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13 de Jun de 2021

Nacional

Aumento en la edad de jubilación, una tendencia mundial, dice FIAP

Elevar la edad de jubilación, un mayor número de cuotas y modificaciones en las fórmulas para recibir el beneficio son los cambios de tendencia para los sistemas de pensiones

Representantes de la Organización Internacional de Funcionarios de Costa Rica, Chile y Argentina expusieron ante la mesa plenaria del diálogo por la CSSCedida

El aumento de la expectativa de vida de la población adulta mayor ha acelerado cambios en los sistemas de pensiones en el mundo, así lo dio a conocer este jueves Guillermo Arthur, presidente de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).

Arthur, quien participó en la sesión plenaria del diálogo nacional por la Caja de Seguro Social con la disertación “Sistemas de capitalización Individual y tendencias globales en pensiones”, aseguró que el continuo envejecimiento de la población ha generado una creciente insostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones en el mundo, agravado por la informalidad, la cual es más patente en América Latina donde representa un 54%.

El experto explicó que lo anterior se traduce en que el número de trabajadores jóvenes que contribuyen al financiamiento de las actuales pensiones es significativamente menor.

Para el representante de la FIAP, además de modificar los parámetros claves de edad, cuotas y fórmulas, se genera un segundo efecto, la búsqueda de nuevos mecanismos de capitalización que complementen las alicaídas y cada vez más bajas tasas de reemplazo de los sistemas de reparto.

“Muchos países (que por razones fiscales no han podido hacer transición hacia un sistema de cuentas individuales), han tenido que asumir con nuevos recursos públicos el desfinanciamiento de las pensiones de reparto (una vez agotada la 'reserva', generada en los años en que los aportes de los cotizantes superaban el pago de beneficios), creando una presión fiscal inmanejable”, indicó Arthur.

Explicó que en los países donde los trabajadores hicieron los cambios paramétricos, como el alza de la cuota de cotización, se subió  la edad, se congelaron los beneficios e incluso el Estado tuvo que asumir deuda en términos tan fuertes que se agrega lo que se denomina como el “costo oculto” a lo largo de las obligaciones de pensiones prometidas a futuro, cuyo valor presente se conoce como la “deuda implícita”. En algunos países esta supera en más de cuatro veces su producto interno bruto.

En esta línea, el presidente de la FIAP señaló algunos casos como Grecia, donde la deuda implícita es 8,8 veces mayor que su PIB; Brasil, con 5; Italia, con 3,6, Nicaragua, con 2,2; Costa Rica, con 2 y Panamá, con 1,2 veces por encima de la economía.

Más allá de los cambios paramétricos constantes, el endeudamiento y las presiones fiscales en estos países, las cifras de la Federación, que oscilan entre 1995 y diciembre de 2020, revelan que 79 países aumentaron la tasa de cotización, 62 la edad de jubilación y otros 62 bajaron los beneficios o hicieron ajustes de fórmula. “Los sistemas de reparto no pudieron cumplir; sin embargo, estos países cambiaron las pensiones, se endeudaron fuertemente y el beneficio resultó en frío”, afirmó.

En referencia a lo anterior, Arthur comparó la cifra con aquellos países de la OCDE que han introducido componentes de capitalización individual. Mientras la tasa de reemplazo (TR) con el sistema de reparto de la OCDE es igual al 40%, la TR agregando sistemas de capitalización sube a 55%.

La TR pagada por la capitalización individual es muy importante en una cantidad cada vez mayor de países desarrollados y es clave en países que se encuentran en los primeros lugares del Índice de Mercer, tales como Países Bajos, Dinamarca, Israel y Australia, destacó el representante de la FIAP.

Entre los países de la OCDE, Países Bajos y Dinamarca tienen el mejor sitial según el Índice de Mercer, superiores al 25% del PIB.

Para el experto, todo se resume en que cuando baja la tasa de natalidad y aumenta la expectativa de vida, el sistema no es viable ni sostenible en el tiempo, pues son los jóvenes sosteniendo a los adultos mayores, los que después serán más, mientras sean menos jóvenes los que ingresen al sistema de pensiones.

Arthur considera que los sistemas de pensiones deben mejorar el ahorro y mejorar el sistema de inversiones, para entonces afrontar el envejecimiento del mundo.