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02 de Jul de 2022

Nacional

Rodrigo Hernández: 'Necesitamos una industria marítima fuerte y visionaria'

El presidente de la Asociación de Armadores Panameños (ARPA) analiza el sector y promueve la Ley de Cabotaje

Rodrigo Hernández: 'Necesitamos una industria marítima fuerte y visionaria'
Rodrigo Hernández es el presidente de la Asociación de Armadores Panameños (ARPA)Cortesía de Mundo Social | Jorge Rubio

Rodrigo Hernández es el presidente de la Asociación de Armadores Panameños (ARPA), un grupo que hasta hace pocos meses no tenía organización y que nació al ver una oportunidad en el desarrollo de las organizaciones en el sector marítimo, tal y como sucedió con la Cámara Marítima de Panamá. “Como ARPA vimos lugares comunes donde la mayoría de la industria podía tener ideales coincidentes, que lucharan en contra de las inconsistencias del sector y presentaran las soluciones al corto y mediano plazo.

Y ese empuje que ha tenido el sector el que marcado el inicio de una era, “donde las organizaciones como la Cámara Marítima y ARPA hemos sido totalmente proactivas y alertas ante los retos que nos lanzó la pandemia y seguido la invasión de Ucrania, asegura Hernández.

Una visión que les ha permitido maniobrar y trabajar con las autoridades buscando soluciones conjuntas ahí donde pueden ser o exigiendo que las cosas se hagan como deben, en otros casos. Por ejemplo, con la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), que en su opinión, “es una entidad que, como organismo regulador, tiene que adaptarse al cambiante mundo comercial, digital y sociopolítico que estamos viviendo y buscar la forma de presentar políticas de Estado objetivas en base a datos, que se entiendan como parte de un consenso nacional”.

Esa dirección fue la que permitió que se debatiera y aprobara la nueva regulación de cabotaje, uno de los logros más importantes para los gremios de este sector. “El presidente Cortizo prometió y firmó una ley que regula uno de los sectores más importantes que es el cabotaje, ese fue un paso gigante en la dirección correcta en la visión de una AMP y un país con políticas sólidas de Estado, para consolidar una posición internacional y una estrategia clave para el país”, dijo.

Pero hace falta más. “Gobiernos van gobiernos vienen, pero la industria se queda. La AMP debería ser tratada, a mi juicio, desde el punto de vista gobernativo, como la Autoridad del Canal, cuyas políticas, administración y normas hacen parte de una estrategia nacional de cara al negocio en este caso el marítimo.

Hernández considera que este es el pilar más importante que debe constituirse en una entidad a ese nivel. Además, apunta a que aunque es cierto que el gobierno y los políticos de todas las tendencias actuales, han dado muestras de entender las dinámicas complejas que se dan en el negocio del cabotaje marítimo que afectan a los armadores panameños, hace falta una revisión integral del modelo de gestión de la AMP, una reingeniería de muchos procesos y procedimientos que el Estado debe fortalecer por el bien de la industria en general. “Este va a ser un tema que estará nuevamente en la lista de los aspirantes al gobierno en los próximos años”, asegura.

“Nos falta la regulación de la Ley de Cabotaje, instrumento y normas más estrictas para muchas empresas y naves extranjeras, que no cumplen las regulaciones, que vienen cobran y se van. Lo que es peor dejan una estela de afectaciones ecológicas y no hay forma de alcanzarlos a tiempo antes que salgan de jurisdicción panameña”, indicó Hernández, colocando este tema en primer lugar de la lista de asignaturas pendientes.

“Nos falta la regulación de la Ley de Cabotaje, instrumento y normas más estrictas para muchas empresas y naves extranjeras, que no cumplen las regulaciones, que vienen cobran y se van. Lo que es peor dejan una estela de afectaciones ecológicas y no hay forma de alcanzarlos a tiempo antes que salgan de jurisdicción panameña”

Al igual que en la Cámara Marítima y el Consejo Empresarial Logístico, el presidente de Arpa, mira con expectativa los proyectos que apuntan al desarrollo de nuevas industrias auxiliares en el interior del país, en esa lista está el puerto de Barú y la propuesta del diputado Benicio Robinson, de crear un área económica especial. “Creo que es interesante y digna de ser debatida, no tengo muchos detalles claros de la iniciativa, pero si beneficia a un sector con tanto potencial como lo es la bella provincia de Bocas del Toro, creo que nadie debería estar en desacuerdo con el concepto general de la idea”.

Respecto al proyecto del puerto de Barú, asegura: “crear polos de desarrollo no es para nada malo. Pero como dice un antiguo dicho el diablo está en los detalles y los ángeles están en el cielo. Por lo tanto, hay que ver la letra menuda y chica de todo proyecto por bien intencionado que sea, es lógico”

En su opinión, “toda provincia que cuenta con costas es susceptible de generar una industria marítima prometedora. Colón por supuesto, Chiriquí, Provincias Centrales, las playas, por qué no, desde el punto de vista turístico, como en diversos puntos del país”.

¿Y cuáles son esas otras tareas pendientes? Hernández las enlista. “Hay que seguir organizando y activando el devenir de la industria mediante leyes, el cumplimiento de estas y gestiones que tiendan a adecentar la industria a 360 grados de nuestro negocio. Solo así Panamá podrá equiparse a las grandes potencias marítimas con un Canal de Panamá, rodeado por una industria marítima fuerte y visionaria, cada vez más beligerante y generadora de empleos y prosperidad para todos”.

Para ello, dice, es necesaria unidad en el gremio, como se ha estado logrando. “Me gusta pensar que hay unidad, que todos los panameños y extranjeros que vivimos por y para esta industria estamos cada vez más cerca de una visión nacional más clara y lógica de que los recursos son suficientes, para que todos podamos hacer negocios y trabajar de buena fe y los que no están convencidos de esa máxima, el propio sistema y las circunstancias se encargarán de convencerlos o de vencerlos”.

ARPA ha estado trabajando en generaciones de nuevos marinos y armadores formales e informales a través de su programa “ Mar de Oportunidades” con las primeras becas entregadas este año en la Universidad Marítima y un programa de armadores de actividades menores , pero igual de importantes, se está potenciando, para desarrollar desde las bases y a través del apoyo y la educación una industria de hombres y mujeres que miren hacia arriba, hacia la cumbre, pero preocupándose siempre de los que vienen subiendo en busca de un futuro mejor.

En materia de medio ambiente y posibles afectaciones y derrames, trabajan en la iniciativa “Centro de Operaciones de Respuesta (COR) Panamá, que establece nuevos parámetros de cómo la empresa privada responsable, puede contribuir a la educación, prevención, respuesta y mitigación con la Alcaldía de Taboga”, un concepto recién lanzando con el COR de Taboga.” Tenemos que cuidar el plato donde comemos miles de panameños. En ese sentido organizaciones como la Cámara Marítima y ARPA tienen una visión de un Panamá frente al mar, no de espaldas al mismo”, finalizó.