20 de Feb de 2020

Política

Bernal contra los partidos

PANAMÁ. El 10 de febrero, el secretario general del Partido Liberal, se prestó como instrumento para impugnar a Miguel Antonio Bernal c...

PANAMÁ. El 10 de febrero, el secretario general del Partido Liberal, se prestó como instrumento para impugnar a Miguel Antonio Bernal como candidato de la Unión Patriótica a la Alcaldía de Panamá. El Tribunal Electoral admitió la petición, a pesar de que la residencia es la única causa aceptable para impugnar una candidatura y de que, según el Boletín Electoral, el 7 de febrero era el último día para recibir impugnaciones.

La razón de la impugnación es obvia. Si prospera, todo voto para Bernal será un voto para el Partido Liberal, en su lucha para sobrevivir como partido. ¿Por qué, sin embargo, el Tribunal Electoral la aceptó? ¿Quién gana con la jugada?

En primer lugar gana Juan Carlos Varela, quien quería que la Unión Patriótica postulara a su amigo Bosco Vallarino. También gana Martín Torrijos, pues sacar a Bernal de la nómina de la Unión Patriótica es el primer paso para sacarlo de la elección misma. Martín espera mantener la alcaldía de Panamá como fortaleza del PRD. Bernal es el candidato que más peligro representa para Bobby Velázquez, cuya candidatura recibiría un golpe duro si se confirma que recibió dinero de David Murcia Guzmán, como se ha asegurado en diversos círculos.

Finalmente, al aceptar la impugnación, el Tribunal Electoral logra complacer toda la clase política, de la cual los magistrados, son miembros.

En los países democráticos, usualmente las divisiones políticas son verticales. Partidos tanto de la izquierda como de la derecha incluyen miembros de distintas clases sociales.

En Panamá, sin embargo, la división es esencialmente horizontal. Arriba está una clase política privilegiada y parásita. Abajo están los demás del país. Los partidos son fachadas. Compiten para decidir cuáles de la clase política gozarán de más poder, pero se unen para no dejar el resto de Panamá jugar, comenzando por los que no se dejan comprar ni intimidar.