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12 de Nov de 2019

Nacional

El mar se abre paso y castiga la vía que conduce a Punta Chame

La fuerza de las olas destruyeron un paño de la carretera que conecta a la población de Punta Chame con el distrito. Algunos postes de luz también están a punto de colapsar por la misma situación. Cambios en las corrientes marinas transforman el agua dulce en salobre

El MOP construyó una muro de contención temporal.Gustavo Grau

El mar de Punta Chame, en el distrito de Chame, está reclamando los terrenos que le fueron quitados para darle paso al desarrollo del área. Así piensa un residente de La Claridad, donde ayer los fuertes oleajes destruyeron cerca de veinte metros de la única vía terrestre que conecta el pueblo con la localidad.

“La marea estaba alta, las olas eran bastante fuertes y, cuando menos los esperábamos , un tramo de la carretera estaba destruido”, contó un residente.

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    Esta es la única vía de acceso a Punta Chame.Redes sociales
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    Las olas del mar destruyeron un paño de la carretera que conecta Punta Chame con el distrito de Chame.Redes sociales

Tras el estrago, ahora solo está funcionando un paño de la vía. Esto se produjo en una zona que une la costa con tierra firme.

Las imágenes obtenidas por este diario muestran algunos tramos fracturados. Se observa arena y piedras por debajo de la carretera fracturada. “El mar está metiéndose por debajo de la carretera y se ha ido comiendo el concreto”, explicó Abdul Juliao Antadilla, alcalde del distrito de Chame.

La extracción submarina de arena en la bahía de Chame y las destrucción de los manglares, que eran rompeolas naturales, está provocando el desastre, advirtió Luis Guzmán, representante del corregimiento de Punta Chame. Guzmán agregó que también están siendo víctimas del cambio climático: las mareas y las olas están aumentando su intensidad, que tienen un mayor impacto, expuso.

La carretera es la única vía de acceso a los hoteles, a las casas residenciales, a los comercios, a las escuelas y a las viviendas. Se estima que el turismo de pudiese afectar con los daños que ha sufrido la carretera. Además, unas 100 familias que habitan en el área también podrían estar expuestas. Algunos postes eléctricos también están a punto de colapsar, detalló Guzmán.

Omar Smith Gallardo, director de Servicio Nacional de Protección Civil (Sinaproc), coincidió con el jefe del gobierno local. La extracción de arena a cinco kilómetros de la zona afectada está cambiando el curso de las corrientes marinas.

Smith Gallardo recomendó tomar precauciones al transitar por el área, sobre todo al hacerlo en vehículos. El director del Sinaproc dijo que la reparación de la vía es un tema de “urgencia notoria”.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) acudió a la zona afectada para colocar unas tablas de metales que temporalmente deben impedir que las olas del mar continúen avanzado y destruyan el otro paño de la carretera, lo que dejaría incomunicados y aislados a los residentes de Punta Chame.

Esta es una solución momentánea. Pero se espera que con carácter de urgencia se firme un contrato para construir un muro de 360 metros lineales para proteger las áreas afectadas y evitar que el corregimiento se convierta en una isla.

La pasada administración de gobierno invirtió $2 millones en un sistema de diques , que funcionaba como una valla protectora contra las olas, en la orilla del mar, explicó el alcalde. Pero aparentemente el área de la carretera no estaba incluida en el proyecto.

Los fuertes oleajes también sacaron a flote las tuberías que conducen el agua a los residentes del corregimiento y que estaban enterradas a un metro y medio de profundidad. Y es que otro problema que tienen que enfrentar los residentes del corregimiento es que el agua dulce se ha vuelto salobre por efecto de las corrientes marinas y no es recomendable para las personas. Ahora, el servicio es externo, explicó Guzmán.

Esta no es la primera vez que se registra una situación similar. En agosto de 2012, más de una decena de familias del mismo sitio temían perder sus viviendas por los efectos de las olas del mar, que destruyeron un dique natural y un banco de arena que servía como barrera protectora.

Desde hace casi una década, este fenómeno de la naturaleza se está dando frente a la mirada de los residentes del área que aseguran sentirse impotentes e inseguros. “El mar ha ido entrando y destruyendo todo lo que se encuentra alrededor de las costas”, contó Juliao Antadilla.