27 de Nov de 2021

Nacional

Inconsistencias, subregistros e información incompleta en el informe actuarial de la CSS, dice OIT

La OIT respondió a la CSS sobre la confiabilidad de los datos contenidos en el informe actuarial de 2018. Indica que falta información de la población asegurada; hay inconsistencias que podrían alterar el valor de las reservas y datos no depurados, lo que crea un subregistro que puede alterar las proyecciones

Inconsistencias, subregistros e información incompleta en el informe actuarial de la CSS, dice OIT
Enrique Lau Cortés, director de la Caja de Seguro SocialArchivo | La Estrella de Panamá

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) halló deficiencias en la información que proporcionó la dirección de la Caja de Seguro Social (CSS) contentiva al informe actuarial del año 2018 (revisado por la Contraloría General de la República) en el cual se basan las decisiones del diálogo por la CSS en estos momentos.

Estas deficiencias se traducen en falta de información; datos desactualizados; inconsistencias que podrían alterar el valor de la reserva y posibles subregistros en el sistema. Es decir, algunos datos se plasman en el informe actuarial mientras que otros no existen, o tal vez no se recolectaron como se debía. Hechos que se podrán esclarecer cuando se efectúe un estudio integral de la situación de la CSS.

La OIT aún no entra a los registros duros de la CSS, sino que se trata de un análisis de la información que recibió del director de la CSS, Enrique Lau Cortés, semanas atrás y cuyas principales observaciones se hacen públicas hasta ahora. La Estrella de Panamá conoció que la semana pasada hubo un nuevo encuentro entre Lau Cortés, la ministra de Trabajo, Doris Zapata, y personal de la OIT entre los que estuvo presente el director regional. En dicha cita la representación panameña solicitó formalmente a la OIT, aunque no por escrito, que realice un estudio actuarial integral de la situación de la CSS, a lo que la entidad no presentó inconveniente. No obstante, el gobierno no ha formalizado dicha petición, así como tampoco lo ha hecho con la participación de la entidad en calidad de asesor técnico en el diálogo por la CSS a pesar de que las partes, trabajadores y empresarios, ya se han puesto de acuerdo.

Contar con un estudio actuarial con todas las letras será de utilidad para detectar las falencias y la metodología para recopilar información e integrar a la corriente de gestión. Una fuente de datos que permitiría tener exactitud en las proyecciones que se estiman a corto, mediano y largo plazo.

En el análisis técnico elaborado por la oficina basada en Ginebra, Suiza, la organización concluyó que recibió información limitada, puesto que no solo se trata de obtener los fondos para sacar a flote el déficit que presenta el programa IVM, sino de la sostenibilidad del mismo en todos sus componentes, incluyendo el sistema mixto y la evaluación de distintos escenarios políticos para solucionar los problemas que identificó. Lo medular fue la insostenibilidad del Sistema Exclusivo de Beneficios Definidos (SEBD) en las condiciones actuales.

La OIT mira con reserva el estado actuarial que recibió de la CSS referente al año 2018, cifras que toma de base la mesa del diálogo por la CSS, mediante la cual intenta proponer reformas en cuatro mesas temáticas. Uno de los temas más sensitivos es el déficit del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) que para finales de año proyecta un déficit de más de $700 millones.

Inconsistencias

En la respuesta que entregó la OIT a la directiva de la CSS, se detectaron “inconsistencias en (la información) en cuanto a la edad y al sexo reportados”. Además, especifica que la base de datos utilizada para dicho informe actuarial fue depurada en 2011 y desde entonces no se ha efectuado un proceso similar más reciente. En este renglón, recomienda no cesar los trabajos de depuración, que sean continuos, con información necesaria para hacer las valoraciones actuariales correspondientes.

El informe de 2019 utilizó los estados financieros no auditados al 31 de diciembre de ese año. En estos datos fueron identificadas inconsistencias y fragilidades estructurales que podrían alterar el valor de la reserva. Nuevamente la OIT aconsejó actualizar los números y afinar los cálculos actuariales con estados financieros auditados.

Entre los datos faltantes identificó que no se cuenta con la población asegurada inactiva, aquella que en ese año no hizo ninguna cotización, pero que sí lo hizo en años anteriores. Esta información debe incluirse en los cálculos actuariales, de otra manera, se subestima el gasto esperado por concepto de prestaciones.

Otro hallazgo del informe es que “no se cuenta con la dimensión de meses cotizados en la información de asegurados cotizantes activos, sino su distribución por edad y sexo”. Datos críticos para la OIT porque de estos depende si una persona califica o no para consolidar alguno de los beneficios y porque también es necesaria para el cálculo de los respectivos montos de pensión. Es decir, lo ideal sería generar esta información y añadirla al modelo actuarial.

Presión fiscal

El análisis actuarial de la OIT plasmado en la respuesta dirigida a Lau Cortés, señala que el modelo de pensiones que adoptó Panamá en 2005 ha ocasionado cambios en otros contextos, como el fiscal, difícil de afrontar a corto y mediano plazo. Esto ocurrió a consecuencia de haber creado un régimen de beneficio definido cerrado a nuevos cotizantes, lo que generó que el financiamiento que el gobierno tenía previsto afrontar en materia fiscal a largo plazo, acortara su tiempo generando una enorme presión fiscal. El déficit del programa del Sistema Exclusivo de Beneficio Definido (SEBD) conocido como “solidario”, es un efecto directo del modelo de reforma adoptado por el país años atrás.

Esto indica que la solución no se limita a un ajuste y análisis del SEBD, sino a un asunto de medidas integrales. En este aspecto, la sugerencia de la OIT al sistema de pensiones es que debe cumplir con varios puntos, entre ellos el respeto a los principios básicos y las normas internacionales en seguridad social; la disponibilidad de información fiable y transparente; estudios financieros y actuariales confiables, y los efectos inter e intrageneracionales.

Modelo agotado

La OIT estima que el modelo financiero para los sistemas SEBD y el beneficio definido mixto ya no es viable. ”La realidad es que para el SEBD, la reserva apenas representa el 8% de dicha suma, por lo que podemos afirmar que, en la práctica, se comporta y se administra como un sistema de capitalización parcial”. Por ende, lo mejor sería definir un sistema financiero acorde a la realidad del régimen del IVM y eliminar requerimiento del cálculo de capitales de cobertura en la valuación actuarial. De igual modo, mejorar la metodología de proyecciones demográfico-financieras y generar los datos necesarios para aplicar este método en forma adecuada.

Un análisis fundamental que no hizo la CSS fue en relación a la suficiencia esperada de los beneficios establecidos tanto en el SEBD, como en el sistema mixto. Es importante no solo por el principio de seguridad social, sino porque los beneficios deben ser suficientes. La entidad internacional propone que se realice este ejercicio tomando como referencia el umbral de beneficio establecido en el Convenio sobre la Seguridad Social 102 de la OIT y otras complementarias, como el salario mínimo o los índices de pobreza vigentes.

Entre otros hallazgos, la OIT nombró posibles inconsistencias en las proyecciones de tasas de crecimiento de los salarios, la evolución de la cobertura, tasas de reemplazo, proyección de pensiones en curso de pago, en particular las de viudez, que podrían comprometer el resultado del estudio con un impacto desconocido.

Decisiones

En el pasado la OIT intentó efectuar análisis similares a la documentación administrativa de la CSS para conocer los ingresos y egresos, los flujos de capital, pero infructuosamente. Una fuente indicó que hubo muchos documentos a los que no tuvieron acceso, entre los que se cuentan los estudios de morosidad y la estrategia para gestionar las morosidades. Como consecuencia no pudieron recomendar proyecciones debido a la falta de datos certeros para ofrecer una visión a largo plazo en función a información completa.

De formalizar el acercamiento y petición sobre un estudio actuarial sobre las finanzas de la CSS a la OIT, esta última podrá recomendar los ajustes correspondientes para implementar de forma gradual en función de los hallazgos y el tiempo en que deben cumplirse para hacer frente al pago de pensiones. Desembolsos sujetos al momento del plazo para contar con las reservas necesarias dirigidas a los pensionados, un correctivo que tal vez alcance las medidas paramétricas.

Preocupa que la OIT detecte el mal manejo de los recursos de la institución o que se gasten en forma eficiente. El estudio actuarial determinará qué direcciones o departamentos de la CSS generan pérdidas y cómo cubrirlas, tal vez con programas a implementar.

La OIT es ajena a la solución política que adopte el gobierno, pero su aporte podría ser de gran valor, con o sin la mesa del diálogo, para detectar las falencias, y hacer las correcciones o medidas para mejorar o recuperar. Finalmente la CSS tiene la última palabra.

Adames se reúne con Conato

Por otra parte, en la mañana de este lunes 26 de julio el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados se reunió con el presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, con la intención de formalizar el regreso de los trabajadores a la mesa de diálogo de la cual se levantaron en febrero del corriente.

Los trabajadores conocieron de boca de Adames, que el mandatario Laurentino Cortizo formalizará la intención de la que la OIT participe como asesor en la mesa de negociación de la CSS, pero de forma tripartita. La idea no es que lo avanzado hasta ahora en la mesa del diálogo se pierda, "no todo es malo, sino que hay que corregir algunas cosas”, dijo a este medio Rafael Chavarría, del Conato.