimitillo, y todas las aceras y campos deportivos que no están construidos, eran de su gestión. Más abajo de K, una familia tableña, me dijo que disfrutaron cómo largaron a Luis Barría de la comunidad, que era merecido, y que su voto era para Cambio Democrático (CD). La familia de K sería una minoría política en El Marañón. Cuando le consulté a uno de los familiares que participó en la protesta contra Barría si tenía algún candidato me dijo que estaba indeciso.

El Marañón, además de los problemas con su autoridad que solo los visita entre elecciones, y no cumple lo que promete, tiene problemas severos con el suministro de agua, con sus carreteras, con sus viviendas, con el transporte y con su salud. El Marañón está construido entre una cementera. El pueblo está sumido en una nube de polvo gris que puedes ver en sus callejones, en sus techos, y en sus paredes. Chimeneas y camiones distribuyen este polvo todos los días. Desde hace más de una década algunas familias de El Marañón han denunciado problemas de respiración y alergias.

En 1943, Thomas Thompson, geólogo de la extinta Zona del Canal, presentó un estudio al gobierno de Panamá y el de Estados Unidos que entre otras cosas decía que Chilibre era un excelente lugar para desarrollar una fábrica de cemento. Thompson aludía a varios motivos. Las montañas de Chilibre tenían la mayoría de los elementos necesarios para fabricar cemento con éxito y, además, había en abundancia. Chilibre tenía una conexión con Colón, con Panamá y con su canal que facilitaba la distribución del material, y este país, para la segunda guerra mundial, construía carreteras y edificios lo que finalmente constituiría un negocio importante. El Marañón es el vecino de esa industria que pensó Thompson, y Barría es el diputado que se toma fotos con las veredas que hace la empresa CEMEX para que la comunidad se pueda desplazar.

No obstante, nada de estos temas aparecen en la agenda política de los aspirantes a cargos de elección popular de forma precisa en esta comunidad. Se debe escoger entre una modelo que promueve su belleza, entre Vidal García, una autoridad señalada de corrupción por desviar fondos de los gobiernos locales, entre Barría que promete más progreso. Una tarde, en una parada en Buenos Aires, otro pueblo cercano a El Marañón, escuché a una joven que le dijo a otra joven que el diputado del oficialismo, que además quiere ser representante, estaba pagando 300 dólares para estas elecciones. 150 dólares por hacer activismo por estos últimos 15 días de campaña y 150 por el voto. ‘Me avisas' le respondió la que recibió la invitación.

A casa de K, sin embargo, no llegan estas propuestas clientelistas. Es más, desde que largaron al diputado jamás volvió. Supieron de él porque mintió en los medios de comunicación, donde dijo que eran integrantes del opositor PRD, que estaban borrachos, que era una campaña sucia, incluso logró decir que no existió tal abucheo. El diputado —como leen— vive de la negación.

K jamás pensó que su familia sería un estandarte para quienes observan a los diputados como el principal problema de Panamá. Lo de ese día fue espontáneo y por ende no planificado. Antes de despedirme le pregunté:

— ¿QUÉ SE SIENTE LARGAR A UN POLÍTICO DE LA CASA?

— (SUSPIRO) SE SIENTE MUY BIEN. (OTRO SUSPIRO) Y MÁS CUANDO NO CUMPLE SU PALABRA.

*EL NOMBRE DE K FUE REEMPLAZADO PARA MANTENER SU ANONIMATO

‘A casa de K; sin embargo, no llegan estas propuestas clientelistas. Es más, desde que largaron al diputado, jamás volvió. Supieron de él porque mintió en los medios de comunicación, donde dijo que eran integrantes del opositor PRD, que estaban borrachos, que era una campaña sucia, incluso logró decir que no existió tal abucheo. El diputado, como leen, vive de la negación'.