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03 de Dec de 2020

Política

Auditoría de encargo, jugada de ‘pitcher’ a ‘catcher’

Ana Belfon solicitó a Gioconda de Bianchini que revise los libros de las Juntas Comunales entre 2004-2009 y 2009-2014

‘Eso se llama tirarse las cosas de pitcher a catcher para no hacer nada’, comenta Alvin Weeden sobre la petición que hizo la procuradora de la Nación, Ana Belfon, a la contralora General de la República, Gioconda Torres de Bianchini, para que todas las juntas comunales y municipios del país sean auditadas. El excontralor añade: ‘Ana Belfon le pide al ratón que se audite’.

La solicitud de la procuradora a Torres de Bianchini surge cuando se ha iniciado una investigación de oficio por parte de las Fiscalías Anticorrupción para determinar si se utilizaron de manera incorrecta fondos entregados a juntas comunales y alcaldías del país entre los periodos 2004 a 2009 y 2009 a 2014.

La investigación se da luego de las publicaciones aparecidas en diversos medios que denuncian el uso de fondos del Estado para campaña política.

SIN ESPERANZAS

‘Nos corremos el riesgo de que ella, Gioconda Torres de Bianchini, ya haya eliminado los papeles. Sin embargo, esto no se va a quedar en un relajito de intercambio de cartas entre Belfon y de Bianchini. Estamos hartos, realmente hartos’, reitera Bernal.

El también catedrático considera que la sociedad civil debe vigilar el trabajo de Belfon en este caso: ‘Tiene que llevarse un proceso serio, hay que hacer presión ciudadana. Éste no es un problema del presidente entrante, Juan Carlos Varela, sino de todos los panameños. Es nuestra plata’.

Al enterarse de la petición hecha por Belfon a Torres de Bianchini, la reacción inmediata de Alvin Weeden, excontralor, fue reír a carcajadas. Una vez recuperado el aliento, Weeden comenta: ‘Lo que quieren es matar el caso, estas dos mujeres son todas unas artistas’, en referencia a que, para él, todo es parte de una farsa.

Según el excandidato por la libre postulación, la intención tras esta solicitud del Ministerio Público es ‘distorsionarlo todo. La Contraloría va a buscar cosas ya juzgadas y en el Ministerio Público van a abrir y cerrar las investigaciones rápidamente’, señaló.

Comenta Weeden que un áudito de los libros de los últimos diez años de todas las juntas comunales y alcaldías tomaría ‘demasiado tiempo’. Esto, según el otrora contralor, serviría de excusa para que Belfon, ‘al no recibir nada, diga que, por esa razón, cierra las investigaciones’. Si se da el proceso por terminado, ‘ ya sería algo juzgado’.

Una fuente ligada al Ministerio Público, que prefirió reservar su identidad, comentó que ‘si Ana Belfon cierra el caso y no hay pruebas nuevas o no se puede comprobar que en las investigaciones hubo negligencia, el caso no se podría reabrir, eso significa que lo que determine la procuradora sería la decisión final’.

CULPABILIDAD

–Si no hacen nada, ambas —tanto Belfon como de Bianchini— se convertirían en cómplices de un delito, culpables por omisión– opina Miguel Antonio Bernal–. Ella, de Bianchini, cree que no le va a pasar nada una vez salga de la Contraloría; pero no será así– asegura el catedrático.

Para Alvin Weeden, ni Belfon ni Torres de Bianchini gozan de credibilidad porque ‘ambas responden a Ricardo Martinelli. Además, ¿qué va auditar de Bianchini si ella está involucrada en esa repartición de dinero?’, concluye el también abogado.