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20 de Apr de 2021

Política

‘El espejismo de las encuestas’

PANAMÁ. Solo hay que hacer historia. En las tres últimas elecciones, a un año de la elecciones generales, la persona que marca como favo...

PANAMÁ. Solo hay que hacer historia. En las tres últimas elecciones, a un año de la elecciones generales, la persona que marca como favorito, no necesariamente se convierte en el triunfador.

En cada uno de los comicios elctorales después de 1989, las casas encuestadoras posicionaban a una figura como virtual ganador, pero el resultado en la medida en que se acercaba la fecha era otro. Este es el resultado de un análisis que hace el presidente del Partido Popular, Milton Henríquez. A lo cual se puede añadir que todo dependerá de la campaña.

Un viaje por la historia panameña de la era democrática, nos lleva a analizar el ambiente político de las elecciones generales desde 1994. Año en que Ernesto Pérez Balladares, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), se convirtió en el presidente de la República.

Triunfo que se veía imposible en 1993. Según las encuestas de intención de voto, no llegaba al 10%.

En julio de 1993 Pérez Balladares marcaba, según CID Gallup 6% y según Dichter y Neira, 9% de aceptación.

Las mismas casas encuestadoras ubicaban al cantante Rubén Blades, como mejor opción para llegar al Palacio de Las Garzas.

A pesar que los números de las encuestas no favorecían a Pérez Balladares, al final de la larga campaña electoral éste se llevó el triunfo. Lo logró con el 33% de aceptación del electorado.

‘ENCUESTAS DE CARNE Y HUESO’

Una frase que podría considerarse como lapidaria fue la que hizo popular la expresidenta, Mireya Moscoso: ‘mis encuestas son de carne y hueso’, eslogan, que usaba en cada acto público.

Meses antes de las elecciones de 1999, los resultados de las mediciones perfilaban a Martín Torrijos como virtual vencedor. Un 39% de aceptación, lo mantenía como virtual ganador en 1998. Moscoso solo un 18%. Y en la medida en que se acercaban las elecciones los números empezaban a variar.

No fue hasta el mes de abril de 1999 cuando se daba un empate técnico, pero seguía a la cabeza Torrijos por un ligero margen.

Los resultados finales, no fueron los que se reflejaban en el mes de noviembre del año anterior. Moscoso se convirtió en presidenta con el 45% de los votos.

A lo que Menalco Solís, de una forma tajante dice que si las encuestas ‘están bien hechas, no debe existir error en los resultados’.

Aunque el analista político explica que los resultados de las encuestas no deben ser utilizados para ‘influenciar al electorado’.

Domingo Barrios de la encuestadora Ipsos, en una entrevista brindada anteriormente a La Estrella dice que los resultados no cambian la intención de voto del electorado.

LA EXCEPCIÓN DE LA REGLA

En el 2003 Martín Torrijos, se perfiló como ganador desde el principio. Tenía 41.9% de la preferencia. Al final se impuso a Ricardo Martinelli que logró el 5%.

La aceptación de Martinelli en las elecciones del 2009 fueron distintas. Se midió con Balbina Herrera, quien en abril del 2008 tenía una aceptación de 25.1%, su copartidario Juan Carlos Navarro marcaba 13.2%—antes de las primarias—. El hoy presidente de la República, Ricardo Martinelli, para la fecha tenía un 20.3%. En mayo Martinelli se impuso con un 60%.

‘El que marca primero no gana’, así reflexiona Milton Henríquez en su anális ‘El espejismo de las encuestas’, así lo quedó demostrado en las anteriores elecciones, dice el político de la estrella verde.

La campaña debe empezar en el mes de enero de 2004 y es allí donde debe definirse el ganador.