La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

El Papa en Panamá

El papa Francisco agradece a Panamá por la JMJ 2019

Al finalizar la Misa de Envio, el sumo pontífice invitó a las 700 mil personas reunidas en el campo San Juan Pablo II a seguir caminando, viviendo en la fe y compartiéndola con el prójimo, pues ellos son el ahora de Dios. La próxima JMJ se realizará en Portugal en 2022

El papa Francisco, el peregrino líder de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019, dio las gracias a Panamá y los jóvenes del mundo por decir sí a la convocatoria que los ha reunido en los últimos seis días.

Al culminar la Misa de Envio en el Campo Santo Juan Pablo II, como se le denomino a Metro Park, donde se reunieron cerca de 700 mil personas, el sumo sacerdote agradeció también al presidente de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez, como a los presidentes de otras naciones y la de las demás autoridades políticas y civiles.

"Agradezco a monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá, por su disponibilidad y su buen hacer al acoger en su diócesis esta jornada, así como a los demás obispos de este país y de los países vecinos, por todo lo que han realizado en sus comunidades para dar cobijo y ayuda a tantos jóvenes. Gracias a todas aquellas personas que nos han sostenido con su oración, y que han colaborado con su esfuerzo y trabajo para hacer realidad este sueño de la JMJ en este país", comento.

Y a ustedes, queridos jóvenes, un grande «gracias». Su fe y su alegría han hecho vibrar a Panamá, a América y al mundo entero, expresó el sumo sacerdote.

Como hemos escuchado tantas veces durante estos días en el Himno de esta JMJ: “Somos peregrinos que venimos hoy aquí desde continentes y ciudades”. Estamos en camino, sigan caminando, sigan viviendo la fe y compartiéndola. No se olviden que no son el mañana, no son el “mientras tanto” sino el ahora de Dios. Ya se ha anunciado la sede de la próxima JMJ". Será en Portugal.

Les pido que no dejen enfriar lo que han vivido durante estos días. Vuelvan a su parroquias y comunidades, a sus familias y a sus amigos, y transmitan esta experiencia, para que otros puedan vibrar con esa fuerza e ilusión que ustedes tienen. Con María sigan diciendo “sí” al sueño que Dios sembró en ustedes. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias.