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12 de Apr de 2021

Política

‘Partidos deben usar potencial femenino’

PANAMÁ. Con el paso de los años, las mujeres han logrado alcanzar a pulso y con el sudor de su frente algunos escaños políticos, sufrien...

PANAMÁ. Con el paso de los años, las mujeres han logrado alcanzar a pulso y con el sudor de su frente algunos escaños políticos, sufriendo en carne propia la martillante tortura de diversas concepciones machistas, que en algunos casos les han impedido alcanzar mayores conquistas.

Esta lucha histórica se remonta a ese dominio de poder que nació en el seno de nuestra misma sociedad, donde el poder político ha sido reservado a los hombres, que desde su posición patriarcal han impuesto un enfoque androcentrista –visión del mundo que sitúa al hombre como centro de todas las cosas– que aún sigue vigente en pleno siglo XXI.

Aún así, en América Latina por ejemplo - y a pesar de la discriminación galopante - las féminas han logrado acaparar la atención en las esferas políticas de la región y ocupar cada vez más importantes cargos de decisión.

Fue así como a principios del siglo XX, diversos grupos feministas comenzaron a movilizarse para luchar en defensa de sus derechos como ciudadanas y así, solo en el último quinquenio, cinco mujeres latinoamericanas han alcanzado por elección popular la presidencia en Argentina, Chile, Jamaica, Costa Rica y, recientemente, en Brasil.

Haciendo un repaso de la historia política latinoamericana encontramos que Ecuador se convirtió en el primer país de la región en designar una mujer ministra que ocupó el cargo de la cartera de Asuntos Interiores en 1944. Le siguió Panamá, que seis años después _en 1950_ nombró a una ministra de Asuntos Sociales y un par de años más tarde, a una ministra de Trabajo.

Sin embargo, sigue siendo una constante en la mayoría de los países latinoamericanos el hecho de que la participación de las mujeres en el poder Ejecutivo continúa in crescendo mientras desciende en los gobiernos locales .

TRABAJANDO POR UNA DEMOCRACIA INCLUSIVA

Frente a este desalentador panorama, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Honduras, México y Perú han optado por implementar ‘leyes de cuotas’ para mejorar la participación de las mujeres.

Sin embargo, Brasil, Ecuador, Bolivia, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay registran muy bajos porcentajes de participación femenina.

LA REALIDAD DE LA MUJER PANAMEÑA

A finales del mes de septiembre del presente año, la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) decidió aprobar de manera unánime la propuesta presentada por el Foro de Mujeres Políticas y la Asociación de Parlamentarias y ex Parlamentarias de Panamá (Aparlexpa).

Ambos documentos se basaban en el principio de paridad política, donde se elevó el porcentaje a un 50% de un 30% que se encuentra establecido en el Código Electoral.

Ante esta iniciativa, surge la siguiente interrogante: ¿están las mujeres panameñas realmente preparadas para llenar ese espacio?

Para el politólogo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Harry Brown, en Panamá existe la suficiente cantidad de mujeres en los partidos para postular ese 50%. Aactualmente éstas se desempeñan como líderes comunitarias, pero el problema es que sus partidos no las postulan.

‘La mitad de los miembros de los partidos son mujeres. La ley de paridad electoral es un incentivo para que los partidos vuelvan la cara hacia sus mujeres y aprovechen todo su potencial’, afirmó el experto.

Brown agregó que un estudio realizado por el PNUD en el año 2007, mostró que el 72 % de la población entrevistada dijo estar dispuesta a votar por las mujeres porque, en definitiva, la presencia de las mujeres en la toma de decisiones impacta las políticas públicas de manera positiva.

LAS CIFRAS DE LA CEPAL

Actualmente en Panamá el 45% de los afiliados en los partidos políticos son mujeres, de ellas, sólo el 18% tiene puestos de representación de los partidos políticos, mientras que un 7% de mujeres ocupa puestos públicos.

Según las cifras del informe Panamá 2009-2010 de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la Asamblea Nacional tiene un 8.5% de representación femenina y un 91.5% de masculina.

El Órgano Judicial, está conformado en un 11.0% por representantes mujeres y el 89.0% por funcionarios del sexo masculino.

En las alcaldías el 9.3% son mujeres, mientras que el 90.7% son hombres. En el renglón de concejales, 11.1% son mujeres y 88.9% hombres.

Al parecer, la lucha feminista por lograr un mayor empoderamiento político continuará, más aún en una sociedad en la que se impulsa la idea de que la descentralización de los municipios a nivel nacional abrirá nuevas posibilidades para la mujer panameña.

Ahora, los acuerdos de paridad aprobados en la Comisión Nacional de Reformas Electorales recaen en las manos de los diputados de la Asamblea Nacional.