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30 de Jun de 2022

Política

Una escogencia clave para nuestro sistema de justicia

PANAMÁ. La ratificación de los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia en el pleno de la Asamblea Nacional continúa sin defin...

PANAMÁ. La ratificación de los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia en el pleno de la Asamblea Nacional continúa sin definirse.

Mientras esperan con ansias que la documentación de los ‘ungidos’ por el Ejecutivo llegue al Palacio Justo Arosemena, a los padres de la patria solo les quedan unos cuantos días para aprobar durante este periodo de sesiones ordinarias a quienes se convertirán en los máximos representantes de la Corte Suprema de Justicia durante los próximos 10 años.

Según el cronómetro legislativo, el periodo de sesiones ordinarias culmina el 31 de octubre, esto quiere decir que si la documentación no llega a la Asamblea antes del próximo martes, entonces los diputados tendrían que convocar a sesiones extraordinarias para dedicarse exclusivamente a ratificar o no a los candidatos a magistrados y a sus suplentes.

Pero tal parece que esto no le inquieta al Ejecutivo. Pese a que desde hace más de un mes el Gabinete tiene en su poder la extensa lista de 112 aspirantes para ocupar los cargos, los ministros y el presidente de la República no se ponen de acuerdo en la selección de los magistrados y desde el pasado miércoles, a través de una nota de prensa, informaron que ‘el debate continúa’.

¿SE REPETIRÁ LA HISTORIA?

En consecuencia y por los vientos que soplan, al igual que en el pasado, en la sociedad civil existe la inquietud de que la historia marcada por denuncias de compra de votos y nombramientos políticos en el proceso de selección de los magistrados se pueda repetir.

Basta con hacer un recorderis histórico. En el 2002, el diputado Carlos Afú denunció que hubo compra de votos en la Asamblea Nacional para la ratificación de los magistrados Alberto Cigarruista y Winston Spadafora.

Una historia similar se registró en el 2009, cuando el pleno aprobó a los magistrados Alejandro Moncada Luna y José Abel Almengor, ambos ligados al presidente Ricardo Martinelli.

En el caso de José Abel Almengor, luego de renunciar como fiscal de Drogas en el 2009 (y en donde mantenía más de 30 procesos disciplinarios), pasó a la Secretaría de Seguridad, una oficina creada justo con la llegada de Martinelli al poder y que prácticamente desapareció cinco meses después, cuando Almengor fue designado magistrado de la CSJ, pese a que no había sido recomendado por la comisión que el propio presidente integró para revisar las postulaciones.

Pero el paso de Almengor por la Corte fue fugaz ya que en abril de este año, renuncia a su magistratura tras revelarse en una investigación de La Estrella su directa participación en el denominado Grupo Pamago, que maquinó toda una estrategia para sacar a Ana Matilde Gómez de la Procuraduría de la Nación.

LOS CANDIDATOS MÁS SONADOS

Frente al oscuro nubarrón que ha empañado la escogencia y gestión de algunos magistrados que han desfilado por la Corte, ahora la gran incógnita se cierne sobre quiénes se convertirán en los nuevos magistrados de la Sala Quinta de Garantías de la Corte Suprema de Justicia, y cuáles serán los que reemplazarán a los magistrados de las Salas Civil y de lo Contencioso Administrativo porque a los actuales, Alberto Cigarruista y Winston Spadafora, se les vence su período el 31 de diciembre de 2011.

Hasta ahora, algunos de los nombres que suenan por su vinculación al gobierno del Cambio son: Luis Ramón Fábrega, hermano de la viceministra de la Presidencia; Arturo Vallarino Bartuano, hermano de la diputada de Cambio Democrático Marilyn Vallarino; Zelmar Rodríguez Crespo, actual administradora de la Autoridad de Servicios Públicos. Quien también ha tomado fuerzas entre las preferencias del Gabinete es el jurista Víctor Méndez Fábrega.

¿Qué perfil deberían tener? ¿Cómo debe ser el magistrado ideal? ¿Qué aspectos tomará en cuenta el Ejecutivo? ¿Por qué no cambiar el método de selección?, son solo algunas de las interrogantes que rondan en el panorama judicial y político.

EL MAGISTRADO IDEAL

Para la ex procuradora de la Nación Ana Matilde Gómez, un alto sentido de responsabilidad y compromiso con la justicia deben acompañar a los próximos magistrados.

A su criterio, las nuevas figuras que encabezarán la Corte deben traer consigo una trayectoria limpia, cargada de mucha experiencia y actos probos. Aunado a ello, consideró que deberían estar acompañados de una alta preparación académica y poseer la menor participación política.

Carlos Lee, de Asamblea Ciudadana, es de los que opina que primordialmente se necesitan magistrados que posean la credibilidad necesaria para devolverle a la población la confianza en el sistema de administración de justicia que en los últimos meses se ha visto bastante desacreditada.