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14 de Jul de 2020

Nacional

Feminicidio, marzo y enseñanzas de las luchas de las mujeres

El próximo domingo es el Día Internacional de la Mujer creado por la Organización de las Naciones Unidas en 1977 para ponderar la lucha de las mujeres. Una abogada y un sociólogo analizan la realidad del país

Feminicidio, marzo y enseñanzas de las luchas de las mujeres

Las estadísticas de feminicidios solo nos muestran la punta del iceberg sobre una situación que es estructural en la sociedad. Me refiero a una cultura patriarcal

Rigoberto Pittí. 
Sociólogo
 
Es también filósofo, teólogo, docente y promotor de justicia y paz. Ha sido consultor de la Procuraduría de la Administración y de la Organización de las Naciones Unidas

El año 2020 empezó con nueve feminicidios y 2019 cerró con 21, 10 tentativas de feminicidio y 31 muertes violentas. Cómo sociedad, ¿qué nos dicen estas cifras?

Las estadísticas de feminicidios solo nos muestran la punta del iceberg sobre una situación que es estructural en la sociedad. Me refiero a una cultura patriarcal, en la que existe desigualdad en términos de poder entre hombres y mujeres. El poder lleva al dominio y a la posesión, como si la mujer fuera propiedad del hombre.

A su juicio, ¿qué factores inciden en que haya crímenes contra mujeres, por el simple hecho de ser mujer?

Como sociedad aún conservamos ciertos arquetipos del ser hombre y mujer, en el sentido de que cuando nace un varón ya lo empezamos a entrenar en una serie de comportamientos, roles y actividades en las que se hace “normal” que los hombres sean más violentos que las mujeres. Al contrario, a las mujeres se les prepara para ser dóciles, frágiles, sumisas, como si eso fuera lo propio y natural de cada uno. Lo cultural y aprendido lo convertimos en natural y normal, muy difícil de cambiar, pero se puede.

¿El país cuenta con políticas claras para contrarrestar la realidad de la violencia hacia las mujeres? En cualquier caso, ¿qué falta para contrarrestar dicha realidad?

Hay leyes y políticas públicas. Sin embargo, este es un tema que no se soluciona con el establecimiento de una ley. Hace falta romper con el paradigma patriarcal que lleva más de 4,000 años. Y eso no se logra de la noche a la mañana. Hace falta que los hombres ejerzamos la capacidad de reflexión acerca del daño que hacemos cuando nos consideramos superiores a las mujeres. Que nos pongamos en sus zapatos para que, a partir de la comprensión de la situación, empecemos a cambiar actitudes y hábitos.

¿Las autoridades judiciales abordan las investigaciones de feminicidio con la rigurosidad y sensibilidad que requiere el tema?

No tengo comentarios al respecto. No es mi área profesional, ni tengo referencias.

Marzo, un mes dedicado a la reivindicación de las luchas de las mujeres. Como sociedad, ¿qué debemos aprender de estas luchas?

Los movimientos de mujeres se han adelantado en estas demandas por equidad y respeto a la vida. Los hombres tenemos el desafío de desaprender y construir nuevos modelos de relaciones hacia las mujeres. En lugar de defendernos frente al tema, debemos asumir las responsabilidades que tenemos frente a la violencia contra las mujeres y junto a ellas ir construyendo unas relaciones más equitativas, justas y pacíficas.

Las cifras de feminicidio nos indican que no hemos hecho lo suficiente o adecuado para contrarrestar este problema y que la sociedad lo sienta como escandaloso.

Deika Nieto. 
Abogada
Ha realizado estudios en género y desarrollo. Especialista en derecho laboral y de seguridad social. Fue presidenta de la junta directiva de Aplafa

El año 2020 empezó con nueve feminicidios y 2019 cerró con 21, 10 tentativas de feminicidio y 31 muertes violentas. Como sociedad, ¿qué nos dicen estas cifras?

Las estadísticas nos gritan de manera desesperada que la muerte de las mujeres, por el hecho de ser mujeres, persiste, no disminuye, no se erradica y sigue siendo un grave problema social que nos debe avergonzar a todos como sociedad. Este problema se agrava día a día, porque aun cuando las estadísticas no lo indiquen, vemos como tiene expresiones más sangrientas por la forma espantosa como nos están matando. La persistencia de esta realidad nos indica que no hemos hecho lo suficiente o adecuado para que esta situación deje de ocurrir, y aún no se logra que como sociedad veamos estos hechos de manera escandalosa y que nos generen indignación. También nos señalan que el mensaje de responsabilidad a quienes cometen estos actos no ha sido contundente, por lo que se debe escuchar lo que nos dicen las estadísticas y transformarlas en acciones concretas y urgentes.

A su juicio, ¿qué factores inciden en que haya crímenes contra mujeres, por el simple hecho de ser mujeres?

Los factores son culturales y sociales, la construcción de los seres humanos que estamos realizando permite que se generen este tipo de conductas sin que el reproche social sea lo suficientemente enérgico, que a veces parece que la víctima hasta se mereció la muerte que le llegó por parte de otro ser humano. Los factores educativos son fundamentales, dado que la formación de personas basada en convivencia de respeto y buen trato sería el camino que debemos transitar, en caso contrario toda la violencia y demás problemas sociales serán un caldo de cultivo para seguir matando mujeres.

¿El país cuenta con políticas claras para contrarrestar la realidad de la violencia hacia las mujeres? En cualquier caso, ¿qué falta para contrarrestar dicha realidad?

Nos falta institucionalidad para enfrentar el problema, y desarrollar políticas claras dirigidas a este tema, no podemos seguir dispersando los recursos e intentado utilizar las instituciones que se han creado precisamente para enfrentar un problema con ribetes especiales y técnicos, no políticos. Nos falta entender que el problema de la violencia contra la mujer es más que la percepción que tenga una mujer de ella misma, las víctimas no son “mujeres que no se valoran”, son mujeres criadas en un sistema que fomenta que las mujeres normalicen la dependencia emocional, económica, y que muy difícilmente enfrenten su realidad personal a menos que haya intervención externa.

¿Las autoridades judiciales abordan las investigaciones de feminicidio con la rigurosidad y sensibilidad que requiere el tema?

Hay protocolos y funcionarios que desarrollan una loable labor, pero nos hace falta mucho más, la sensibilización en el personal debe ser permanente, la formación de quienes investigan, juzgan y administran justicia es urgente. La revictimización es una constante y debemos trabajar para erradicarla.

Marzo es un mes dedicado a la reivindicación de las luchas de las mujeres, como sociedad, ¿qué debemos aprender de estas luchas?

Que la unidad de la sociedad es la única manera de poder realizar un verdadero cambio de la situación, que no podemos naturalizar lo que sucede, aunque veamos todos los días mujeres muertas como casos normales; debemos trabajar para evitar esa normalización y reaccionar. La lucha de los grupos que han cambiado la historia debe ser nuestra inspiración.