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27 de Ene de 2022

Nacional

Panamá, el país de Latinoamérica donde hay menos emigración

Panamá se posicionó como el país de Latinoamérica del que menos personas emigran, según una lista del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (Undesa) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con datos de 2020.

Panamá se posicionó como el país de Latinoamérica del que menos personas emigran, según una lista del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (Undesa) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con datos de 2020.

El listado, que incluye a 19 países, muestra que la mayor incidencia de emigración se concentró en México con 11,2 millones de emigrantes, seguido de Venezuela con más de 5 millones y Colombia con alrededor de 3 millones. Otros países son Brasil, Haití, Cuba y República Dominicana.

Si bien varias son las razones que pueden motivar a una persona a abandonar su país de origen, una gran parte de los latinoamericanos que deciden expatriarse lo hacen por razones económicas.

Además de la emigración hacia economías desarrolladas, una de las tendencias que resalta la OIM es el flujo migratorio intrarregional, motivado por la disparidad de oportunidades laborales y en el acceso a necesidades básicas como salud, educación y alimentación entre los países de la región. Estos, según la entidad, son los principales motores de la emigración latinoamericana, sumado a la crisis política –en el caso de Venezuela– y los problemas de seguridad relacionados con el narcotráfico, en Colombia, reportó el portal Statista, que recopiló la información.

En 2019, Panamá contaba con 161,107 emigrantes, es decir, el 3,82% de la población. La emigración femenina fue superior (82,892) a la masculina (78,215). Para ese año, los principales países de destino fueron Estados Unidos, Costa Rica y España, según el portal Datosmacro.com.

Actividad migratoria

Por su posición geográfica el país siempre ha servido como un lugar de paso para los miles de migrantes irregulares que llegan desde la selva de Darién, la frontera natural con Colombia, que es considerada una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.

Tras la llegada de la pandemia, el movimiento migratorio ha crecido de manera exponencial, por lo que Costa Rica, Panamá y Colombia establecieron un acuerdo de tránsito máximo de 500 migrantes diarios a partir del 1 de septiembre de 2021.