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25 de Sep de 2020

Nacional

Elisa Suárez: 'Sector inmobiliario con proyecciones negativas para fin de año, pero se reinventa'

La especialista inmobiliaria Elisa Suárez es una de las aspirantes a la presidencia de Apede. Conversa sobre su posible gestión. Pronostica un futuro poco alentador para el sector

La empresaria y especialista inmobiliaria Elisa Suárez, actualmente directora ejecutiva de Convivienda desde hace 11 años, es una de las aspirantes a la presidencia de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).

Elisa SuárezArchivo | La Estrella de Panamá

Economista y técnica en promoción y comunicación de profesión, Suárez aboga por la cohesión e innovación como principio de su campaña para apoyar en la reactivación económica y social del país frente a la crisis actual por la pandemia.

Dentro de su trayectoria, Suárez también ha sido presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), y distinguida por la Apede, por ejemplo, con el premio de mujer destacada en 2013.

Convencida de sus metas para la Apede y el país, Suárez compartió con La Estrella de Panamá parte de su plan de trabajo, y sus proyecciones para el sector inmobiliario.

El panorama no se pinta nada favorable. Actualmente, el sector tiene más de 5 mil soluciones habitacionales en inventario y para fin de año se espera que el sector cierre en cifras negativas.

Pero para recuperar el dinamismo “estamos tratando de reinventarnos, de cambiar también muchas metodologías de promoción y metodologías de trabajo”, apuntó Suárez.

Y es que Suárez, al igual que Carlos Ernesto González De La Lastra, de llegar a la presidencia de la Apede centraría su trabajo en el plan Visión Panamá 2050 de la Apede, pues considera que es la hoja de ruta con temas muy específicos para poder lograr los objetivos de crecimiento y desarrollo del país, ahora más que nunca.

Las votaciones son el próximo 25 de junio, de manera virtual, desde las 11:00 a.m. a 7:00 p.m. El color de la nómina de Suárez es el blanco y el de González De La Lastra es el naranja.

¿En qué se fundamentaría su trabajo si hoy ganara la presidencia de la Apede?

Como nómina blanca creemos en dos principios: cohesión e innovación. Apede es un solo capítulo, comisiones, administraciones, junta directiva, y hoy más que nunca se necesita que esa cohesión tenga los efectos de unidad. Juntos tenemos que presentar ideas y conceptos para apoyar en la reactivación económica y social del país. Los hombres y mujeres que conforman Apede tienen esas características de ser propositivos y por eso considero, uno de mis pilares fundamentales, esa cohesión. Desde el punto de vista gremial, nuestra propuesta es seguir siendo un referente del sector privado para llevar adelante también la cohesión y la unidad de todo el sector y todos los gremios, de manera que nuestras propuestas puedan ser escuchadas por los tomadores de decisiones y podamos construir un futuro mejor para todos.

Básicamente pedimos a nuestros asociados que nos den esa confianza, porque como grupo y como equipo lo que queremos es trabajar, poner nuestro mejor esfuerzo, dar la milla extra en estos momentos que tanto lo necesitan, tanto nuestra agrupación de Apede como el país.

¿Quiénes conforman su nómina?

Nuestra nómina está conformada por 11 directores: Luis Aguirre, Gina Forte, Fany De La Rosa; Orlando Reyes, Jorge Nicolau, Ricardo Anguizola, Jakeline Bern, Kathia Bedoya, Sofía Millán. En fin, tengo una nómina de gente sumamente comprometida.

¿Qué planes tienen para enfrentar esta crisis?

La Apede ya ha sido un referente en la construcción de las visiones país. Primero comenzamos con los observatorios, la Visión 2020 y luego la Visión 2050 que tomó meses en construirse, con expertos, en todas las áreas. Pero además es nuestra hoja de ruta con temas muy específicos para lograr los objetivos de crecimiento y desarrollo del país, ahora más que nunca; y en eso se basa nuestra estrategia. Queremos trabajar con esa hoja de ruta que ya está establecida y donde ya sabemos estaban los retos más importantes, y tenemos las propuestas de cómo abordar esos retos. Ahora hay que trabajarla (la hoja de ruta) fuertemente, para que no se quede en papel…

“Nuestro pilar fundamental es la reactivación 
económica y social del país a lo externo”

¿Habrá que actualizar la Visión 2050?

Por supuesto. Hay que perfeccionar todas las cosas que se puedan. Pero lo importante de esto es que ya tenemos una base, una fórmula y no vamos a partir de cero. Tenemos unas ideas concretas de problemas. Además, los problemas que había no es que dejaron de existir, simplemente, se van a ubicar. Teniendo esa base construimos las propuestas, pero que sean realizables. No propuestas que al final por imposibles no llegan a feliz término. Gracias a Dios ya estábamos estudiándolo y teníamos algunas ideas que estábamos concretando, solo nos toca encaminarlas con más urgencia, con más eficacia, con más ahínco hacia los tomadores de decisiones.

¿Cuáles serían los principales pilares de su candidatura?

Nuestro pilar fundamental es la reactivación económica y social del país a lo externo. Mientras que a lo interno, la cohesión de Apede y sus regiones, sus comisiones y sus grupos. Tenemos que consolidar esa unión que ya existe, pero hay que perfeccionarla. Otro de los grandes pilares es seguir siendo un referente del sector privado, en todos los gremios del sector privado para poder hacer las propuestas que correspondan y las propuestas necesarias.

Saliéndonos un poco de su candidatura, dígame, ¿cómo está la situación del sector inmobiliario?

El sector inmobiliario hace tres años que ya venía en un franco retroceso, que al mismo tiempo impactaba fuertemente en el empleo porque teníamos una reducción del 14% en el sector construcción. Viendo ese panorama, créame que estamos tratando de reinventarnos, de cambiar también muchas metodologías de promoción y metodologías de trabajo porque las necesidades y condiciones de nuestros clientes también han cambiado. Tenemos que hacer propuestas concretas para, por ejemplo, el tema del financiamiento hipotecario, tenemos que verlo con otra mentalidad. Hay que pensar en un seguro de desempleo para que el cliente, al salir a un banco, sea objeto de crédito, y quitar así ese temor del banco de prestar a una persona por la incertidumbre de si va a estar contratado por tiempo o no lo va a estar. También es importante consolidar el tema del leasing inmobiliario, que busca un poco que el cliente que no puede entrar inmediatamente a una hipoteca, pueda iniciar pagando un alquiler. Estas propuestas ya estaban sobre la mesa, pero ahora solo hay que consolidarlas y ponerlas a funcionar. Asimismo se ha puesto sobre la mesa un aval que dé el Estado, para que cubra uno de sus riesgos a los préstamos hipotecarios; por ejemplo, de algunos empleados gubernamentales que no podíamos concedérselos porque sus requisitos eran mucho más rigurosos que los de otras profesiones, como por ejemplo de la Zona Libre de Colón. Con estos avales podríamos pensar que se les haga más fácil y más expedito adquirir una vivienda digna, ahora más que nunca que se ha probado que las personas necesitan vivir en condiciones adecuadas para poder pasar procesos como los que estamos pasando.

¿Cómo está el inventario?

Nosotros hicimos una evaluación del inventario muy profunda con nuestros agremiados de Convivienda y pudimos verificar que, por ejemplo, del año 2015 a 2018 aún mantenemos un inventario arriba de mil soluciones de viviendas, entre casas y apartamentos. Logramos reducir un poco ese inventario que estaba por arriba de las 3,200 o 3,500 unidades, pero nos queda también un inventario de 2019, sin contabilizar lo que queda de 2020, que al primer semestre del año tuvo que haberse incrementado. En total tenemos más de 5 mil soluciones habitacionales en este momento en inventario.

¿Se revisará la ley de interés preferencial?

La ley de interés preferencial ya había sido revisada para el segundo semestre, pero hay que revisarla otra vez porque los términos de esa modificación que les permitía a los panameños tener el interés preferencial hasta costos de $180 mil en el precio de venta de las viviendas, tenía una vigencia solo de dos años, y ya casi se ha perdido un año sin que se pueda hacer uso de lo que existe de la ley. Así que hay que hacer una profunda revisión en el corto plazo para que los panameños tengan acceso dentro de esos rangos de precios. El 91% de las compras que se hicieron en 2019, estuvieron en el rango de 0 a $180 mil. Eso nos da una indicación muy clara de que en ese segmento es donde preferentemente va a comprar el panameño, que es de clase media y que en estos momentos es cuando más golpeado está, porque en su mayoría tiene sus contratos suspendidos. Las viviendas que más se vendieron están en el rango de entre $60 mil y $90 mil.

¿Cuánto se redujeron las ventas de enero a mayo de 2020?

No tenemos una estadística en este momento porque todo está detenido. Decir que hay ventas en este momento no es verdad. Estamos absolutamente detenidos. Si te digo una cifra en este momento tendría que ser prácticamente cero. El primer trimestre del año comenzó posiblemente con una intención de compra muy efectiva, pero lamentablemente, al llegar la pandemia y no poder seguir construyendo, ni tramitando las hipotecas o poder seguir tramitando una escritura, definitivamente se ha paralizado cualquier tipo de movimiento en este sector. Insisto, estamos totalmente paralizados.

¿Cuáles serían sus proyecciones para el cierre de 2020?

Nuestra proyección para 2020 era un modesto crecimiento del 5%, pero esas estadísticas eran antes de la covid-19 (2019). Para que la actividad funcione adecuadamente tienes que estar en dos dígitos, entre 12% y 15%, así que en este momento no sabemos realmente qué va a pasar. Ya tenemos un semestre prácticamente sin haber podido realizar ventas efectivas. Así que el panorama de 2020 definitivamente va a ser imposible salir de los números rojos, sin embargo, estamos con todo el ánimo de ver nuevas acciones y de reinventarnos como sector inmobiliario para poder ir dina mizando esta economía. Ya en el sector de la industria de la construcción teníamos una caída del 14% como tasa desempleo antes de la pandemia y son cosas que tenemos que revisar, porque si hay algo que puede mover la economía y dinamizarla definitivamente es un sector construcción que vuelva a absorber una buena cantidad de mano de obra. El panorama no es fácil, bastante complicado, sobre todo mirando los números que ya teníamos. Tenemos la mejor voluntad, pero necesitamos hacer una unidad nacional. El gobierno solo, no puede, y nosotros solos, como sector privado, tampoco podemos. La fuerza productiva de este país tenemos que dejar cualquier tipo de interés, ideología, color político, interés personal, porque en este momento, con estas cifras, si no trabajamos juntos en unidad nacional será complicado salir adelante.

Dentro de esta reinvención para dinamizar el sector inmobiliario, ¿estaría el ajuste de los costos de las casas?

Definitivamente, todas las cosas están en evaluación en este momento. Lo que sí te puedo decir es que yo no te puedo vender una propiedad por menos de lo que me cuesta hacerla. Para poder lograr esas mejoras en 2019, ya tuvimos que hacer ajustes, incluso conozco casos, y no pocos, de personas que prácticamente tuvieron que vender las propiedades a precios de costo para poder cubrir los intereses de los préstamos interinos que nosotros hacemos. Trabajamos con los bancos haciendo préstamos interinos que nos financian el capital para hacer proyectos. Cada vez que vendemos una casa, ese dinero se deposita en ese préstamo y de esa manera vamos amortizando. Si no vendemos, definitivamente los intereses van subiendo esa deuda. Así que hubo que hacer ajustes importantes. Sin embargo, si yo solamente te puedo vender producto que yo tengo al precio que me costó, no voy a tener luego para invertir; y solo voy a tener la cantidad para pagar un préstamo. No es lo ideal, no es lo eficiente y no es lo efectivo. Eso desalienta también la inversión extranjera.

¿Cómo está el tema de la tramitología?

¡Qué cosa más interesante! Tenía que venir un virus para que la gente entendiera lo que yo antes había dicho de los trámites excesivos y de que había que digitalizar. En este momento tenemos muchas instituciones en las que eran prácticamente imposible pensar que se hiciera más eficiente el tema de la tramitología, que han tenido forzosamente que automatizar el proceso y trámites ¿Qué nos queda ahora? Solo automatizar los 120 trámites que teníamos que hacer para entregar una vivienda. También tenemos que hacer una revaluación de cuáles trámites son realmente importantes y necesarios. Sin embargo, tengo que señalar que una de las cosas buenas que han venido (entre comillas) de la pandemia es que las instituciones del Estado han tenido que automatizar procesos. Eso va a eliminar discrecionalidad, que era el peor problema que teníamos en el tema de trámite. Confiamos en que una vez se reabran todos los procesos en la economía no nos distraigamos y en vez de cerrarlos, los mejoremos y los hagamos más eficientes.

¿Cómo ve usted que está llevando el gobierno el proceso de reactivación por bloque?

Estoy en total contraposición con el tema de bloques, porque considero que tenemos que segmentarlo por áreas, por sectores. Hay provincias en Panamá que están con muy bajos contagios, incluso de cero, donde hay sectores productivos del país que deberían poder reactivarse, y no pueden estar sometidos a la misma rigurosidad que en Panamá y Panamá Oeste. Para mí, el tema de los bloques debe ser revaluado. De hecho, el bloque 3 es donde está el sector de la construcción privada, volvió a tener un retraso de 15 días más para poder hacer su apertura, pero al mismo tiempo dentro de cada bloque hay actividades que sus proveedores, por ejemplo, están en otro bloque. No tienen como tener las condiciones para trabajar porque no tienen insumos para poder vender. Por otro lado, estamos viendo también que no tenemos clientes, los clientes siguen en cuarentena. Entonces, de qué nos sirve abrir un bloque si no tenemos quienes vayan a comprar a nuestras empresas. Todas esas cosas tienen que ser revaluadas rigurosamente en base a la experiencia que ya tenemos con el bloque 1 y el 2. Sinceramente, no siento que la apertura por bloque sea lo más eficiente ni lo más efectivo para resolver este problema. Creo que tiene que ser por área y territorio.

¿Cuáles serían sus perspectivas de la feria Expo Hábitat 2020 para el sector inmobiliario?

Como la feria va a ser digital, confío que a la Capac le irá muy bien, confiando en que puedan estar allí mis agremiados de Convivienda que también participan de la feria virtual, pero si no tenemos las empresas abiertas y las oficinas preparadas para atender a los clientes, no vamos a estar listos. Así que confío en que de aquí a septiembre ya tengamos un poco más de luces de lo que vamos a hacer.