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17 de Ene de 2022

Nacional

Recuperación de los aprendizajes podría tardar entre cinco y siete años

La ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, explicó que en un foro de ministros se estimó el periodo que puede demorar la recuperación de los aprendizajes. Aunque la cifra es solo una estimación, la realidad puede ser distinta

Recuperación de los aprendizajes podría tardar entre cinco y siete años
Panamá fue considerado el país con mayor cantidad de días con los planteles cerrados.Roberto Barrios | La Estrella de Panamá

Recobrar el aprendizaje, afectado por las deficiencias de la educación, que se han acentuado con el cierre de las escuelas y el estudio virtual como consecuencia de la pandemia de la covid-19, será a un ritmo lento. Maruja Gorday de Villalobos, ministra de Educación, indicó que se estima que la recuperación de los aprendizajes puede tardar entre cinco y siete años.

“La semana pasada, en un foro de ministros, hablábamos de que pueden ser entre cinco y siete años lo que dure una recuperación, una nivelación”, dijo la ministra. Pero esa es solo una cifra estimada. Realmente, “no se sabe en este momento cuánto tiempo lleva la recuperación” de los aprendizajes, agregó la funcionaria, en el programa Infoanálisis, de Omega Stereo.

Entre los grandes retos que se impone a la educación panameña está solventar las deficiencias de aquellos estudiantes que en 2019 estaban en sexto grado, que pasaron a un nivel complejo, con un plan de estudios de seis a doce asignaturas, que fue trabajado de manera semipresencial, virtual, a distancia o por correspondencia, y que se enfrentarán a un noveno grado exigente para poder pasar al décimo, a la media. Ese mismo caso es el de los que están pasando a duodécimo grado, que se gradúan el próximo año, con dos años sin el contacto con la escuela y los educadores. La ministra fue enfática en que hay que darle continuidad a los grados a los que corresponden los estudiantes, a pesar de los resultados de la prueba Erce 2019 y de otras pruebas que se están efectuando en distintas zonas escolares, en distritos.

El estudio de la Unesco (Erce 2019), realizado antes de la pandemia, demostró que el país tiene que mejorar sus niveles de aprendizaje en matemáticas, lectura y ciencias. Gorday de Villalobos reconoció que la situación de la educación puede ser peor hoy.

La crisis sanitaria provocada por la pandemia paralizó los sistemas educativos de Panamá. Hoy, 21 meses después, las escuelas permanecen cerradas, salvo excepciones que se mantienen con un modelo de semipresencialidad.

“Si lo hiciéramos ahora (la prueba) los resultados serían más críticos porque ya estamos haciendo los pilotajes y las evaluaciones con la semipresencialidad...”, aseguró. Por tanto, Gorday de Villalobos destacó la necesidad de que el próximo año (2022) sea 100% presencial y para “recuperación” y “nivelación” de los aprendizajes.   Explicó que se ha tomado la decisión de trabajar con el currículo regular, a diferencia de otros países que están continuando con el priorizado, y concentrarse en los derechos fundamentales de aprendizajes para establecer los esenciales básicos que requiere un estudiante para ser promovido de grado. Humberto Montero, miembro de la Asociación de Maestros Veragüenses (Amave), señaló que la recuperación de los aprendizajes requiere de una hoja de ruta transparente en la que se haga partícipes a los sectores involucrados.  Pero, según el educador, en el proceso se está excluyendo a los docentes y padres de familia.

“Tenemos que saber que para que se logre el aprendizaje debe ser de manera integral, con la participación de todos los sectores”, advirtió el educador.

El impacto, más severo de lo previsto

El aumento potencial de la pobreza de aprendizajes podría tener una repercusión devastadora en la productividad, los ingresos y el bienestar futuros de esta generación de niños y jóvenes, sus familias y las economías en todo el mundo”, dijo Jaime Saavedra, director de Educación del Banco Mundial, después de divulgado un informe de la Unesco, Unicef y el Banco Mundial.

La entidad financiera produjo el estudio “El estado de la crisis educativa mundial: un camino hacia la recuperación”, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El informe muestra que en los países de ingresos bajos y medianos la proporción de niños que viven en situación de pobreza de aprendizajes –53% antes de la pandemia– podría alcanzar 70%, debido al cierre prolongado de las escuelas y a la carencia de eficacia del aprendizaje a distancia.

“La pérdida de aprendizaje de la que son víctimas muchos niños es moralmente inaceptable”, dijo Saavedra.

De acuerdo con el documento, la crisis exacerbó las desigualdades en materia de educación y los niños de hogares con bajos ingresos, los niños con discapacidades, y las niñas, tuvieron menos oportunidades de acceder al aprendizaje a distancia que sus compañeros. Esto se debió a la falta de acceso a las tecnologías o carencia de electricidad, conectividad y dispositivos, así como a la discriminación y las normas de género.