08 de Ago de 2022

Política

Proyecto de ‘Popi’ quedaría para el 2010

PANAMÁ. El proyecto de reformas al Reglamento Interno de la Asamblea Nacional ha sido un hueso duro de roer, paralelamente las ausencia...

PANAMÁ. El proyecto de reformas al Reglamento Interno de la Asamblea Nacional ha sido un hueso duro de roer, paralelamente las ausencias no cesan. "Él que quiere, puede", reza un viejo refrán que no cala en los 71 diputados.

Y es que han transcurrido 82 días desde que el presidente del Legislativo, José Luis ‘Popi’ Varela, anunció con ‘bombos y platillos’ su propuesta de cambios y reducción de privilegios, pero ha quedado rezagada.

El pasado 2 de septiembre, los diputados decidieron postergar a 10 días el debate para consensuar y empezar a discutir el documento de Varela, pero la fecha venció días atrás.

En ese tiempo, las reuniones para armar un proyecto cómodo para los diputados han sido a puerta cerrada.

Los panameñistas Hernán Delgado y Miguel Fanovich piden que si hay descuentos sea únicamente cuando no haya sesión por falta de quórum.

Asimismo, el diputado del PRD, Renaul Domínguez, cuenta que fue a cotizar un vehículo Toyota Hilux y la exoneración fue de sólo 600 dólares y debe pagar un corredor de Aduanas que le cobra 250 dólares. Ahora se pregunta: ¿qué es lo que está exonerando la Asamblea?

Su colega, Leandro Ávila dice que “Popi” Varela quiere congrasiarse como todos los que llegan a ser presidente y se olvida que eso depende de la voluntad de 71 diputados.

DEBEN QUITARSE PREBENDAS

La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) calificó de “groseros” los privilegios de los “padres de la patria”. Rubén Castillo Gill, presidente del gremio, señala que la propuesta de Varela es un paso, pues se deben quitar todas las prebendas.

“Se deben eliminar, inmediatamente, los groseros privilegios que, al final, son factores proactivos a generar actos de corrupción”, sostiene.

Maribel Jaén, de la Comisión de Justicia y Paz, percibe “una cultura de incoherencia y demagogia en los políticos que debilita la institucionalidad”.

Expresa que “hay un doble discurso de Varela y se prueba que hay ciudadanos de primera y segunda categoría”.

También la Fundación de Ética y Civismo solicitó la extinción de los privilegios.

Su presidente, Luis H. Moreno, alega que lo que más le sorprende es el incumplimiento de las promesas de cambios, pese al clamor ciudadano.