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13 de Apr de 2021

Política

La corrupción, el ‘tercer problema’ de los panameños

En la última medición de Panamá Opina la práctica empieza a escalar. Subió cinco puntos, lo que para la casa encuestadora

La corrupción es un tema al que los panameños no le han dado importancia en los últimos años, pero que empieza a ser motivo de preocupación para un porcentaje considerable de la población.

Es como una espinita o piedra en el zapato que, aunque no roba la calma, se hace más evidente, según avanza el camino hacia las puertas de un proceso electoral.

Aunque no es el principal motivo de preocupación entre los panameños, mantiene una tendencia creciente entre los problemas del escenario nacional.

Mientras los grupos opositores repiten como una muletilla lo que consideran sobrecostos en puentes, carreteras, hospitales y obras de infraestructura en las postrimerías del gobierno del Cambio, como un conejo salido de un sombrero salta el juicio que se sigue en Italia por corrupción internacional a Valter Lavitola, un empresario italiano que llegó a Panamá de la mano del entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi y que fue recibido como huésped honorario en la Presidencia de la República.

Hoy está preso en una cárcel del país europeo, donde se le juzga por corrupción internacional en la India y en Panamá, proceso en que se menciona a varios altos funcionarios panameños.

MOLESTIAS

El tema de la corrupción en Panamá aparece en el ‘top 5’ de los problemas más graves del país. Y a medida que se acerca el final del actual gobierno, escala más alto. Así se muestra en la encuesta de Panamá Opina preparada para Telemetro y La Estrella de Panamá.

Al preguntarle a 1,500 panameños, muestra de la encuesta de Panamá Opina, realizada cara a cara en hogares entre el 19 y 22 de marzo, ‘¿Cuál o cuáles diría usted que son los problemas más graves del país?’, la corrupción se ubicó en el tercer lugar como uno de los más graves.

En menos de 30 días, la corrupción se ubicó con un 27% entre los temas que causan preocupación a los panameños. En ese periodo escaló cinco puntos, lo que para la casa encuestadora es considerado como un crecimiento que denota diferencias estadísticamente significativas.

Los panameños ubican la corrupción en el mismo nivel que el problema del transporte y por encima del desempleo.

La percepción de los panameños la refuerza el informe de Transparencia Internacional publicado en el mes de diciembre de 2013, en el cual Panamá apareció de 102 en una lista de 177 países. En 2012, el país estaba en el puesto 83; es decir, que perdió 19 posiciones en el ‘ranking’.

EVOLUCIÓN

El Diccionario de la Real Academia Española define corrupción: ‘En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores’.

A pesar de que los gobiernos panameños han firmado varios convenios con el objetivo de acabar con esa práctica, ‘han quedado en letra muerta’, opina Maribel Jaén, de la Comisión de Justicia y Paz, de la Iglesia católica.

Jaén, que encabeza la fiscalización del Pacto Ético Electoral, puntualizó que el problema de la corrupción no es solo del actual gobierno, pero cuando los políticos están en campaña prometen que van a combatirlo y cuando llegan a gobernar se les olvida fortalecer las instituciones para evitar esta práctica que tanto daño hace al país.

El sociólogo Marcos Gandásegui ha explicado que ‘lo que caracteriza a la corrupción, en general, es la forma en que los empresarios se apropian de los bienes públicos de manera fraudulenta’.

Y el sociólogo anuncia dos noticias: una mala y otra buena. La mala es que el problema de la corrupción no se puede resolver con leyes; y la buena es que el flagelo puede atacarse mediante cambios clave o estratégicos en la estructura social.

Por su parte, la exdiputada Mireya Lasso resaltó en su artículo de opinión titulado ‘Codicia y corrupción’, publicado en La Estrella de Panamá, que ‘la pobre Defensora del Pueblo, Patria Portugal, que malgastó unos cuantos miles de balboas, fue enjuiciada por una Asamblea que no fiscaliza a nadie’.