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21 de Jan de 2020

Nacional

La Expedición de Darién

El militar estadounidense Tomás Selfridge dirigió en 1870 la llamada Expedición del Darién, cuyo propósito era determinar las condiciones para un canal interoceánico

La Expedición de Darién

Desde el descubrimiento del Mar del Sur por Vasco Núñez de Balboa en 1513, las grandes potencias del mundo vieron la necesidad de hacer un paso entre los dos océanos que facilitara el comercio y la navegación en tiempos de guerra. Fueron muchas las expediciones y estudios realizados desde entonces con el fin de escoger la mejor ruta entre los mares, pero, sin duda, la idea de construir un canal a través del istmo centroamericano cobró fuerza con la construcción del Canal de Suez entre 1859 y 1869.

Si los franceses tenían su canal en el Medio Oriente, los estadounidenses estaban decididos a tener el suyo en Centroamérica.

La Expedición de Darién

Con la idea de que el éxito como nación y su capacidad de desarrollo comercial exterior dependía de un canal que le permitiera recorrer con mayor facilidad el camino entre el Pacífico y el Atlántico, el presidente estadounidense Ulysses Grant encomendó una serie de expediciones por diferentes áreas de Centroamérica: Tehuantepec, México (capitán Robert W. Shufeldt); Nicaragua (comandante Chester Hatfield, el comandante Edward P. Lull y el ingeniero civil en Jefe Aniceto G. Menocal); Panamá, a lo largo de la línea del ferrocarril (Lull y Menocal) y la de Darién, a cargo del comandante Thomas Oliver Selfridge.

De acuerdo con el doctor Alonso Roy, Selfridge realizó siete viajes entre 1870 y 1875, sobre la ruta del Istmo de Panamá (www.alonso-roy.com), acompañado de un equipo de más de 200 expedicionarios, entre ellos los fotógrafos Timothy O`Sullivan y John Moran.

La Expedición de Darién

La primera expedición, que atravesaría Darién, partió el 3 de diciembre de 1870 con los buques Nipsic y Guard desde Nueva York, llevando una carga de medicamentos contra enfermedades, armamentos para protegerse de los indígenas sobre los cuales cernían las más temibles preconcepciones, sobre todo en cuanto a su fortaleza física y su odio hacia los extranjeros.

Antes de adentrarse en las selvas de Darién, el comandante Selfridge se reunió con el presidente del istmo, Buenaventura Correoso, para arreglar los preliminares. Este le ofreció su apoyo e instruyó a Blas Arosemena para que acompañara la expedición y negociara apoyo entre los alcaldes.

La Expedición de Darién

A pesar de la mala fama del clima tropical panameño, la expedición de Selfridge encontró que el clima de Darién era, por lo menos durante la estación seca, “uno de los más saludables del mundo”. En contra de sus expectativas, los indios darienitas no se comportaron de manera hostil, sino dócil y bien intencionada, aunque no gustaban demasiado de la intrusión extranjera.

Las fotografías captadas por Timothy O Sullivan y John Moran, quien lo reemplazó en las viajes subsiguientes, muestran la belleza de la jungla darienita y de sus poblados durante el siglo XIX.

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