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04 de Dec de 2020

Política

Gálvez dice que él devolvió la paz a Panamá

El presidente de la Asamblea Nacional, Sergio "Chello" Gálvez, dijo este sábado, 27 de octubre, a la salida del segundo debate del proy...

El presidente de la Asamblea Nacional, Sergio "Chello" Gálvez, dijo este sábado, 27 de octubre, a la salida del segundo debate del proyecto 541, que deroga la ley 72, que permite la venta de terrenos de la Zona Libre de Colón, que por él que el país volvió a la calma luego de los disturbios que se dieron desde el pasado 19 de octubre en Colón y posteriormente en Panamá.

Gálvez resaltó que al tomar la decisión de derogar la ley y hacer los debates en la madrugada, se ha asegurado de llevar la calma a toda la población.

"Nadie está cerrando las calles" por las decisión que tomó. "Es una decisión histórica", manifestó.

Sergio Gálvez aprovechó para reiterar que la ley era buena, pero explicó que lo que afectó fue "el ingrediente político".

El Presidente de la Asamblea en repetidas ocasiones había mostrado su apoyo a la Ley 72 y enfatizaba que la misma era un hecho. Al aprobar el tercer debate del proyecto 529, que permitía la venta de los terrenos de la ZLC, lanzó la famosa frase "a llorar al cementerio", que lo llevó al ojo de la tormenta por varios días y que le costó la calificación de "no grato" por el pueblo colonense . Sin embargo, reiteró que era para los panameñistas y no para los colonenses.

El pasado viernes, hubo controversia, porque algunos ministros señalaban que se debía esperar al presidente de la República, Ricardo Martinelli, para que se derogara la ley. Sin embargo, luego de reclamos de la oposición y de especialistas en materia constitucional, quienes señalaban que según la Constitución Nacional, las leyes orgánicas podían ser derogadas por la Asamblea, con independencia del Ejecutivo, se tomó la determinación de que el Órgano derogaría la ley.

Por más de una semana, los colonenses se volcaron a las calles para pedir que se echara atrás la ley 72, en protestas que se tornaron violentas y que dejaron cuatro muertos. Muchos cuestinaron la usencia de Ricardo Martinelli y al final, la falta de determinación de la Asamblea, quienes tenían el poder constitucional, pero no habían tomado acciones, hasta que el pasado viernes, 26 de octubre, el caos se trasladó a la ciudad de Panamá y la situación casi se sale de las manos del Gobierno, obligando a las autoridades a tomar decisiones autónomas que regresaran la tranquilidad y calmaran los ánimos del pueblo sulfurado.

El presidente de la AN también criticó luego de la sesión a la oposición por extender el debate a nueve horas, cuando "eso se podía hacer en un segundo". Dijo que los diputados buscaban protagonismo, lo cual es una vergüenza; y que por el contrario, el oficialismo mantuvo un bajo perfil, ya que quiere la paz del país.

Algunos diputados de la bancada oficial y del MOLIRENA no estuvieron presentes en la discusión del segundo debate desde la madrugada, sino que llegaron al Pleno en la mañana.