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22 de Jan de 2021

Nacional

Los dolores de cabeza del modelo

Ahora han empezado a aparecer nubarrones en lo que fue el prístino cielo del paraíso transitista, y es claro que no se trata de fenómenos puramente coyunturales

Pese al notable crecimiento reciente de la economía panameña, la que se expandió entre el 2006 y el 2009 a una tasa anual promedio del 7.2%, lo que llevó al BID a calificarla como ‘una de las más dinámicas del mundo', lo cierto es que la misma no ha logrado resolver los problemas de la pobreza y la desigualdad.

En términos de la pobreza simplemente se debe recordar que, de acuerdo con estudios más recientes, 19.0% de la población panameña se encuentra en condiciones de pobreza multidimensional. La situación de los niños, niñas y adolescentes es todavía más difícil, dado que el 32.8% de los mismos son calificados como pobres críticos. Más aún, el cálculo del Índice de Capital Humano realizado por el Banco Mundial muestra que un niño o niña que nace hoy en Panamá solo tiene en promedio la posibilidad de desarrollar el 53.0% de su capacidad productiva cuando llegue a vincularse con el mundo del trabajo.

El modelo y la desigualdad

La presencia de la desigualdad económica en nuestro país se expresa en varios indicadores. Nuevamente utilizando como fuente al Banco Mundial, se puede señalar que en el 2017 Panamá se encontró en la lista de los diez países con peor distribución del ingreso, ocupando el sexto lugar. En ese mismo año Panamá alcanzó un Índice de Desarrollo Humano de 0.789, correspondiéndole el puesto 66 en el ordenamiento mundial, sin embargo cuando este, utilizando la metodología del PNUD, se corrige por desigualdad pierde el 21.1% de su valor, con lo que nuestro país cae 14 puestos en dicho ordenamiento.

Vale la pena, además, destacar la existencia de una amplia inequidad de género, ejemplificada en el hecho de que la probabilidad de que una mujer en edad de trabajar sea cotizante activa de la Caja de Seguros Social (CSS), lo que le permitiría optar por una pensión por vejez, alcanza a tan solo el 37.6%, lo que contrasta con la probabilidad de los hombres, que es de 62.5%.

Dificultades con el ambiente

Pese al notable crecimiento de su economía, Panamá tampoco ha logrado mostrar un avance en términos de la sostenibilidad ambiental. Para comenzar se puede señalar que entre 1940 y la actualidad el país ha perdido más del 60.0% de su cobertura boscosa. Siendo cierto, además, que entre el 2015 y el 2018 se talaron 540,000 hectáreas de bosques. Los datos existentes para el último de estos años señalan que el 28.0% de los suelos panameños potencialmente útiles para las tareas agropecuarias están degradados.

A esto habría que agregar que, de acuerdo con los datos publicados por la Global Footprint Network, el balance ecológico del país se ha venido deteriorando. Según esta organización ambientalista el superávit entre la biocapacidad y la huella ecológica de Panamá alcanzó a 8.9 hectáreas en 1965, cifra muy superior al calculado para el 2015, que mostró un nivel de apenas 0.5 hectáreas.

Problemas en el paraíso

Para quienes en la práctica han venido decidiendo el estilo de crecimiento de la economía panameña desde la década de los setenta, esta debe ser encaminada hacia un modelo de crecimiento guiado por las exportaciones, el conocido ‘export led' de la literatura económica anglosajona. Incluso una buena parte de las construcciones de infraestructura observadas durante el último episodio de alto crecimiento, fueron diseñadas para apoyar el modelo transitista, en el tipo de estrategia que David Harvey llama ‘expatial fix'.

‘Los ingresos de la ACP por peaje crecieron en apenas 1.0%, mientras que la expansión del manejo de carga en los puertos creció en 3.2%, cifra que dista mucho de la que se debería dar en un sector que se puede calificar de actividad impulsora de punta'.

Sin embargo, ahora han empezado a aparecer nubarrones en lo que fue el prístino cielo del paraíso transitista. Las estadísticas del primer trimestre de este año en comparación con el del año anterior así lo indican. Para el caso del Canal de Panamá llama la atención que esa comparación muestra que los ingresos de la ACP por peaje crecieron en apenas 1.0%, mientras que la expansión del manejo de carga en los puertos creció en 3.2%, cifra que dista mucho de la que se debería dar en un sector que se puede calificar de actividad impulsora de punta.

Por otra parte, nuevamente comparando el primer trimestre de este año con el del 2018, se observa que las reexportaciones de la Zona Libre de Colón prácticamente se desplomaron, mostrando un decrecimiento de 17.3%. A esto se agrega que las exportaciones de mercancías panameñas se redujeron en 7.6%.

En el mismo lapso temporal los gastos de los visitantes provenientes del exterior se incrementó, pese a la celebración en nuestro país de la JMJ, en tan solo el 0.64%. A todos los indicadores anteriores se suma el hecho de que los depósitos provenientes del exterior hacia el centro bancario de Panamá se expandieron modestamente (2.7%), mientras que los préstamos del mismo hacia el exterior se contrajeron en 1.0%.

No es claro que se trata de fenómenos puramente coyunturales; en primer lugar, ya que a diferencia de lo que parece ser la posición del Dr. José B. Sokol en su informe ‘Análisis de las Fuentes de Crecimiento de Panamá', la coyuntura, es decir el corto plazo, no puede ser separado radicalmente del largo plazo. George Soros con su hipótesis de la reflexividad ha insistido en la interacción de estos dos elementos.

En segundo lugar, porque el fenómeno en discusión ya se observó, aunque con menor intensidad, el año pasado. En efecto, de acuerdo con estadísticas del International Trade Center, mientras que el valor de las exportaciones de servicios de transporte de Panamá crecieron en 15.3% en el 2017, solo lo hicieron en 5.5% en el 2018. Para el caso de los servicios de viajes, sus exportaciones aumentaron en 5.6% en el primero de estos años, para luego desacelerarse hasta 3.3% el último de los mismos. A los servicios financieros le fue peor con tasas negativas en ambos años (-2.8% y -7.7%).

MISIÓN Y VISIÓN

Pensamiento Social (PESOC) está conformado por un grupo de profesionales de las Ciencias Sociales que, a través de sus aportes, buscan impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de estas disciplinas.

Su propósito es presentar a la población temas de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

En tercer lugar, por lo que puede calificarse como causas potencialmente estructurales. Entre estas se encuentra el hecho de que mientras que todavía en el 2010 cada uno por ciento del crecimiento del PIB mundial estaba asociado a un crecimiento de 2.95% en el volumen de comercio exterior, entre el 2012 y el 2017 esa relación, conocida como la elasticidad del comercio exterior con relación al PIB, se redujo en promedio a 1.14%. La OMC considera que la misma será de apenas el 1.0% en el 2019 y de 1.15% en el 2020.

Lo anterior resulta menos halagüeño aún si se tiene en cuenta que a nivel del mundo se observa un período de relativo bajo crecimiento del PIB. La llamada guerra comercial de Trump lógicamente amenaza con agravar la situación y desarticular las cadenas internacionales de valor.

Todo lo anterior no son buenas noticias para un modelo basado en la dinámica de las exportaciones.

Una reflexión final

Del análisis se desprende que no es válido el argumento de quienes evitan el discutir en torno al estilo de desarrollo de Panamá, negando que esto deba ser parte del debate sobre la constituyente. Por el contrario, es indispensable dialogar a fin de encontrar el camino hacia una economía dinámica, equitativa y sostenible