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19 de Jan de 2021

Política

‘Un estilo que lleva al desgaste’

PANAMÁ. Desde los conflictos por la Ley 30 —en julio de 2010—, las complicaciones para el gobierno de Ricardo Martinelli no han acabado....

PANAMÁ. Desde los conflictos por la Ley 30 —en julio de 2010—, las complicaciones para el gobierno de Ricardo Martinelli no han acabado. Frentes abiertos, roces con la sociedad civil organizada y constantes denuncias de corrupción. Esto, a su vez, le ha generado otro gran problema en el camino: una progresiva caída ante la opinión pública.

Es que, según las encuestas, la imagen y aprobación de la gestión de Martinelli —quien llegó al poder con el 60% de los votos en 2009—, ha navegado desde hace más de un año entre el 73.3% y el 46.4%. Unos números muy distintos al 92% y 85% que obtuvo en el primer año y medio de mandato.

Y, aunque en la última medición de Dichter & Neira el mandatario sumó seis puntos y medio al 46.4% de aceptación que ganó tras el estrepitoso fin de la alianza, sectores aseguran que su ‘estilo confrontativo’ y el ‘desgaste’ por el que consecuentemente pasa lo harán hundirse cada vez más.

LAS CAÍDAS EN NÚMEROS

Esta misma encuesta constata las caídas que ha tenido el gobierno Martinelli ante cada aprieto.

Por ejemplo, poco después de las protestas en Bocas del Toro por la Ley 30, el presidente bajó 14 puntos porcentuales, mientras que en febrero de este año, en medio del conflicto por las reformas al Código Minero, perdió siete puntos.

Más tarde, con el escándalo por Pamago y la salida de su entonces secretario de Seguridad, José Almengor, de la Corte Suprema, cayó ocho puntos porcentuales. Luego, vino el abrumador descenso de 20 puntos por la destitución de Juan C. Varela.

LOS PORQUÉS

Para Francisco Sánchez Cárdenas, presidente del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), el ‘desgaste’ del presidente y sus bajones no responden a más nada que a su ‘permanente interés de acabar con las instituciones democrática s’. ‘Él no atenta contra el poder económico sino contra la democracia. Ultraja a la sociedad civil’.

Justo de la sociedad civil, Roberto Troncoso no piensa tan distinto. ‘Esto ha sido producto de su política agresiva y, obviamente, eso lleva al desgaste’.

‘Al que ellos (el gobierno) le llaman pueblo ha aprendido a evaluar las gestiones y no sólo a votar por amistad. Entonces, la fórmula del presidente debe variar’, agregó.

Por su parte, Aníbal Culiolis, del Partido Popular, advierte que en el vaivén de la simpatía presidencial se esconde una cruda pérdida de ‘credibilidad’ y de ‘confianza’. ‘El principal responsable de su pérdida es el propio Martinelli, por incumplir con sus promesas de seguridad, costo de vida y corrupción, por sus gravísimos errores en método de conducción y por el evidente propósito de la reelección presidencial y segunda vuelta’.